La Federación Internacional de Industrias Textiles (ITMF) es una asociación de comercio internacional global para las
industrias textiles del mundo, cuyas funciones son las de un agente de relación entre las industrias, gobiernos y organizaciones interesadas en la industria textil. El Comité de Gerencia está integrado por delgados de 28 países de América, África, Asia, Australia y Europa.
Entre sus actividades se destaca la realización periódica de encuestas desde 1982 sobre contaminación y materias extrañas del algodón. En tal sentido se destaca que durante
décadas, los hilanderos han producido evidencias de todo tipo de materias extrañas encontradas en el interior de los fardos de algodón, las que a menudo podían ser eliminadas a mano dado que la hilatura todavía era en gran medida una tecnología de proceso de mano de obra intensiva.
Siguiendo a la extensiva modernización del equipo de producción en los años recientes, las etapas del procesamiento que anteriormente requerían la intervención de mano de obra son realizadas
actualmente por máquinas. La tendencia hacia la automatización en la manufactura textil no está limitada a ninguna área geográfica en particular y ganará mayor énfasis en los años venideros.
El problema más grande que presenta la automatización para el algodón se relaciona con la "línea de limpieza". El equipo automatizado no puede detectar contaminación o materias extrañas, permitiendo solo eliminarlas.
En el caso del material plástico –una de las formas más serias de contaminación– el daño se vuelve visible sólo en el momento en que la tela sale del proceso de acabado final, en cuya etapa es demasiado tarde para aplicar cualquier remedio. No sólo esto está afectando la calidad y apariencia del producto textil final, sino que puede realmente dañar la misma maquinaria de procesamiento.
Acumulando evidencias de contaminación y materias extrañas a intervalos regulares, la ITMF ayuda a
los productores, comerciantes e hilanderos de algodón a una mejor identificación de las áreas problemas y por lo tanto contribuye a su erradicación.
La conclusión extractada de la "Encuesta 1999 sobre Contaminación del Algodón", la que ha sido recientemente publicada por la ITMF, señala que la materia extraña, la pegajosidad y los fragmentos de tegumentos de semilla en la fibra de algodón, continúan estando entre los más serios problemas
que afectan a la industria hilandera mundial del algodón.
La encuesta es realizada cada dos años, siendo la de 1999 la sexta en la serie. En la misma fueron evaluadas 87 procedencias de fibra de algodón por 283 hilanderías localizadas en 24 países. Los principales resultados son los siguientes:
Materias extrañas
Se reconocen 16 fuentes de contaminación por materias extrañas, que se agrupan como telas y
cuerdas de distintos materiales, materiales orgánicos e inorgánicos y sustancias aceitosas o químicas. Se encontró que el algodón estaba más contaminado que en años previos.
Los algodones evaluados en 1999 estuvieron en el 6% de todos los casos seriamente contaminados (1997: 5%), un 15 % moderadamente contaminados (1997: 13%), dejando solo el 79% insignificante o nada contaminado (1997: 82%).
Los contaminantes individuales variaron desde un mero 4% para alquitrán o brea (sin cambio desde 1997) a no menos que 39% contaminado por materia orgánica, por ejemplo hojas, plumas, papel, cuero, etc. (más 5% que en 1997).
Otros contaminantes serios son cuerdas y piezas de telas hechas de yute o arpillera, plástico tejido y películas de plástico. También son preocupantes, en grado descendiente, arena y polvo, grasa y
aceite, herrumbre, metales y alambre, colores estampados y goma. Las procedencias de fibra de algodón más contaminados continúan originándose en India, Pakistán, Turquía y Turkmenistán.
En contraste, los algodones más limpios pueden encontrarse en Israel, Zimbabwe, Argentina y Australia.
Pegajosidad
Esta contaminación es causada por azúcares entomológicos, provenientes principalmente de pulgones (Aphis gossyppii) y mosca blanca (Bemisia tabaci).
Su presencia en la fibra de algodón sigue siendo un serio problema para las hilanderías en las que puede provocar graves inconvenientes en el proceso.
En la encuesta 1999, el 20% de todas las evaluaciones señalaron la presencia de pegajosidad, lo que es una mejoramiento comparado con los resultados de 1997 (23%).
Así, después de haber alcanzado un nivel récord de 27% en 1991, esta contaminación ha venido
decreciendo continuamente. En 1999, la más alta incidencia de la pegajosidad (más del 50%) fue informada para Sudán (Acala, y Barakat), México (Mexicali), Tanzania (Coastal) e India (DCH). Por el contrario, la pegajosidad no ha sido detectada en el Izmir de Turquía, en el Pima de Israel, en el Valle de Río Grande, en Paraguay y en Zambia.
La fibra de la Argentina se encuentra entre las procedencias menos afectadas por la pegajosidad, ocupando el décimo lugar sobre un listado de casi 60
procedencias.
Fragmentos de tegumento de semilla
Esta contaminación se origina principalmente en el proceso de desmote y puede provocar serios defectos en la calidad del hilado.
En 1999 su presencia se elevó al 38%, después de haber caído al 32% en 1997. El problema se mantiene particularmente serio en India y Turquía., mientras que fue insignificante en los algodones procedentes de Australia, los EE. UU de A., Turkmenistán, Burkina Faso e Israel.
La fibra producida en la Argentina figura entre las procedencias menos afectada por los fragmentos de tegumentos de semilla, aunque se ubica en el 29 lugar sobre un total de casi 60 procedencias.
Principales resultados
En los cuadros siguientes se presenta un resumen de los principales resultados obtenidos en la encuesta 1999 y un sumario de las encuestas 1989/99 del ITMF.