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Maduradores químicos en caña de azúcar

Una práctica recomendada para lograr mejorar el contenido sacarino, al momento de ser cosechado el producto.

La utilización de los maduradoress en los cañaverales de la provincia es una práctica recomendada para lograr mejorar el contenido sacarino de la caña al momento de ser cosechada y de ser mandada al trapiche. Esta es una modalidad que se viene realizando comercialmente desde hace varios años con muy buenos resultados. Es dirigida para maximizar la recuperación del azúcar, elevando y estabilizando el contenido de sacarosa en los cultivares comerciales.

La aplicación del madurativo otorga ventajas en la cosecha al provocar un desecamiento temprano del follaje y permitir un despunte más alto, lo que mejora el rendimiento cultural del cañaveral. Además, posibilita que disminuya el contenido de materias extrañas (trash) que llega a la fábrica. En Tucumán se utiliza como maduradores químicos el glifosato en variedades de maduración temprana y el fluazifop butil en variedades intermedias.

Momentos de aplicación y cuidados que se deben tener en cuenta para que el tratamiento sea eficiente y no provoque problemas en el cañaveral y en cultivos vecinos.

Los maduradores químicos en caña se traducen en mayor ganancia para el sector

La implementación de un programa de manejo de la maduración química, adecuadamente planificado y con un empleo generalizado en el área cañera, permitirá concretar los beneficios agronómicos, fabriles y económicos que genera el empleo de los maduradores. La Sección Agronomía de la Caña de Azúcar de la EEAOC considera que, a tal fin, se debe trabajar con una antelación suficiente en el área de influencia de los ingenios en la preparación de una planificación racional que incluya en las distintas etapas del programa de manejo, los aspectos organizativos y técnicos requeridos.

La coordinación productor - ingenio constituye una exigencia fundamental para asegurar el máximo aprovechamiento de la maduración química. El programa de manejo debe estar plenamente consensuado y coordinado entre ambos sectores y expresado en un cronograma ajustado de tareas, que considere la elección de los lotes, del madurador, época y dosis a emplear, el control de las aplicaciones aéreas y el ordenamiento racional de la cosecha que optimice la calidad fabril en el inicio de zafra. Se consideran las siguientes prioridades: el período óptimo recomendado áreas con riesgo de heladas, lotes a renovar y el tipo de maduración de los cultivares, entre otros.

Para la aplicación, se deben priorizar los cañaverales de socas jóvenes, de variedades de alta respuesta a los madurativos, con buenos niveles de producción (mayores a 50-60 tn/ha), sin evidencias de haber sufrido estrés severo por sequía, excesos de agua, enfermedades o plagas, con aptitud para la aplicación aérea (topografía, forma, vecindad, tamaño, etc.) y una elevada probabilidad de disponerlos en condiciones adecuadas de piso y acceso para efectuar la cosecha dentro del Período Optimo de Cosecha (POC).

En cañaverales a renovar, el nivel de exigencia puede disminuir en cuanto al tema varietal y al nivel productivo. Se deben evitar los tratamientos de cañas plantas, lotes que presenten riesgos de daños a cultivos vecinos, como cañaverales que serán utilizados para la provisión de caña semilla. En una segunda etapa se procederá a elegir para cada caso, que madurador conviene emplear, cuando y en que dosis utilizarlo y cuándo deberá realizarse la cosecha.

A tal fin, los resultados obtenidos por la EEAOC permiten destacar que el glifosato resulta más efectivo en las variedades tempranas (CP 65-357, NA 63 -90, TUC 71-7 y LCP 85-376), con un incremento relativo promedio del contenido de azúcar del 7,5% y un Período Optimo de Cosecha de unas 7 semanas, que se inicia en la 5ta desde el tratamiento. El fluazifop p-butil, resulta más efectivo que el glifosato en variedades intermedias, como TUC 77-42 y TUC 72-16, con incrementos relativos promedio del contenido de sacarosa del 7%.

