Mientras los análisis químicos requieren la extracción de muestras y su posterior análisis en laboratorio,
los clorofilómetros permiten tomar una gran cantidad de lecturas en pocos minutos y determinar así el grado de suficiencia o deficiencia del cultivo respecto del nitrógeno.
El aparato cala la hoja con distintos haces de luz y detecta la calidad y nivel de tonos de verde, indicador directo del nivel de clorofila y expresa dicha medición en unidades adimensionales. Es necesario tener en cuenta que el nivel de verdor de un cultivo de maíz, puede variar en función de otros factores
distintos de la disponibilidad de nitrógeno. Diferentes híbridos presentan distinta intensidad de verde, aun cuando no haya limitaciones de nitrógeno.
Otros factores que influyen en la medición son el estado vegetativo en que se encuentra el cultivo, la humedad al momento de la medición, la densidad de plantas, la presencia de daños en la hoja por insectos o enfermedades y la intensidad de la luz ambiente al momento de realizar la medición.
Es difícil tomar el valor indicado por el
clorofilómetro como un umbral para fertilizar o no. Lo usual es mantener una franja del cultivo sin limitaciones de nitrógeno, es decir con fertilizaciones adecuadas y continuas, para luego tomar varias muestras del cultivo comparándolas con esta franja.
De esta manera se puede obtener una serie de datos que indiquen la respuesta del cultivo en forma posterior a la fertilización, por comparación con aquella franja que no sufrió limitaciones de nitrógeno.
Existe un problema con las
mediciones a tener en cuenta. En un cultivo de maíz las plantas cambian de color a medida que el ciclo del cultivo avanza y se acentúa la absorción de nitrógeno. Es necesario realizar las mediciones en la misma época.
La aplicación del Spad o clorofilómetro esta orientada mas bien al control de programas de fertilización en cultivos de maíz, midiendo si las dosis fueron las correctas o por el contrario no se llegaron a cubrir las necesidades del cultivo.
¿Cómo realizar las lecturas con el clorofilómetro?
Los mejores datos con el clorofilómetro con el objeto de evaluar las aplicaciones de fertilizantes en maíz, se obtienen de un planteo de muestras y mediciones que reflejen la variabilidad de situaciones que se pueden presentar en el lote.
Para tener registros adecuados se hace necesario, por lo menos tomar mas de 30 lecturas con el mismo equipo, en las mismas condiciones (mismo día, hora, etc). En el campo medir siempre la
misma posición de hoja y evitar las muy nuevas o muy maduras. Se recomienda tomar la hoja mas nueva, recién expandida, que tiene el collar expuesto.
Luego de la floración del maíz, muestrear la hoja espiga. Luego de elegida la hoja a muestrear, las lecturas siempre se deben tomar en un punto intermedio entre una inserción y el extremo, y a la mitad entre el borde y la nervadura central.
Por otro lado se debe tener en cuenta que la temperatura y humedad ambiente también condicionan las
lecturas del Spad. Si se utiliza una franja testigo, en la práctica esto no influye, siempre y cuando todas las muestras se tomen en el mismo momento y bajo las mismas condiciones.
Entre otras ventajas, puede mencionarse que las lecturas no son afectadas por un consumo de lujo, ya que la planta producirá solamente la clorofila necesaria, independientemente de la cantidad de nitrógeno en exceso que haya en la planta. Las mediciones para llevar un control, pueden programarse semanalmente.
Fuente: www.agromail.net - INTA