Las autoridades del Banco Central (BCRA) decidieron ayer realizar
modificaciones a las reglas que rigen las operaciones de créditos personales y de consumo. En este marco se posibilitará que quienes tienen ingresos en negro también puedan acceder a este modo de financiación de los bancos tradicionales.
El BCRA decidió facilitar la adquisición de este tipo de empréstitos tras determinar que las entidades bancarias sólo deberán pedir los datos filiatorios a los solicitantes.
Asimismo sólo se pedirá garantía hipotecaria cuando los préstamos sean por un plazo superior a dos años.
También se estipuló que las cuotas de los créditos otorgados en estas condiciones no deberán superar en ningún caso los 200 pesos mensuales.
El sistema de amortización deberá ser el francés, un método según el cual el deudor comienza devolviendo buena parte de los intereses y sólo hacia el final del préstamo cancela en mayor
proporción el capital que demandó. El límite apunta a atomizar la cartera de estos créditos y, de ese modo, diversificar los riesgos.
Según se informó, la medida tiene que ver con una ofensiva oficial para limitar los negocios que realiza en el país la banca informal, un sector integrado por mutuales, cooperativas, escribanías y las denominadas "cuevas" financieras, y que ya maneja un stock de créditos que supera los 27 mil millones de pesos.
Fuente: La Nación (28/07/00)