volver a Página PrincipalPágina PrincipalNewsletterEventos
ComuníqueseClima

 

 

¿Necesita La Pampa una política sobre transgénicos?

"Los pampeanos nos debemos este debate en el siglo de la biotecnología. Este ejercicio colectivo es una muestra de responsabilidad e independencia, derecho legítimo de todo Estado provincial".

Décadas atrás cuando se mencionaba la posibilidad del ingreso de materiales transgénicos en el mercado agropecuario de nuestro país eran más los escépticos que los que apostaban a su concreción. Actualmente el 85% de la superficie de soja sembrada es transgénica y suenan fuerte los timbres de alarma expresando preocupación y desorientación entre profesionales, productores, periodistas, científicos, organizaciones ecologistas y políticos entre otros, sobre los efectos ambientales y en salud humana de estos materiales y sus consecuentes ventajas y desventajas para la comercialización nacional e internacional.

Una rápida revisión de escritos y opiniones públicas nos muestran que existen tres visiones del tema: quienes apoyan y promueven incondicionalmente la revolución biotecnológica en los campos argentinos, los opositores intransigentes; y por último, aquellos que piden prudencia y tiempo para evaluar las oportunidades y amenazas de esta revolución innovativa.

Es más, hablar de transgénicos sin socializar su significado es un error. De hecho, hay estudios exploratorios en la provincia de La Pampa que muestran que el 70% de los productores desconocen el significado de la palabra y seguramente en los próximos años estos hombres de la producción serán adoptadores de los mismos. Los transgénicos son materiales (variedades) a las cuales se les ha insertado uno o más genes provenientes de otras especies para darles ciertas características especiales. Los más conocidos en nuestro país son las sojas RR, resistentes al glifosato (herbicida) y los maíces Bt, que poseen un gen extraído de una bacteria que permite a estos mayor tolerancia contra los ataques de ciertos insectos (lepidópteros).

Estos materiales permiten al productor disminuir sus costos de producción de maíz y soja controlando mejor los ataques de insectos y malezas. ¿Qué está pasando en el mercado internacional con estos productos? Como era de esperar aparecen las barreras que complican la comercialización de los mismos en ciertos países y/ o bloques. La Unión Europea en los próximos cinco años eliminará, aunque no completamente, los granos genéticamente modificados de su mercado. En Japón, la Tokio Grain Exchange anuncia que a partir de mayo diferenciará en operaciones a futuro las sojas según sean o no genéticamente modificadas, incidiendo esto en los precios de las mismas. Otros países tienden aceptar y promover materiales modificados. De alguna manera se ha iniciado una nueva guerra fría, en este caso, de productos genéticamente modificados.

¿Argentina cómo se comporta ante esta realidad? Parece que está jugada en aceptar y promover ciertos tipos de materiales modificados.

En el caso de la soja el hecho está consumado, pero todavía existe una isla, La Pampa porque es un adoptador tardío del cultivo de soja y errática de maíz para cosecha. ¿La provincia necesita tomar una posición extrema, transgénicos, sí, materiales convencionales, no?, ¿es posible y deseable sembrar ambos tipos de materiales?, ¿debe alinearse automáticamente?. El hecho que alienta este debate es que existen fundamentadas razones económicas, de tecnología de cultivo y comerciales, para vaticinar que el cultivo de la soja irá incrementado sostenidamente su superficie a expensas del girasol en ciertos departamentos de la provincia. El girasol empieza a mostrar signos de pérdida de mercado en el complejo oleaginoso. El cuadro siguiente muestra la evolución de la soja en la provincia.

Soja/campaña                Superficie (has)

1990/1                                   30.000

91/92                                     21.000

92/93                                     18.300

93/94                                     20.200

94/95                                     17.900

95/96                                       4.500

96/97                                       4.600

97/98                                     11.700

98/99                                     15.100

99/00                                     37.000

Fuente. Dirección de Agricultura/SAGPyA La Pampa.

En el cuadro podemos observar que la superficie actual de soja es pequeña, comparada con la sembrada con girasol que ronda las 530.000 hectáreas de media en los últimos tres años. Esto muestra que la soja tiene un largo camino a recorrer para reemplazar o compartir esta superficie con el girasol. Sin embargo, las posibilidades del incremento de la soja y maíz existen y hay que prepararse para ello. Definir si La Pampa será un receptor pasivo de materiales genéticamente modificados, o por el contrario, fijará posición e implementará una política activa de Estado al respecto es todo un desafío. Las opciones son claras a) dejar que el mercado decida, b) aceptar la política de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, y 3) analizar todas las alternativas y tomar una posición que represente los intereses del Estado provincial que puede o no coincidir total o parcialmente con lo que sucede actualmente en el país.

¿Está la provincia en condiciones de incentivar, sugerir, promover, orientar una política sobre transgénicos? Claramente sí. ¿puede La Pampa crear un sistema de identificación de materiales convencionales?, ¿conviene asumir un compromiso de producción diferencial?; ¿esa producción diferencial posibilitará atender diferentes mercados internos y externos?; ¿se introduce un factor de seguridad opcional en el mercado de producción y comercialización provincial al poder escoger, y simultáneamente garantizar la identidad del grano producido? Esta línea de argumentación exige un debate urgente entre todos los actores involucrados: gobierno, productores, organizaciones ecologistas, Universidad, INTA, agroindustria, industria biotécnica y acopio.

Transitar el camino propuesto fortalecerá la imagen de provincia que busca entender el comercio genético y las posibilidades de la ingeniería genética. Este ejercicio colectivo es una muestra de responsabilidad e independencia, derecho legítimo de todo Estado provincial.

Por Ing. Agrónomo Ricardo Thornton
Fuente: Agromail (www.agromail.net)
 

Sobre e-campo | Confidencialidad | Condiciones de uso | Publicidad
Copyright
© 2000 E-campo.com S.A. Todos los derechos reservados
www.e-campo.com | info@e-campo.com