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Ventajas impositivas en la suplementación de novillos

Las invernadas que sobrepasan el año, conllevan un cambio de categoría en los animales, que queda reflejado en el ejercicio fiscal de los establecimientos. Esto provoca un aumento automático en la valuación de la existencia ganadera, lo que se verá traducido en el impuesto a las ganancias, bienes personales y a la renta presunta.

Normalmente los engordes de novillos con exclusiva alimentación a base de pasturas demandan entre 14 a 18 meses de acuerdo al estado de los pastos, la calidad de los terneros ingresados al sistema y el tipo de pastoreo utilizado.

Estas invernadas que sobrepasan el año, conllevan un cambio de categoría en los animales, que queda reflejado en el ejercicio fiscal de los establecimientos. Ingresan terneros y antes de estar terminados pasan a novillitos y novillos. Esta situación provoca un aumento automático en la valuación de la existencia ganadera del establecimiento, situación que se verá traducida en el impuesto a las ganancias, bienes personales y a la renta presunta.

En las invernadas a pasto con suplementación o engordes a corral, los machos son engordados a los 11 meses como máximo, mientras que en el caso de las hembras esta situación se presenta a los 7 meses.

Este hecho favorece al productor al saltearse el cambio de categoría del primer ciclo, si realiza más de uno. Aquellos terneros ingresados en Enero, es probable que se comercialicen en Noviembre o Diciembre, y se  vuelvan a comprar nuevos terneros, reanudándose el ciclo.

En el terreno impositivo no existe el cambio de categoría ni la sobrevaluación del stock. En el caso de las hembras, al ser ciclos de 7 meses, fiscalmente, todavía se las puede considerar como terneras. Se evita entonces el aumento de la carga fiscal por el cambio de categoría de los animales, recargos impositivos por mantenimiento de stocks de animales neutros, entendiendose por esto, en invernadas solamente a pasto, a aquellos animales que cambiaban de categoría (de terneros a novillos) dentro de este ejercicio fiscal, pero que se comercializaban en el próximo.

En lo financiero, esta situación tambien introduce un alivio en los costos dado que no se pagan impuestos por adelantado, sin tener animales vendidos, sino que se tributa después de comercializados.

Uno de los factores que inciden negativamente en la invernada son los plazos largos de terminación de los animales, los cuales son tiempos muertos sin ventas, con continuidad de generación de costos, y la necesidad de financiar a las compras de terneros con otros recursos.

En cambio, la terminación anticipada de novillos con suplementación o engorde a corral permite variabilizar los costos acorde a la existencia actual o no de animales, generar un más rápido y estable flujo de fondos, sin anticipar la tributación de impuestos.

También permite la realización de más ciclos con rotación de rodeos, diluyendo así riesgos de bajas de precios, al tener las ventas estabilizadas durante el año.

Estas ventajas indirectas tambien deben tenerse en cuenta a la hora de decidir una suplementación estratégica de los novillos para su terminación, considerando que las ganancias o pérdidas están expresadas en números pequeños, que pueden desaparecer al final del ejercicio por cuestiones impositivas.

Fuente: Agromail (www.agromail.net)

 

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