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Una buena cosecha empieza por la sanidad de la semilla

La condición sanitaria de un lote de semillas es el principal elemento de la calidad conjuntamente con la pureza, la energía y el poder germinativo.

Aún no se ha establecido la correlación entre la presencia de diversos patógenos de semillas y sus efectos sobre la calidad física y fisiológica pero en algunos casos, bajos niveles de infección, pueden causar pérdidas de rendimiento del 50 por ciento o más. Las semillas constituyen una de las más importantes fuentes de diseminación, sobrevivencia y continuidad de los patógenos de una generación a otra.

En un completo informe elaborado por la Ing. Agr. Norma Formento, fitopatóloga de la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del INTA se señalan las características específicas para las semillas de trigo y se realiza un análisis sanitario de las mismas, al tiempo que se mencionan las funciones de los fungicidas curasemillas, sus características y métodos de aplicación. Se trata, en suma, de una excelente guía sanitaria, imprescindible para iniciar correctamente el camino hacia una buena cosecha de trigo.

Características específicas para las semillas de trigo

Entre las características específicas para las semillas de trigo, Formento consigna las siguientes:

a. La mayoría de los patógenos que afectan la parte aérea de las plantas de trigo, infectan la semilla y pueden ser visibles o llevados en forma sistémica y ocasionan "fallas" en la germinación e implantación del cultivo, por ejemplo, los hongos causales de "manchas foliares" y "carbones".

b. Las enfermedades transmitidas por semilla causan pérdidas del rendimiento por la reducción del número y peso de granos y por la disminución de la calidad comercial. Pueden producir micotoxinas cuyos niveles de concentración máximos están fijados por los países importadores (2 ppm de deoxinivalenol en granos de trigo). Ejemplo: granos "fusariosos" con altos niveles de deoxinivalenol o "vomitoxina".

Análisis sanitario de las semillas

En el trabajo de la Ing. Agr. Formento se destaca, también, la necesidad de realizar un análisis sanitario de las semillas, porque:

1. Permite identificar los microorganismos patógenos presentes y los niveles reales de infección (micelio u otras estructuras llevadas en las capas interiores del tegumento, en la testa o endosperma, por ejemplo, micelio interno de F. graminearum; de Ustilago en el embrión, etc.), infestación (cuando las estructuras son llevadas externamente por la semilla; por ejemplo, picnidios de Phoma sp. o conidios de Bipolaris sorokiniana y asociación concomitante (por ejemplo, cuerpos negros alargados o esclerocios de Claviceps purpurea mezclados con las semillas).

Los patógenos pueden variar con las diferentes regiones y ser distintos en cada ciclo agrícola.

2. Permite determinar el fungicida o mezcla más adecuado para el lote analizado.

3. Evita el manipuleo innecesario de productos y contribuye a la preservación de la salud de las personas involucradas (productor, asesor técnico y aplicadores) y a la conservación del medio ambiente.

4. Puede reducir los costos ya que en determinados casos sólo es necesario utilizar un producto de contacto.

5. Es posible rechazar lotes inadecuados como semillas y destinarlos a consumo como granos.

6. Revela ciertamente las condiciones de almacenamiento por la presencia de ciertos hongos como Aspergillus y Penicillium.

7. Es fundamental que sea realizado por Laboratorios habilitados por el Laboratorio Central de Análisis de Semillas del ex Inase (Instituto Nacional de Semillas).

8. Sería relevante para Argentina que la Ley de Semillas contemple el aspecto sanitario general, indique la necesidad de realizar el ensayo sanitario y defina los niveles de tolerancia para la mayoría de los patógenos y no sólo para casos puntuales como lo hace para "carbones" y "caries".

Principales microorganismos presentes en las semillas de trigo

Hongos y bacterias:

Alternaria sp.; Fusarium sp.; Epicoccum sp.

Fusarium graminearum

Bipolaris sorokiniana

Drechslera tritici-repentis

Stagonospora nodorum

Ustilago tritici

Tilletia caries, T. foetida y T. controversa

Tilletia indica

Xanthomonas campestris pv. undulosa

Cladosporium sp.; Curvularia sp.; Mucor sp.;

Rhizopus sp. y Septoria sp.

Aspergillus sp. y Penicillium sp.

Enfermedad

Punta negra; Mancha por Alternaria

Tizón de Plántulas

Mancha en Escudete; Tizón de Plántulas; Mancha

Borrosa; Carbón del Nudo

Mancha Amarilla

Septoriosis de la Hoja, de los Nudos y de las Glumas

Carbón Volador

Carbón Hediondo o Caries

Carbón Parcial (no determinado en Argentina)

Estría Bacteriana

Espiga Negra

Hongos de Almacenamiento

Trigo: todo lo que hay que saber sobre los fungicidas curasemillas

La función de los curasemillas es erradicar (eficiencia de control de 100%) el inóculo de la semilla para que no constituya una fuente de inóculo primario o inicial. Además, protege a la semilla y a las plántulas de la infección de los hongos del suelo lo que se traduce indirectamente en un aumento de la germinación y asegura la implantación del cultivo

En un trabajo de la Ing. Agr. Norma Formento, de la EEA Paraná se destacan las siguientes características específicas:

a. Deben poseer un amplio espectro de control.

b. Aumentar la germinación y promover un crecimiento vigoroso de las plántulas por reducción del nivel de microorganismos.

c. Es una técnica esencial en el control de patógenos necrotróficos. No debe ser una práctica aislada sino el complemento ideal en un manejo integrado de las enfermedades (MIP).

d. Los objetivos principales son erradicar «carbones» internos (Ustilago) y «caries» (Tilletia); evitar el transporte de los microorganismos de la semilla a la parte aérea y reducir el número de pulverizaciones al follaje.

e. Es de fundamental importancia que las mezclas sean formulaciones comerciales.

f. Es imprescindible que la aplicación se efectúe por el método semihúmedo o "slurry" para mejorar la eficiencia por una mayor adhesión, evitar la inhalación de las partículas de polvo por el aplicador y disminuir la probabilidad de contaminar el aire, el agua y el suelo.

En el trabajo de Formento, además, se consignan los puntos a tener en cuenta en el método de aplicación semihúmedo:

a. Utilizar máquina para tratamiento continuo de semillas, tambor con eje excéntrico o máquina tipo hormigonera.

b. La dosis recomendada debe ser diluida en 1 ó 2 litros de agua ya sean formulados en polvo o líquidos.

c. En el caso de usar tambor u hormigonera colocar el 75% de la semilla, agregar la pasta fluida y girar un mínimo de 3 minutos, completar con la semilla restante y volver a girar por el mismo tiempo. De esta manera se logra una máxima cobertura homogénea.

Fuente: El Diario – Entre Ríos (16/04/01)

 

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