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Llega a su fin una zafra que se caracterizó por el bajo precio

La rentabilidad fue casi nula para el productor cañero. El clima favoreció, ya que llovió muy poco en tiempos de cosecha, salvo en los últimos días.

El balance de la zafra puede tener distintas características según desde el punto de vista que se lo considere. Si se tienen en cuenta los precios, dato que es muy importante, porque de alguna manera define la rentabilidad de la producción de la zafra 2000, hay que considerar que ha sido muy negativo. Hemos tenido en general a lo largo de este año precios excesivamente bajos, que ponen tanto al productor agrícola como industrial fuera de las posibilidades de trabajar con márgenes de ganancias razonables. En muchas situaciones el productor se ha visto notablemente perjudicado y alcanzó solo a obtener el dinero para pagar la cosecha y el transporte y algún otro gasto mínimo. Eso no es suficiente, para poder mantener en un buen nivel de productividad el cañaveral.

No es suficiente para manejar bien las fábricas y hacer todas las reparaciones y mantenimiento necesario, generando enormes dificultades en el sector, en momentos en que se tiene que reinvertir para poder seguir progresando, y seguir optimizando la producción y así conseguir con la mejor productividad, mejores niveles de rentabilidad.

Estos aspectos negativos que llevan al productor a perder dinero, hacen prever que se haga difícil reinvertir para que se tenga un buen cañaveral el año próximo, lo que puede tener alguna incidencia en la producción de la zafra 2001. Los cañaverales también se vieron afectados por la asfixia financiera que acompañaron al productor agrícola-industrial durante este año.

Como factor positivo, se destacan las buenas condiciones climáticas en la zafra. Esta condición se produjo porque, casi no hubo lluvias durante la mayor parte del período de zafra, lo que fue muy importante para lograr buenos desempeños de los sistemas de cosecha. Como consecuencia de ello se mantuvo un buen ritmo de molienda y prácticamente no hubo parada, salvo en este último tiempo.

Esta zafra 2000, no ha sido muy buena, pero al final muestra una luz por la suba que ha tenido el precio del azúcar en los últimos días, y que puede hacer atractiva la realización de labores para mantener en un buen nivel productivo del cañaveral.

Impacto de las heladas

La helada en Tucumán fue intermedia, no de las más severas, pero eso afectó un poco la calidad de la materia prima. Aún así, hay que resaltar que algunos ingenios marcaron un muy buen nivel de calidad, lo que resulta positivo, para señalar un camino de mejora que se debe seguir para optimizar los volúmenes de azúcar en la provincia. A través de un buen inicio de zafra, de la utilización de maduradores, de la buena secuencia de variedades, se puede aprovechar la potencialidad del cañaveral para calidad y producción de sacarosa.

La oferta interna quedará igualada a la demanda

La concentración de la venta de azúcar permitió una mejora en los precios en los últimos tiempos.

"En esta zafra hubo un hecho importante. Tucumán produjo unas 890.000 toneladas de azúcar, que sumadas a las 550.000 del norte, se llega a 1,44 millón de toneladas de azúcar en el país. Lo positivo de esta producción es lo que realmente consume la Argentina en el año azucarero".

La apreciación pertenece a Ricardo Baralo, socio gerente de la empresa Zafra SA y productor azucarero. Señaló que "algunos creen que el consumo puede llegar a ser menor a causa de la recesión".

"La realidad nuestra que este consumo no bajó, debido principalmente a que con el precio más bajo, este azúcar fue utilizado en algunas nuevas bebidas gaseosas y otros productos que mantienen el consumo en las 120.000 toneladas mensuales", apuntó.

Dejó en claro que el mercado arrastró un peso de unas 180.000 toneladas de excedentes. "A raíz de que en los últimos seis meses el precio internacional mejoró substancialmente, se produjeron exportaciones ya cerradas en el orden de las 200.000 toneladas", añadió.

Baralo sostuvo que algunos industriales tratan de retrasar las entregas de azúcar para evitar que se produzcan algunas situaciones de escasez en el mercado interno que pueda llegar a producir importaciones.

"No creo que pueda existir faltante de azúcar que permita una estampida en los precios en el mercado libre, pero se puede observar una caída de la producción principalmente en Brasil", remarcó.
Vaticinó que, por los problemas económicos en la actividad, no se pudo realizar una inversión adecuada en los cañaverales, lo cual provocará que por algunos años no existan grandes producciones, lo que se traduce en optimismo en el negocio del azúcar y su futuro.