También muestra una elevada efectividad en cultivares tempranos de reciente difusión (LCP 85-384 y RA 87-2), con un incremento relativo promedio del 8%, si bien el POC en este madurador generalmente resulta de menor duración que con el glifosato. Con ambos madurantes y especialmente en los cultivares precoces, las mejores respuestas se logran con tratamientos realizados al final del "Período de Gran Crecimiento" (mediados de marzo a mediados de abril), cuando el crecimiento disminuye y la maduración no está muy avanzada.

Tecnología que mejora la calidad de la materia prima

La maduración química de la caña de azúcar constituye para Tucumán una importante alternativa para concretar mejoras sustanciales en la calidad de la materia prima, expresada en una mayor cantidad y un menor costo del azúcar recuperable por tonelada de caña.

El empleo de los maduradores, genera importantes mejoras en aspectos agronómicos y fabriles y adquiere un significativo impacto en la economía de la agroindustria azucarera, constituyendo una práctica altamente rentable. El efecto principal de la maduración química se expresa en una mayor producción y recuperación de azúcar/tn de caña, lo que deriva del significativo incremento en el contenido de azúcar (aumentos que fluctúan entre un 5-15%) que inducen, en el hecho de que no afectan el rendimiento cultural de los cañaverales y que no provocan alteraciones en otros indicadores de calidad que podrían perjudicar el proceso fabril.

Además, la maduración química induce otros efectos adicionales en los cañaverales tratados que permiten mejorar la calidad de la materia prima y la eficiencia de la cosecha. Entre éstos se destacan el desecamiento acelerado del follaje y la excelente calidad de los canutos de la porción superior de los tallos, los que al posibilitar una mayor capacidad operativa de las máquinas integrales, una quema o limpieza más eficiente, un mejor despuntado mecánico y un transporte más eficiente, generan importantes mejoras en aspectos agronómicos de la cosecha. Esta tecnología introduce mejoras en la eficiencia fabril, asociadas a la reducción en 2-3 puntos del contenido de trash, al escape y/o mayor tolerancia de los cañaverales a las heladas y especialmente por la mayor recuperación de azúcar/tn de caña en la fábrica.

Otras características importantes de éstos maduradores, son las siguientes: 1) Provocan un adelanto de la maduración, que permite anticipar el inicio de la zafra en 15-30 días, procesando cañaverales de cultivares extratempranos y tempranos tratados con maduradores y provenientes de áreas de alta probabilidad de heladas. 2) La magnitud de los incrementos en el contenido de azúcar y la duración del período óptimo de cosecha, varían con el cultivar, con el madurador usado y con la época y la dosis de aplicación. 3) Las respuestas muestran una adecuada repetibilidad. 4) Resultan efectivos en cañaverales de crecimiento vigoroso, de buen nivel productivo y con un desarrollo foliar que asegure el éxito de la aplicación.

El nivel de azúcar por hectárea es altamente superior

La evolución de la superficie tratada con maduradores químicos en caña de azúcar durante las dos últimas temporadas fue muy buena en Tucumán. "Esto se debe básicamente a la experiencia sumamente positiva vivida por los que utilizamos este tipo de herramientas, que se vio plasmada en un incremento del volumen de azúcar por hectárea producida", sostuvo Antonio Bulacio, jefe de Caña del ingenio Marapa.

"El uso eficiente de estos químicos permite obtener un incremento de medio punto en el rendimiento sacarino de nuestras cañas, lo que significa ni más ni menos que 5 kilos más de azúcar por tonelada de caña molida, lo que resulta en algo más de 300 kilogramos por hectárea de azúcar gracias al uso de estos maduradores", continuó Bulacio.

