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Actualidad - Agropecuaria
2009-12-04
Mercado de semillas: ''Hay que evitar posiciones dominantes''
Los Multiplicadores advierten sobre posibles cambios en la legislación.
Para que la Argentina siga siendo un país agrícola competitivo, moderno, con capacidad de inserción en el mundo, está claro que necesitamos más biotecnología, más desarrollo de variedades (germoplasma), mayor reconocimiento y participación de los usuarios (productores agropecuarios) y de los semilleros multiplicadores, pero también es imperativo promover una nueva relación publica - privada (Gobierno - cadena de semillas) donde se potencie la interrelación de aquellos sectores privados con las Universidades, el INTA y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) entre otros.

Sin embargo, para que la Argentina pueda ser un país más justo, sin exclusiones, y con un desarrollo que fortalezca el tejido social del interior, está claro que necesitamos evitar posiciones dominantes en los mercados, monopolios, concentración económica y un crecimiento que se refleje solamente en lo productivo o lo económico.

En el debate de la protección de las innovaciones vegetales está en juego esto último. Algunos -ya en forma abierta y sin eufemismos- proclaman la necesidad de modificar la actual ley de semillas e introducir las patentes como forma de protección para las innovaciones vegetales.

Estamos convencidos que el mundo va a ser cada vez más dependiente de los alimentos, y sabiendo que la agricultura ya es de laboratorio, las multinacionales se posicionan en este rubro, promoviendo las patentes como forma de protección de sus invenciones, porque otorgan derechos de propiedad que inclusive pueden extenderse hasta los derivados de las semillas.

Esta claro, que el bloque de intereses que impulsan las patentes para las innovaciones vegetales, invocan loables principios y programas que todos compartimos, como por ejemplo el desarrollo de la biotecnología, la inversión tecnológica, la necesidad de multiplicar la producción alimentaria, etc.

Sin embargo, no podemos pasar por alto, que el negocio que está en juego es millonario, y el riesgo que esto conlleva es la concentración de dicho negocio en pocas manos.

De allí, que no solo hay que poner en juego la variabilidad de la ganancia –lógica pero a veces enfermiza-, sino también garantizar el acceso a la tecnología a los distintos sectores de la cadena, promover el desarrollo de los productores, de los multiplicadores y evaluar seriamente la implicancia social que un cambio normativo sin consenso puede traer aparejado Porque sino todo termina siendo formulas de ganancias y más escalas empresariales con menos gente en el campo y menos desarrollo en los pueblos del interior.

Hacemos un llamado a las Entidades de los productores agropecuarios y al propio Estado nacional para frenar estos intentos monopólicos y a mantener una cadena de semillas equilibrada e integrada en todos sus eslabones.

Nosotros creemos que el actual sistema legal argentino conocido como “Derecho del obtentor” sigue siendo un principio que asegura el crecimiento tecnológico y tutela los derechos de cada eslabón de la cadena de semillas. Así lo refleja la realidad agrícola del país.

Este principio otorga a los Obtentores un derecho de comercialización y por lo tanto dicho sector solo puede exigir una regalía en tal sentido. Además dicho sistema, reconoce los aportes tecnológicos de centenares de años desarrollados por agricultores y empresas semilleras.

El problema argentino en el tema de semillas no está en la falta o insuficiencia de ley. El problema está en la observancia de la misma y en los mecanismos de control públicos. Es en este punto, donde todos los actores de la cadena y principalmente el Estado nacional debe asumir un rol protagónico, ante las permanentes propuestas de algunos actores del sistema, de profundizar la protección de los derechos de propiedad intelectual sobre variedades vegetales, a partir de las nuevas tecnologías aplicadas a dichas variedades explotadas comercialmente por los distintos obtentores.

De allí que entendemos que desde el Estado, debe fomentarse una protección eficaz y adecuada de los derechos de propiedad intelectual, pero también debe asegurarse, que las medidas y procedimientos destinados a hacer respetar tales derechos, no se conviertan a su vez en obstáculos al comercio legítimo.- Estamos convencidos que si hoy se cumpliera con las prescripciones de la legislación vigente, estaría plenamente asegurada la entrada de las nuevas tecnologías El debido respecto de las leyes , es una obligación de todos.
 fuentes
Cámara Argentina de Semilleros Multiplicadores (CASEM)
 
 
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