| Datos sobre la comercialización de semilla ilegal La preocupación de la situación del mercado, también es compartida por asociaciones de productores, profesionales del
agro, la agroindustria relacionada, y exportadores, ante la potencial pérdida de competitividad del sector, al verse limitada la oferta de nuevas variedades con mayor aporte tecnológico, tanto en cereales como en oleaginosas, a muy corto plazo.En los últimos diez años la oferta de más y mejores variedades de los distintos cultivos se ha incrementado en más de un 50% adicionando, además, se registró un mayor aporte
tecnológico gracias a las nuevas variedades transgénicas. Ejemplo de ello son las sojas resistentes a herbicidas que reducen los costos para el productor entre $20 y $30 por hectárea, lo que represento en la campaña 1998/99 un ahorro superior a los $ 200 millones, además del beneficio sustancial para el medio ambiente. Otro factor decisivo, fueron las nuevas variedades con resistencia a enfermedades obtenidas por mejoramiento tradicional. Por ejemplo, la resistencia al cancro en
el cultivo de soja ha permitido una respuesta concreta al problema de esa enfermedad. En otros países se tardaron varias campañas en realizar el correspondiente recambio varietal con nuevas variedades resistentes. Similar situación acontece con el trigo, en donde todo el esfuerzo de investigación se refleja en la obtención de variedades con alto potencial de rendimiento y mejor calidad en la obtención de harinas. Este aporte de más y mejores variedades, será aún mayor en los próximos
años, solo si se puede tener un justo retorno de las inversiones que esto genera, no solo para los obtentores que ven incrementados sus costos de investigación directos, o por convenios estratégicos con otras empresas proveedoras de tecnología básica, sino también para los más de 800 semilleros multiplicadores de semilla de todo el país, que pagan regalías por la tecnología y realizan inversiones en actualizar sus maquinarias de limpieza y sistemas de control de calidad. La calidad y
precio resultantes de esta semilla; ofrecen tal valor agregado, que cualquier análisis que se haga en tal sentido es exiguo, con relación al aporte de tecnología y rentabilidad que genera a los productores. La preocupación de la situación del mercado, también es compartida por asociaciones de productores, profesionales del agro, la agroindustria relacionada, y exportadores, ante la potencial pérdida de competitividad del sector, al verse limitada la oferta de nuevas variedades con mayor
aporte tecnológico, tanto en cereales como en oleaginosas, a muy corto plazo. Como el proceso de investigación vegetal es continuo en el tiempo, las decisiones que tomamos hoy beneficiarán o perjudicarán el futuro mediato de nuestro país, y no lo revertirán las decisiones circunstanciales o coyunturales. Los siguientes cuadros nos muestran la evolución del mercado de trigo y soja en las campañas 1997, 1998 y 1999. |