Dependiendo de la zona y época del año, es preferible a veces una cosecha anticipada
y posterior secado de la semilla, a dejarla expuesta en el campo a las condiciones ambientales, esperando a que baje a 14º de humedad.
Para minimizar los daños durante la cosecha es fundamental la correcta regulación de la cosechadora. Más importante que la variación entre cilindro y cóncavo, es variar la velocidad del cilindro, de acuerdo a la humedad del grano, inclusive a lo largo del día ya que las variaciones de humedades pueden ser muy pronunciadas.
Haciendo una buena regulación de
la velocidad del cilindro, la calidad de la semilla cosechada mejora, más aún usando órganos trilladores con barras de gomas.
Estado de las plantas:
Las plantas de soja pueden ser cosechadas cuando adquieren un color marrón uniforme y los tallos se vuelven quebradizos después de haber caído las hojas. Sin embargo, en algunas variedades semiprecoses puede ocurrir que se llegue al punto de cosecha con los tallos aún verdes. Esto es un problema para la operación
de trilla, sobre todo porque en soja los desecantes no trabajan bien en el secado de los tallos. Las alternativas son esperar las heladas, o trillar con los tallos verdes.
En este último caso debe adaptarse la regulación de la máquina a esta situación. Otro indicio de que el cultivo está listo para cosechar es que las vainas se abren fácilmente entre los dedos y las semillas se encuentran completamente sueltas dentro de la vaina. Las hojas se caen unos días antes de que el grano alcance el
estado de humedad que permite su cosecha. Sin embargo cuando han habido algunos ataques intensos de chinches se pueden producir " retención foliar " por más tiempo del normal. Esto se observa frecuentemente en las cabeceras, en donde se encuentra la población de insectos.
Contenido de humedad de los granos:
La humedad normal de los granos para almacenamiento directo es de 13 a 14 %. Si están más secos 11 o 12 % se pueden producir pérdidas por
desgrane, no tanto por la dehiscencia espontánea de las vainas, sino por el golpe del molinete que abre las vainas.
En días muy secos, de baja humedad relativa ambiente, será necesario prestar atención al desgrane. El grano puede experimentar bruscas oscilaciones en el contenido de humedad en función de las variaciones de la humedad relativa ambiente. Esto exige un ajuste permanente de la cosechadora para evitar pérdidas y daños. El secado de la soja en las instalaciones comunes ofrece
dificultades, porque el peso de la columna de granos daña a los que están más abajo.
Pérdidas de cosecha en la Argentina:
Argentina pierde anualmente durante la cosecha de cereales y oleaginosas 537 millones de dólares por año, a causa de los 2,5 millones de toneladas de granos que quedan en el rastrojo por problemas durante la cosecha. Para recuperar parte de estos granos perdidos mejorando la eficiencia de cosecha, en Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria ( INTA ), creó el proyecto integrado PROPECO, cuyo objetivo es reducir en un 20 % los niveles de pérdidas actuales. Esto significará un incremento de 107 millones de dólares por año en el saldo exportable del país.
Causas principales de las pérdidas en cosecha de soja:
1. Las características genéticas de algunos cultivares, impiden a la cosechadora manifestar todo su potencial, ejemplo:
- Susceptibilidad a enfermedades que provocan vuelco.
- Susceptibilidad al desgrane.
- Desuniformidad de maduración.
- Baja altura de fructificación.
- Susceptibilidad al quebrado de granos.
2. Lotes muy enmalezados: dificultan la cosecha y desmejoran la calidad.
3. Ataque de plagas.
4. Alto costo del secado de grano. Poco uso del Gas Natural como fuente de energía.
5. Escasa adopción de la técnica de cosecha anticipada con secado artificial del
grano. El cultivo permanece en el campo más tiempo de los aconsejado y se acentúan los riesgos climáticos, aumentando las pérdidas naturales y de cosechadora, disminuyendo la calidad del grano.
6. Falta de concientización sobre la incidencia económica de las pérdidas de cosecha en el balance final de la explotación.
Desconocimiento de una metodología sencilla y práctica para evaluar las pérdidas en cosecha.
Extraído del trabajo "la Soja"
Autor: Lic. Ignacio Sylvester