Se podría seguir con el listado de preguntas, que no hacen
mas que reflejar las inquietudes del productor ante un momento de decisión importante como es el momento de post-cosecha, donde se necesita vender parte de la producción para pagar deudas, créditos y obtener efectivo para encarar el nuevo año.
Los granos pueden sufrir variaciones de precios importantes, y esta alta volatilidad también afecta al cereal retenido.
De existir esta variación de precios el productor podrá capturarla y hacerla propia, es decir,
transformarla en ganancia trabajando con el mercado de Futuros y Opciones.
Punto de partida: Granos cosechados, necesidad de dinero
La necesidad de dinero para el pago de distintas obligaciones, es la que lleva muchas veces a tomar la decisión de venta de la producción. Actualmente existen distintas formas de financiación sin realizar la venta del producto en cuestión, ellos son los créditos de retención de cosecha y los Warrants.
Es obvio
entender que quien realiza en ese momento este tipo de operaciones es quien piensa que el grano a vender va a aumentar, es decir realiza una operación de tipo financiera pensando que la suba que se va a generar en el producto a vender, es superior a los costos del crédito o el Warrant y el almacenamiento del producto.
En contrapartida, el productor que vende su cereal en ese momento tiene una visión del mercado estable o bajista, dado que considera que los precios en el futuro no
serán mejores que los actuales y que no tiene sentido esperar e incurrir en gastos, o bien porque necesita el dinero y no tiene acceso, tiempo, ganas o conocimiento para obtener las fuentes de financiación citadas.
Utilizando el mercado de futuros el productor puede financiarse con su propia producción y capturar la suba de precio en el futuro, si se produce. La forma de hacerlo es vender el grano y posicionarse en el término para lograr captar la suba esperada, existiendo
distintas maneras de lograr este objetivo.
Una manera de posicionarse en el término, es comprar CALL (opción de compra), si se considera que el precio del grano que estoy vendiendo va a subir y deseo beneficiarme con dicha suba.
De esta forma se obtiene el dinero necesario para afrontar las necesidades y si los precios juegan a favor se obtendrá parte de la ganancia que se hubiera obtenido si se retenía el grano. Esta forma de posicionarme no posee riesgo salvo la
pérdida del dinero invertido en la compra de la prima.
Otra manera de posicionarse en el término es a través de la compra de Futuros para la posición deseada. Esta posibilidad requiere de una inmovilización de dinero mayor por los márgenes de garantía y estar dispuesto a afrontar la cuenta diferencias si el mercado baja. Esta forma de posicionamiento posee un alto riesgo dado que si el mercado baja no posee límite de pérdida, es similar a retener el grano sin poseer cobertura a
la baja.
Por lo tanto el productor posee distintas alternativas para sobrellevar la etapa de necesidad de dinero y capturar una suba si se produce: sacar créditos para retener el cereal en sus distintas formas (créditos de retención de cosecha, Warrants), o vender y posicionarse a través del mercado a término.
¿Qué es lo que más le conviene a cada productor?. Lamentablemente esta pregunta posee tantas respuestas como productores la formulen, dado que dependerá de la
posición financiera de la empresa, de los granos a vender (Trigo, Girasol, Soja, o Maíz) de las ganas de cada productor de asumir riesgos, y de las expectativas del mercado y las posibilidades en el posicionamiento que cada grano ofrezca.
Segundo Punto: Retención del grano
Aquellos productores que pueden o desean retener el grano cosechado, poseen una visión alcista del mercado, dado que nadie retiene para vender a menor precio, por lo menos en su intención
inicial.
Estos productores deben disminuir el riesgo de su empresa a través de un posicionamiento en el mercado, y esto se materializa comprando PUT (opción de venta), lo que me garantiza que si la expectativa de mercado que se posee no se cumple no se está expuesto a una baja.
La misma recomendación es para aquellos productores que retienen el cereal financiándose a través de Warrant o créditos de retención de cosecha.