"Además, hay una cierta concentración en la tenencia del azúcar, de algunos azucareros de la provincia y de dos ingenios del norte, lo que implica que con un manejo adecuado de esta azúcar se puede mantener en equilibrio los precios y poder mejorarlos", añadió. Baralo consideró que esta concentración actúa como un ordenador del mercado, ya que "no se venderá mas que la demanda, situación contraria a la que se da cuando los productores, por su mala situación financiera, venden lo que producen todos los días, que es más de lo que se consume diariamente, manteniendo los precios bajos".

El empresario opinó que, si las empresas ordenan su situación y el azúcar en el mercado se maneja como se debe, o sea en menos manos debido a la concentración, habrá precios rentables para la producción, que darán una imagen de credibilidad ante el sector financiero. "Esta situación de concentración favorece el ordenamiento del mercado", recalcó Baralo.

Los rendimientos en los ingenios fueron aceptables

Aunque quedan pocos ingenios en toda la provincia que todavía continúan su molienda, se podría decir que la zafra azucarera 2000 ya está jugada en sus números: 890.000 toneladas de producción de azúcar.
La poca caña que quedó en pie correspondió a cañaverales con escasos rendimientos fabriles, inferior en la mayoría de los casos a los 4 puntos.

Los ingenios, en general, molieron cañas con buenos niveles de azúcares, superiores a 7 puntos en la mayoría de los casos. No obstante y ante la expectativa generada con la suba del azúcar en estos últimos días, llevó a que algunos ingenios del sur de la provincia hayan molido cañaverales con rendimientos de 4 puntos.

Este año los rendimientos culturales en general estuvieron por debajo de lo previsto en un 20% aproximadamente y entre 0,5 y 0,8 puntos menos en valores sacarinos. Estos valores se consideran muy positivos en función de las heladas que sufrió el cañaveral tucumano en su conjunto durante la presente zafra y los escasos tratamientos culturales que realizaron los cañeros en general en el período 99/00.

La baja en la producción servirá para tonificar los precios en lo que resta del año y a comienzos del próximo. La mala situación vivida por la actividad llevó a que se priorizará la calidad sobre la cantidad de la molienda, consiguiéndose menores volúmenes producidos que sumados a la exportación realizada posicionaron al precio del azúcar en $ 0,28 el kilo en estos últimos días. Con algunos problemas, los productores efectúan las principales tareas culturales en el cañaveral. En contrapartida, las renovaciones del cañaveral son muy pocas este año tanto por los grande costos que estas representan como por la escasez de caña semilla de calidad existente actualmente que garantizarían plantaciones buenas en los próximos años.

El warrant fue un arma fundamental

Un año más, el warrant fue un factor importante a la hora de definirse la financiación de la presente zafra azucarera. Lejos de decaer o desaparecer, esta figura financiera siguió sirviendo como una herramienta sumamente positiva para los cañeros, los comercializadores e industriales quienes, gracias a estos certificados de depósitos, encontraron la salvación para la escasa financiación que existía en la plaza local.
Según un informe del CART, Surveyseed fue la empresa que más emisiones de warrants realizó durante la presente zafra azucarera con 192.000 toneladas de azúcares warranteados.

Por otra parte, esta empresa se convirtió así en la más importante emisora de warrants en la región NOA. Por detrás le siguieron otras como Almade, Dyat, Aconquija, Sudamericana y Goranin. El total de azúcares warranteados durante la campaña 2000 fue de 372.706 toneladas de azúcar.

La producción en Louisiana, Estados Unidos

La región de Louisiana, en Estados Unidos, es el punto de referencia que toman muchos productores locales a la hora de evaluar la potencialidad de la actividad azucarera. A los factores tecnológicos en cuanto a fertilización, riego y cosecha iguales a los disponibles en nuestra región, se suman los climatológicos. Estos son casi idénticos a los existentes en Tucumán, en cuanto a la estacionalidad en las precipitaciones, temperaturas similares y heladas frecuentes.

Actualmente en este Estado norteamericano, los productores cañeros logran obtener sin mayores sobresaltos y utilizando un adecuado paquete tecnológico, 91 toneladas de caña de azúcar por hectárea, con rendimientos sacarinos promedios superiores a los 10 puntos, lo que los lleva a obtener sin problemas entre 9.000 y 10.000 kilos de azúcar por hectárea. Si los productores cañeros de Tucumán imitaran este proceso (muchos ya lo hicieron),utilizando variedades tempranas para escaparle a las posibles heladas, aplicación de maduradores y mejoras en la eficiencia de la cosecha se lograrían sin ningún problema rendimientos culturales de 80 toneladas por hectárea con 11 puntos de rendimiento y entre 9 y 10.000 kilos de azúcar por hectárea.

Autor: Jorge Scandaliaris - Sección Caña INTA EEA Obispo Colombres
Fuente: Suplemento Rural, La Gaceta – Tucumán (18/11/00)
 

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