Recientemente se realizó en Roma el congreso mundial de semillas, resultando uno de los temas centrales, los avances de la biotecnología, los derechos de propiedad de los obtentores de nuevas semillas, la adhesión por parte de los agricultores del mundo entero y el mayor rechazo de los
consumidores mundiales a los alimentos que contienen granos o productos genéticamente modificados.
Según los expositores se coincidió que los OGM están enfrentando un rechazo por parte de los consumidores pero, a la vez, tienen una gran aceptación entre la comunidad agrícola mundial (excepto en Europa). A la vez, se percibe un apoyo de la comunidad científica a la biotecnología que ya fue reconocida por lograr tres premios nobeles en dichos temas. Por su parte, los grandes
comercializadores de productos de la alimentación se muestran temerosos y se agregan a la lista de entidades que dicen "no comercializar" dichos productos.
Las grandes empresas iniciaron una estrategia de marketing comprometiendo 50 millones de dólares en 3 a 5 años dirigida a educar e informar a los consumidores de alimentos del mundo de los beneficios de la biotecnología. Ante este escenario cabe el interrogante de cual será el futuro de
la biotecnología en el sector agrícola mundial?.
Si nos dejamos influenciar por los consumidores que se manifiestan abiertamente en contra parece un futuro muy acotado, pero, si observamos la actitud compradora de los que no protestan, el futuro parece muy promisorio. Si tenemos en cuenta los avances, el futuro se hace cada vez más optimista para dichos productos.
A pesar de las controversias la adopción inicial y continua por parte de los productores de dichos
eventos ha sido la más grande y más rápida entre las novedades tecnológicas. Mencionando solamente algunos casos más contundentes, la mitad del algodón norteamericano es OGM, el 85% de la Canola Canadiense es OGM y el 30% del algodón mexicanos es Bt. Si a ello sumamos, un 85% de la soja de Argentina y un 50% de la soja sudamericana, el impacto es muy fuerte.
Finalmente, considerando las empresas y los montos asignados a la creación de futuros eventos
sólo en los EEUU, ofrece una indicación del camino a seguir. Las empresas más importantes son ARS, Aventis, Beta Seed, Cargill, Deemgren, Dow, Gen Apps, Limagrain, Monsanto y Novartis seed, a lo que se suman algunas Universidades como Iowa State University, Montana, e Illinois entre otras. Los montos asignados superan los 300 millones de dólares.
Considerando solamente los granos y el algodón, los eventos biotecnológicos que ya están
avanzados son; el algodón; tolerante a 24D, a Fosfinotricina, a lepidópteros (orugas), a Glifosato, y el aumento de rendimientos. Para el maíz se cuenta con, resistencia a insectos, coleópteros, lepidopteros, metabolismo de carbohidratos alterados, de almidón alterado, tolerante a Glifosato y tolerante a sequía. Para el trigo se tiene búsqueda de mayor rendimiento y resistencia a Fusarium.
Para la soja se cuenta con tolerante a Isoxazole, a Bromoximil, a Sclerotinia, a lepidoteros y
composición de aceite alterado. Para colza, existe resistencia a Cylindrosporium, a Phoma y al contenido de aceite alterado. Para el caso de arroz se tiene tolerante a Fosfinotricina y Glifosato. Para la alfalfa se cuenta con un aumento del contenido proteico, contenido de aminoácidos alterado y glifosato, para la papa y remolacha, resistencia a enfermedades y a glifosato.
La lista se prolonga enormemente incluyendo frutas y hortalizas, además de compuestos de
hongos y de bacterias para la medicina y la producción de drogas. Como si esto fuera poco, el formidable avance en la producción de plásticos de origen vegetal partir de a maíz posibilitaría las primeras plantas en los EEUU con producción a escala comercial. Es un objetivo casi inmediato la producción de envases PET (gaseosas y aceites), en Europa se implantaría otras fabricas para industrializar trigo con fines de plásticos y en Japón para residuos industriales y plásticos biodegradables.
Este breve resumen permite afirmar que el comienzo del uso de la biotecnología en la agricultura se asemeja a la punta de un iceberg con dimensiones simplemente enormes en un futuro mediato.
Fuente: INTA Pergamino - Area de Estudios Económicos y Sociales