La merma superaría el 45 por ciento, respecto de la campaña 1999/2000, de acuerdo a los primeros relevamientos privados difundidos esta semana, a cargo del especialista Alejandro Ramírez, y en coincidencia con otras consultoras agropecuarias de plaza.
Considerando los nuevos guarismos que maneja el sector privado, sólo se destinarían este año 2.006.000 hectáreas a la siembra del grano,
frente a los 3.520.000 que se implantaron el año pasado.
Respecto del volumen final de cosecha, las proyecciones que se conocieron lo ubican inferior a los 4 millones de toneladas de la oleaginosa, que representará el más bajo histórico para el país.
Además de las dificultades climáticas que retrasaron la siembra del grano este año, otra de las razones que fundamentan la reducción de las superficies sembradas está dada por la caída que
vienen marcando las cotizaciones internacionales del girasol que, desde hace poco más de un año y a pesar de algunos períodos de mejoras, no logró reposicionar al cultivo como rentable.
Asimismo, la cosecha de la última campaña se ubicó en las 6.094.000 toneladas y resultó insuficiente para cubrir los requerimientos de la industria procesadora de aceites y harinas del grano.
La superficie que se destinaría al cultivo de girasol este año viene marcando disminuciones desde que se conocieron las intenciones de siembra para este ciclo.
En principio se consideró que la reducción alcanzaría al 25 por ciento, respecto de la campaña anterior, posteriormente se estimó que llegaría al 35 y hoy, tras la nueva evaluación, se proyecta que la merma se ubicará en el 45 por ciento o más.
Además, y si bien en las últimas semanas el mercado físico se tonificó para la comercialización del grano, entre los productores persisten dudas por el comportamiento a futuro que se prevé para la oleaginosa, ya que los valores no resultan atractivos, indicó la misma fuente de información.
La plaza internacional también continúa mostrando bajas para los aceites de base girasol, a diferencia de la soja, cuyos precios subieron ante la posibilidad de colocar mayor volumen de
harinas del grano en el mercado europeo, como consecuencia de la prohibición de la Unión Europea, respecto de utilizar harinas de base animal para la alimentación de sus rodeos bovinos, ovinos y porcinos, por lo que se espera un incremento en la demanda de harinas vegetales
En relación con el factor climático, las continuas lluvias que cayeron en las zonas productivas núcleo impidieron el desarrollo normal de las siembras y, en muchas regiones, ya pasó el tiempo para
implantar el grano por imposibilidad de realizar los laboreos previos.
El relevamiento también destaca que en algunas zonas, el agua barrió, literalmente, con los sembrados de girasol, mientras que en otras no se pudieron iniciar los implantes.
Otro dato que marca la situación crítica que atraviesa el cultivo este año es el que revela que sólo se lleva sembrado el 67 por ciento de la intención de siembra inicial, contra el 92 por ciento
histórico que se registró en el país para esta época del año. (DyN)
Fuente: El Diario – Entre Ríos (11/12/00)