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Nuevas tecnologías al servicio de la agricultura

La evaluación de la aptitud física y económica de las tierras mediante el uso de modelos expertos y computadoras facilitan la planificación de su uso.

Se define como "tierra" a la zona de la superficie del planeta cuyas características abarcan todos los atributos estables predecibles cíclicos de la biósfera. Las tierras comprenden el ambiente físico, incluido el clima, relieve, suelos, vegetación e hidrología en la medida en que estos influyen en el potencial de su utilización.

La región pampeana presenta "tierras" con diferentes aptitudes o niveles de adaptabilidad para la siembra de granos, oleaginosas, forrajeras, etc., los cuales se corresponden con variados potenciales productivos. Estos potenciales rara vez se expresan sin una adecuada tecnología que contemple los requerimientos de conservación del suelo, el agua y un adecuado manejo de los cultivos.

Según los reconocimientos de suelos efectuados por el INTA en la región pampeana, las tierras "arables" con alta capacidad para producir cultivos, se ubican principalmente en las subregiones "pampa ondulada" (Norte de Buenos Aires, Sur de Santa Fe y Sudeste de Córdoba), "pampa arenosa" (Centro y noroeste de Buenos Aires) y en el Sudeste Bonaerense. En la primera subregión como es sabido predomina la agricultura permanente y en las restantes los sistemas mixtos agrícola-ganaderos.

Adecuada información sobre la aptitud de las tierras para diferentes usos y sus requerimientos de manejo y conservación, es requerida por los productores a la hora de tomar decisiones sobre futuras siembras. A esto como es lógico, se suma el interés de analizar los márgenes de ganancias posibles de alcanzar en el contexto económico vigente del ciclo agrícola considerado.

En el Instituto de Suelos del INTA se han elaborado recientemente modelos expertos para la evaluación de la aptitud tierras para usos específicos, que pueden ser utilizados mediante una computadora personal (PC). Estos modelos, disponibles para el norte y sudeste de la provincia de Buenos Aires, sudeste de la provincia de Córdoba y sur de la provincia de Santa Fe, permiten la evaluación de la aptitud física y económica de Unidades Cartográficas delimitadas e identificadas en las cartas de suelos, como también de lotes individuales, cuando se dispone de información detallada y actualizada sobre una serie de cualidades y características del terreno.

Evaluación de la aptitud de tierras para usos específicos

El objetivo de evaluar tierras según su aptitud para usos específicos es proporcionar una categorización de las mismas de acuerdo a su capacidad para producir bajo normales condiciones climáticas, un determinado nivel de manejo y un definido contexto socio-económico, los más altos retornos por unidad de superficie, preservando en lo posible la integridad del recurso suelo.

La herramienta que facilitó la elaboración de los modelos con la información ecológica, económica y de relaciones clima-suelo-planta disponible, fue el sistema de computación ALES (Automatic Land Evaluation System, Rossiter and Van Wambeke,1990). Este software aunque no posee base de conocimientos incorporada, permite construir sistemas expertos de evaluación de tierras para diferentes usos, utilizando los criterios de evaluación propuestos por la FAO en la publicación "Un marco para la evaluación de tierras", Boletín Suelos Nº32, Roma, Italia, 1976.

El sistema ALES en síntesis, esta integrado por los siguientes componentes:

1- Un "armazón" para crear una base de conocimientos que describa los usos de la tierra de interés, en términos tanto de los requerimientos respecto del medio físico como de los insumos económicos.

2- Un "armazón" para elaborar una base de datos de cualidades y características de las unidades de tierras a evaluar.

3- Un mecanismo de inferencia, enlace o armonización para relacionar las dos bases precedentes, computando por medio del mismo las aptitudes física y económica de las unidades cartográficas de suelos, para las alternativas de uso propuestas.

El término "modelo" debe entenderse como un conjunto de procedimientos de toma de decisiones, respecto al grado de armonización entre los requerimientos ecológicos específicos de los usos considerados y la oferta del medio físico (cualidades de la tierra). Un modelo es una representación del juzgamiento efectuado por un grupo de expertos, el cual se traduce en un modelo mental de la realidad.

En el proceso de elaboración de un modelo experto de evaluación de tierras, es fundamental la construcción de "árboles de decisión" para los diferentes tipos de utilización, donde se definen las relaciones conocidas entre niveles de severidad de las limitaciones (cualidades y características de la tierra), con clases de aptitud y rendimientos. Un aumento en las limitaciones de la tierra dan como resultado un incremento en los costos de producción, la disminución de los rendimientos o ambos parámetros a la vez.

Aptitud física y económica de la tierra

Los modelos de evaluación de la aptitud de tierras para usos específicos toman en consideración cualidades y características de las tierras que se comportan como limitantes para los usos elegidos, costos de insumos y valor de productos a obtener y a través de los mismos es posible:

a) Determinar Clases de Aptitud Física específica, como: 1-Muy Apta, 2-Apta, 3-Marginalmente Apta y 4-No Apta.

La evaluación de la aptitud física o cualitativa de unidades cartográficas de un mapa suelos, determina el grado de adaptabilidad de las tierras para un determinado uso. Una evaluación física enfatiza los aspectos relativamente estables determinantes de la aptitud, como el clima, el relieve y las condiciones físicas y químicas más estables del suelo. Cuando las limitaciones y/o riesgos de deteriorar el suelo son de tal magnitud que hacen imposible el uso propuesto, se considera no apta y por lo tanto no se justifica análisis económico alguno.

