Las hojas de las plantas afectadas presentan lesiones circulares a angulares, que varían en su color, desde marrón rojizo en las lesiones más pequeñas (1 a 2 mm) a marrón oscuro o claro en las lesiones más grandes ( 3 a 5 mm), las que están rodeadas de un borde marrón rojizo. En la cara inferior de las hojas, sobre el centro de las lesiones, se observan puntos grises a negros constituidos por la masa de esporas del hongo.
El hongo sobrevive durante el invierno en la semilla y en el rastrojo infectado. El tiempo cálido y húmedo favorece el desarrollo de esta enfermedad. La Cercospora sojina es un patógeno altamente variable. En los EE.UU. se han descripto cinco razas fisiológicas, aunque hay evidencias de que existen por lo menos 12.
De las cinco razas descriptas, se dispone en la actualidad solamente de cultivos de las razas 2 y 5.
En Brasil se han identificado 22 razas y en China 14. Debido a que en diferentes sitios se han utilizado grupos diferentes de hospedantes diferenciales para caracterizar a las razas, los resultados obtenidos en estos países no son comparables. Diversas medidas se recomendaron para el manejo de la enfermedad.
El uso de cultivares resistentes es la principal estrategia, aunque se debe tener especialmente en
cuenta que el hongo tiene variabilidad fisiológica y que por lo tanto la resistencia de un cultivar puede llegar a ser superada por la aparición de nuevas variantes.
Tareas
Otras medidas de control de la enfermedad de la Mancha Ojo de Rana incluyen: empleo de semilla libre del patógeno; tratamiento de la semilla con fungicidas para evitar la introducción del patógeno a zonas sin antecedentes de la enfermedad; rotación de cultivos por dos años; y aplicación de
fungicidas al follaje entre los estadíos R2 y R5 (en la escala de Fehr y Caviness).
Autor: Daniel Ploper – EEA Obispo Colombres, Sección Fitopatología
Fuente: Suplemento Rural – La Gaceta, Tucumán