En nuestro país la introducción y desarrollo de materiales híbridos de girasol con alto contenido de ácidos grasos mono insaturados (Oleico) y menores niveles en saturados, adaptados a condiciones locales de producción se inicia a mediados de 1988. Los registros de patentes del aceite de girasol alto oleico fueron
obtenidos en Argentina en 1989.
Tendencias en el mercado consumidor de aceites vegetales
Las grasas y aceites utilizados en alimentos de consumo humano son una mezcla de tres clases de ácidos grasos: Saturados, Monoinsaturados y Polinsaturados.
Los primeros están completamente saturados de hidrógeno en su composición molecular careciendo de dobles ligaduras o uniones entre los átomos de carbono que lo componen. A temperatura ambiente son sólidos. Desde el
punto de vista de la salud humana es desaconsejable la ingesta en exceso ya que se ha comprobado su efecto negativo en los niveles de colesterol causante de enfermedades cardiovasculares.
Los del segundo grupo poseen una sola doble ligadura o unión entre su cadena de átomos de carbono siendo líquidos a temperatura ambiente y semisólidos con refrigeración.
Por último, los polinsaturados poseen múltiples doble ligaduras, siendo líquidos aún a bajas temperaturas y conteniendo ácidos
grasos esenciales que el organismo humano requiere para su nutrición pero que es incapaz de producir.
Los procesos industriales de hidrogenación de aceites vegetales insaturados para aumentar la estabilidad y mantener por más tiempo el sabor de los mismos, conllevan un efecto negativo para la salud humana a través de la formación de ácidos grasos de tipo transisómeros , es decir un tipo de isómero óptico con efecto similar al de los saturados para la salud del corazón.
El
etiquetado describiendo el contenido de ácidos grasos transisómeros, perjudiciales para salud está siendo reglamentado para la industria alimenticia en los Estados Unidos.
Buenas características organolépticas, estabilidad industrial y una composición no perjudicial para la salud son cada vez más valorados por la industria de la alimentación humana directa o procesada.
En algunos países avanzados como los centrales de la Comunidad Económica Europea suman a lo anterior un valor
adicional en tanto se trate de aceites que no provengan de cultivos que resulten de manipulación genética.
Aceite de girasol alto oleico, más saludable y naturalmente estable
El aceite de girasol de alto contenido en ácidos graso oleico (mono insaturado) y menores niveles en saturado. Se obtiene de la siembra de híbridos específicos y el manipuleo aislado de la producción hasta su transformación final en aceite mediante la tecnología de preservación de identidad que
implementan algunas empresas como Dow AgroSciences Argentina.
Este aceite se caracteriza por no necesitar de procesos de hidrogenación ya que posee naturalmente una estabilidad oxidativa igual o superior a los obtenidos por el proceso industrial mencionado.
Posee muy bajo tenor de ácidos grasos saturados y no posee ácidos grasos transisómeros, no deseados en la alimentación humana por ser precursores del LDL (mal colesterol) y sus consecuencias directas en enfermedades del tipo
cardiovascular.
Por ser rico en monoinsaturados es líquido a temperatura ambiente facilitando su manipulación. Contiene uno de los niveles más altos en alpha tocoferoles dentro de aceites para alimentación humana convirtiéndolo en fuente de vitamina E.
Es saludable sin conferir fuerte sabor. Es un aceite natural desde el punto de vista que el cultivo del que proviene no ha sufrido ningún tipo de modificación o manipuleo genético. Sus usos y aplicaciones se asocian principalmente a la
industria de preparados alimenticios (mayonesas y salsas para ensaladas, chocolatería, panificables, conservas enlatadas, alimentos especiales para bebés y sustitutos lecheros en adultos), cosmética (aditivo en cremas y lociones para la piel, lápices labiales y cosméticos en general) e industria farmacéutica (aditivos en preparados medicinales).
Cuadro de especificaciones técnicas - Comparación de grasas de la dieta alimenticia