El año pasado, el Marapa molió 150.000 toneladas de caña que fueron maduradas previa a su cosecha y el incremento de rendimientos fue elocuente. Por otra parte, el uso de los maduradores le permitió bajar aproximadamente en un 15% el trash (basura) de la caña cosechada. Los valores de trash son elevados y suelen estar en el orden del 7%. En el 99 el trash promedio de nuestras cañas fue de un 7,8%; con el uso de maduradores el trash bajó a casi un 6,8%.

"Con un tratamiento de bajo costo, que está en el orden de los $ 10 más IVA por hectárea que representa el uso de maduradores (producto y aplicación) nos permite obtener una ganancia de casi 10 a 1, ya que con 330 kilos de plus a $ 0,30 el kilo, nos da un valor de casi $ 100 más por hectárea. Es decir que con $ 10 ganamos $ 100", calculó Bulacio.

Estos buenos resultados llevarán a que este año Marapa intensifique el uso de maduradores químicos en sus campos, en primer lugar para adelantarse a la cosecha y de esta manera escaparle a las heladas.
Intentaremos llegar al 60% de nuestra superficie tratada, cifra similar a la utilizada en Louisiana en EE.UU. que utilizan esta herramienta también para escaparle a las heladas frecuentes de todos los años y minimizar los daños por bajas temperaturas. Recomendó que este tipo de tratamiento sea coordinado con los ingenios, respetando los tiempos desde la aplicación a la cosecha.

Excelente experiencia del ingenio Concepción

El ingenio Concepción comenzó en 1995 a utilizar los madurativos en caña.

"Obtuvimos con la aplicación excelentes resultados con aumento de rendimiento sacarino de 0,5 a 0,7 puntos", comenta Juan Carlos Cossio, jefe de oficina de campo del ingenio.

Opinó que el éxito en el uso de los madurantes en caña de azúcar no tiene discusión, por lo que "lo seguimos realizando y los seguiremos haciendo debido a los beneficios que nos brinda".

Las ventajas de su uso es poder adelantar la cosecha de caña y poder entregar la caña antes al ingenio con contenidos de azúcar óptimos. "Además de poder adelantar la zafra, nos permite liberar lotes anticipadamente como para realizar la renovación del cañaveral, poder terminar antes la zafra y escapar a los períodos de lluvias que se dan en octubre y noviembre", dijo Cossio. Agregó que, principalmente, los maduradores sirven para atenuar el problema que trae la helada en los cañaverales de la zona. "Al utilizar esta técnica y si ocurre la helada el contenido de azúcar con el que queda la caña es superior y el deterioro que ocurre por la helada es menor". añadió.

"Trabajamos en variedades tempranas pero los cañeros que nos venden caña no la tienen, por lo que, al iniciar la zafra arrancábamos sin problemas pero se nos hacia un bache en un momento en que se nos terminaba la caña temprana tratada y comenzábamos a moler la caña de terceros", recalcó. Consideró que el uso de madurantes es una técnica que realmente da buenos resultados. Sostuvo que debe ir acompañada de las técnicas de cultivo que ayuden a que el uso del madurante sea efectivo y aplicarse en una caña que reúna las condiciones de sanidad y desarrollo óptimas.

Tratamiento rentable

En los tratamientos de fines de abril e inicio de mayo la respuesta de los maduradores disminuye, aunque aún resultan rentables. Un aspecto de gran importancia radica en el control de las aplicaciones aéreas, en el que los usuarios deben exigir el máximo respeto de las recomendaciones técnicas generales para las aplicaciones aéreas de agroquímicos y las específicas para los maduradores. Es importante que profesionales con experiencia dirijan y controlen la implementación de esta técnica. Luego de las aplicaciones, conviene controlar periódicamente la evolución de la calidad de los lotes tratados a fin de asegurar la oportunidad y el manejo de la cosecha. Como los maduradores favorecen un incremento significativo de la calidad de los entrenudos superiores, es factible efectuar un despuntado más alto, ganando entre 2-4 canutos respecto de los lotes no tratados.

Fuente: Suplemento Rural La Gaceta – Tucumán (31/03/01)

 

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