La primera tarea de los técnicos abocados al proyecto del Banco Activo de Germoplasma (*) fue conformar las colecciones activas
reuniendo el germoplasma disperso en el país. Esto se llevó a cabo con la colaboración de muchos mejoradores e investigadores que donaron copias de sus valiosas colecciones de trabajo.
Hoy sus principales actividades son el intercambio recíproco de germoplasma, la multiplicación del material introducido, la caracterización y documentación de las colecciones activas y la conservación a mediano plazo de las colecciones en forma de semillas.
Las colecciones se
enriquecen año a año con la introducción de germoplasma del exterior, portador de características valiosas para la especie, principalmente resistencia a plagas y enfermedades y calidades agroindustriales variadas. El germoplasma introducido debe ser multiplicado a campo, ya que las muestras recibidas casi siempre son de un escaso número de semillas.
Durante el ciclo del cultivo en el campo se realiza también la descripción agronómica de los materiales para conocer sus
características. Toda la información agronómica, sanitaria y de calidad que se registra se documenta y alimenta un banco de datos, con el propósito de favorecer el uso sustentable del germoplasma conservado.
La semilla cosechada se limpia y se seca a muy bajos porcentajes de humedad (7 a 8% para trigo y 10% para soja); esta condición prolonga el tiempo de conservación. Luego se envasan en bolsas de aluminio y polietileno con cierre hermético, aunque no al vacío.
Cada colección activa se
conserva en una cámara propia ya que la temperatura es muy importante para el éxito en la conservación de las semillas y es particular para cada especie: el trigo se conserva entre 5º y 7ºC y la soja, entre 10º y 12ºC.
Los tests de poder germinativo se realizan periódicamente y si no arrojan valores superiores al 80% de poder germinativo o la cantidad de semilla es muy baja, se recomienda regenerar nuevamente a campo.
El intercambio de semillas
también es una importante tarea diaria. A través del intercambio se abastece de germoplasma a los programas de mejoramiento de INTA de ambas especies y también a los numerosos pedidos recibidos de nuestro país y el exterior. El usuario del germoplasma recibido se compromete a hacerlo sólo con fines científicos o tecnológicos, nunca comerciales.
Actualmente la Colección Activa de Trigo está formada por 1182 entradas e incluye trigo pan (Triticum aestivum), trigo fideo (Triticum
durum) y algunas especies emparentadas. La Colección Activa de Soja está integrada por 542 entradas de la misma especie (Glicine max) de los grupos de madurez 000 a 10.