Las Clases de aptitud se dividen en Subclases, las cuales permiten diferenciar el tipo de limitación que afecta la aptitud de uso de una unidad cartográfica de suelos considerada. Las Subclases se indican con el número indicativo de la Clase acompañado de un subíndice (letra/s).

b) Estimar rendimientos posibles de lograr con un nivel de manejo mejorado o alto (agricultura mecanizada, uso de agroquímicos, nivel adecuado de capital), acorde con la posibilidad de alcanzar rendimientos superiores a los promedios zonales y producir un mínimo deterioro del recurso suelo.

El paquete tecnológico aplicado a los cultivos es el aconsejado por las Estaciones Experimentales y Agencias de Extensión del INTA. Los tipos de utilización de la tierra combinan cultivos y tipos de labranzas y se presupone la adopción de las recomendaciones sobre fecha óptima de siembra, cultivares más promisorios, sistema integrado de control de plagas y malezas, como también de la utilización de prácticas para el control de la erosión en tierras susceptibles, y el uso de fertilizantes que permitan incrementar rendimientos y reponer total o parcialmente los nutrientes extraídos.

c) Calcular el margen bruto de los diferentes cultivos para cada una de las unidades cartográficas de suelos evaluadas, contemplando por ejemplo las alternativas de utilizar maquinaria propia o contratada. Estos márgenes brutos pueden ajustarse facilmente a medida que se producen modificaciones en costos de insumos y valor de productos, aprovechando las ventajas computacionales del soporte ALES.

d) Establecer Clases de Aptitud Económica como: Muy Apta, Apta, Marginalmente Apta y No Apta , sobre la base de niveles preestablecidos (según contexto socio-económico) de márgenes brutos por unidad de superficie. La evaluación económica o cuantitativa de la aptitud de unidades de tierras para un determinado uso, se aplica sólo a aquellas con algún grado de aptitud física.

La información actual sobre costos y márgenes agrícolas

Las actividades agrícolas generan ingresos y obligan a gastos, dando lugar a una "utilidad". Hoy día numerosas publicaciones del INTA, Aacrea, etc. y en secciones especializadas de diarios y revistas, proporcionan información sobre costos, ingresos, márgenes brutos y resultados operativos de variados rubros en diferentes zonas productoras.

La citada información esta siempre referida a extensas zonas donde se presume cierta homogeneidad ecológica, como: zona "Norte de Bs.As. y Sur de Sta. Fe", zona "Oeste Bonaerense", zona "Sudeste Bonaerense", etc. En todos los casos los ingresos brutos se basan en uno o dos niveles de rendimientos por unidad de superficie, considerados como representativos para una determinada zona .

Con respecto al item "costos", el cálculo de los de las labores, están generalmente referidos a tablas de U.T.A (Unidades de trabajo agrícola = Equivalente arada), diferenciando los costos con maquinaria propia de los de contratistas. En algunas publicaciones especializadas se presentan variaciones de costos de la arada, según la textura superficial de los suelos predominantes en las zonas y también de acuerdo a la capacidad de trabajo de tractores y equipos.

Toda la información zonal sobre costos y márgenes agrícolas, es utilizada por los productores como orientativa y valorada en este sentido. No obstante la misma debe ser ajustada para adaptarla a las diferentes condiciones edáficas y real nivel de manejo aplicado en cada tipo de utilización, en el momento de planificar el uso de diferentes lotes de tierra. En otras palabras, la información al alcance del productor no esta orientada a estimar costos y márgenes de actividades o cultivos según los diferentes suelos presentes en una zona dada y atendiendo sus requerimientos de manejo y conservación.

Por ejemplo, las publicaciones de referencia no proporcionan información comparativa de costos y márgenes según niveles de manejo aplicados a un cultivo, como ser los costos de utilizar prácticas conservacionistas (cultivo en contorno, en franjas, terraceado, etc.), en tierras onduladas susceptibles a erosión hídrica. Ello sería conveniente cuando en una zona se alternan áreas de tierras planas con otras de relieve ondulado.

Tampoco se consideran costos y márgenes diferenciados respecto a sistemas alternativos de labranzas, uso de enmiendas o fertilizantes. Sólo en algunas publicaciones, al analizar costos y márgenes del cultivo de trigo, suele incluirse la alternativa "con y sin fertilizante".

Mediante los modelos elaborados para evaluar la aptitud de tierras para usos específicos, es posible calcular y actualizar periodicamente los márgenes de distintos tipos de utilización de la tierra (Maíz Labranza Convencional; Maíz Siembra Directa; Trigo LC; Soja SD; etc.), para las diferentes unidades cartográficas de suelos reconocidas en un lote o predio rural

El margen bruto de un Tipo de Utilización de la Tierra (TUT) normalmente varía cuando se lo calcula para diferentes unidades de suelos y generalmente también tiene variaciones cuando se comparan lotes incluidos en la misma unidad cartográfica de suelos, dado que frecuentemente estos han estado sujetos a usos y manejos no idénticos, diferenciándose
por ello en su fertilidad actual.

Como se ha expresado, los modelos de evaluación de la aptitud de tierras para usos específicos disponibles permiten el cálculo de márgenes brutos y también de otros parámetros económicos, como la relación costo-beneficio y la tasa interna de retorno, de unidades cartográficas y lotes de suelos, con un grado de precisión que facilita la planificación del uso del suelo. Para una mayor información al respecto escribir al Instituto de Suelos del INTA, CC 25 (1712) Castelar, Provincia. de Buenos Aires, o llamar a los teléfonos 4621-1448/2096, Fax 4481-1688.

Por Ing. Agr. Juan Carlos Musto, Agr. Adelqui Alfieri y Prof. Rosa María S. Di Giacomo.
Fuente: INTA
 

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