El primer componente esta a cargo de la Comisión Asesora de Biotecnología (Conabia) entidad compuesta por representantes oficiales y privados coordinados por la
Sagpya (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación).
Según dicha fuente, el primer paso dura dos o tres años y procura prever eventuales daños al medio ambiente. Luego pasa al SENASA encargado de evaluar y aprobar el impacto sobre la salud. Finalmente, la Dirección de Mercados Agro alimentarios realiza una evaluación comercial del evento. La probación final se formaliza por una resolución firmada por el Secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación.
Hasta el presente
de todos los eventos sometidos a consideración se rechazaron dos tipos, el maíz RR y la Colza RR. En el primer caso fue por argumentos comerciales rechazados por la compañía solicitante (Monsanto) y en el segundo caso por motivos ambientales.
Entre los eventos aprobados en el país se puede comercializar el maíz E-176 (Novartis) y Mon-810 (Monsanto) tolerante a insectos Bt y el maíz T-25 (AgrEvo) resistente a herbicida glufosinato. La soja RR (Monsanto) tolerante a glifosato y algodón
Mon-531 (Monsanto) resistente a insectos Bt.
Entre los eventos que aún no tienen la aprobación completa y resta la comercial se encuentra una categoría denominada flexibilizados. Figuran en ella el maíz GA-21 (Dekalb) tolerante a glifosato y Bt-11 (Novartis) resistente a insectos Bt y el algodón Mon-1445 (Monsanto) tolerante a glifosato.
Fuente: Area Estudios Económicos y Sociales – INTA Pergamino