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Recursos Genéticos de Algodón El INTA tiene un Programa Nacional de Recursos Genéticos con la misión de conservar, caracterizar y evaluar la variabilidad genética de los principales cultivos de valor económico del país, entre los que se cuenta el algodón.Asimismo, también se estudian: maíz, trigo, soja, papa,
girasol, algodón, legumbres, frutales templados y subtropicales, forrajeras templadas y subtropicales, yerba mate, entre otros. Estos recursos son la base de la producción agropecuaria argentina. La importancia de un Banco de Germoplasma radica en la disponibilidad de genes que ante situaciones de nuevas enfermedades, nuevas plagas, o nuevas demandas del mercado, se podrían incorporar a las variedades difundidas a través del mejoramiento convencional, cruzamiento interespecíficos o la
biotecnología. La variabilidad genética del algodón se conserva en el Banco Activo de la EEA INTA P. Roque Sáenz Peña y sobrepasa las 600 accesiones. Desde antes de la creación del INTA, en 1956, ya se había introducido germoplasma en Sáenz Peña. Los registros de introducción más antiguos, y de los cuales se conserva el genotipo, datan de 1946.Se han distinguido 3 grupos en la colección: Un primer grupo corresponde a las
accesiones de variedades y líneas estabilizadas extranjeras, y variedades comerciales obsoletas y actuales de Argentina, principalmente de la especie Gossypium hirsutum e híbridos interespecíficos entre especies cultivadas (G. hirsutm, G. arboreum) y silvestres (G. raimondii). En este grupo se encuentra representado germoplasma de algodón de las distintas áreas algodoneras de EEUU, de la ex-URSS, de la ex-Yugoeslavia, de la India, de Australia, Brasil, Paraguay, Colombia, China, Grecia,
España, Bulgaria, diversos países africanos: Costa de Marfil, Camerún, Tchad, Senegal, República Centro Africana, Sudán, etc. Estos materiales son utilizados fundamentalmente como progenitores en los cruzamientos del programa de mejoramiento genético de algodón del INTA, que se llevan a cabo desde principios de la década del 60. El segundo grupo representa a las líneas endocriadas derivadas de dicho programa, y que por algún motivo no alcanzaron a emitirse como variedades pero que son de
interés, por ciertos caracteres genéticos, para los fitomejoradores. Un tercer y pequeño grupo comprende el material nativo o naturalizado de la especie Gossypium barbadense, recolectado también a comienzos de los 60, con los que hay problema en obtener flores viables dado que responden al fotoperíodo. Además de lo descripto, se dispone de alrededor de 150 accesiones de líneas de mejoramiento y variedades extranjeras (Sudáfrica, México) y a los que posteriormente se les asignará el número
de banco. Las muestras de semillas son conservadas en cámaras a temperaturas entre 0 y 5 grados centígrados y entre 40-50 % de humedad relativa del aire. Los duplicados de las muestras son conservados a largo plazo en el Banco de Base del INTA Castelar, a temperatura de 20 grados centígrados bajo cero, como factor de seguridad. Dado el prolongado lapso de tiempo desde que comenzó a acumularse variabilidad genética en algodón, muchos registros de las introducciones no se han encontrado,
o sino faltan datos en las fichas. Se han vertido en planillas electrónicas los descriptores de pasaporte principales, tales como: número de banco, número histórico, origen genético y genealogía, país de origen y fecha de introducción a Sáenz Peña. Por lo señalado anteriormente, para algunas entradas no se han podido completar esos descriptores. En la campaña 95/96, a los efectos de caracterizar la colección completa para las propiedades tecnológicas de la fibra y los parámetros de
rendimiento en desmote, se efectuaron dos repeticiones a campo, y se extrajeron muestras de capullos para evaluar esos parámetros. En la campaña 96/97 se volvió a repetir la evaluación de calidad tecnológica de la fibra y los valores de porcentaje de fibra, índice de semilla y peso del capullo. También en esa campaña se realizó una caracterización botánica, principalmente apuntando a distinguir genotipos. Así se registraron a campo los siguientes caracteres: morfología de la hoja,
morfología de la bráctea, morfología de la cápsula, pilosidad de la hoja, presencia o ausencia de nectarios, número promedio de ramas fructíferas, longitud promedio del entrenudo del tallo principal, color de polen, etc. Todos los descriptores de pasaporte, de caracterización y de evaluación, se introdujeron a una base de datos computarizada de modo que puedan realizarse búsquedas multivariadas para utilizar el germoplasma en los programas de fitomejoramiento. Finalmente, se han herborizado
por duplicado material vegetativo y reproductivo de cada entrada, que sirve como documentación del material vivo conservado. Por el ingeniero agrónomo Olegario M. Royo - Banco Activo de Germoplasma Fuente: E.E.A. INTA P. R. Sáenz Peña |