Estas zonas se pueden manejar independientemente, resultando en un uso más precisos de insumos para los cultivos. Los factores variables que se encuentran en un lote se ven en esta lista:
1 Características químicas
2 Características físicas
3 Paisajes
4 Insectos
5 Enfermedades de los cultivos
Todos estos factores pueden afectar al
rinde del cultivo. La importancia de cada uno depende de sí es el más limitante sobre el rinde. Por ejemplo, si el pH del suelo es altamente variable, pero tiene un rango entre 6.0 y 7.0 es dudable que afecte el rinde de cualquier cultivo. Pero si el rango es de 4.0 a 6.0 se puede esperar un efecto grande sobre el rinde del cultivo.
Las malezas, también, tienen los mismos tipos de efectos. Por ejemplo, si el rango de infestación por malezas es de 0 a 10 por ciento, no tendrá casi ningún
efecto sobre el rinde. Si el rango es de 10 hasta 90 por ciento, en ciertas partes del lote probablemente será un factor más limitante.
Una pregunta que surge con la presencia de esta variabilidad es si se pueden manejar los factores en una escala chica, usando sistemas de posicionamiento global (GPS) junto con un equipo controlado por computadora para distribuir una cal agrícola o fertilizante variable con el fin de reducir la variabilidad del pH o nutrientes en el lote. La
practicidad de este intento depende del grado de variabilidad del análisis del suelo. Por ejemplo, si el nivel de fósforo de un lado del lote al otro varía de 10 hasta 30 ppm., parece ser fácil manejar con una dosis variable de fertilizante. Pero si el rango de fósforo en el lote es 10+/- 30 a 30+/- 30 ppm, el rango ya no es real. En este caso, tiene más sentido aplicar una dosis moderada uniformemente.
Características físicas son fáciles de encontrar y difíciles de cambiar. De hecho en el
corto plazo son prácticamente imposibles de cambiar. En este caso donde la limitación principal es el agua, la densidad de siembra de maíz varía según la cantidad de agua. Con poca humedad disponible en el perfil, menos semillas y con más humedad, más semillas.
De todos modos, estamos en la etapa de aprender el manejo de la agricultura de precisión. Ya tenemos los juguetes de alta tecnología y software para usarlos. Sin embargo, raramente sabemos lo que podemos hacer para mejorar la
productividad o la rentabilidad. Este artículo mira los problemas y oportunidades de la agricultura de precisión bajo el sistema de siembra directa.
Características químicas
El análisis químico de suelos tiene el valor de guiar el uso de fertilizantes. Pero, hay limitaciones, parcialmente porque los métodos no son totalmente confiables y, también, porque los mismos suelos son tan variables. Hace 50 averiguamos que los errores de los métodos del laboratorio son muy
pequeños con los errores asociados con el muestreo de suelos. Como resultado de muestrear suelos en una forma mucho más concentrada, que asociada con la agricultura de precisión, estamos comprobando las dificultades de los errores de muestreo, o, más correctamente, variabilidad de muestreo.
La idea de utilizar muestreos en grilla es para determinar la variabilidad en una escala manejable. Por ejemplo, tal vez la aplicación de fertilizante se puede manejar en una escala de 1
ha. Usando un camión con computadora que responde a las recomendaciones hechas de los resultados de grilla, a una distancia de 100 metros.. Por supuesto, asumimos que el valor de cada punto es confiable.
Para poder chequear la variabilidad en cortas distancias, hicimos un total de tres mini-grillas de 6x6 metros en cada uno de dos suelos en Kentucky . las muestras fueron tomadas a una distancia de 15 centímetros en el sentido de los surcos y cruzando los mismos. La variabilidad que
encontramos osciló según el suelo, lugar y tipo de análisis. Por ejemplo, el pH puede ser bastante invariable pero el P disponible es muy variable.
Ejemplos de variabilidad con K y P se ven en las figuras 1 y 2. es notable, también que no hay más variabilidad entre surcos que en la dirección de los mismo. Otra cosa importante de este trabajo es que comparando valores de K tomados a distancias de 15 centímetros y 30 metros, no muestran diferencias importantes (figura 3). El
resultado es que encontramos variabilidad en distancias similares en rangos de 6 y 1.200 metros. Obviamente, este abre una pregunta sobre la confiabilidad de cada punto de la grilla (a 30 o 100 metros) si la variabilidad en distancias menores es tan alta.
Dada esta inestabilidad en la variabilidad, es muy difícil decir que el muestreo en grilla seguido por la aplicación variable de fertilizantes resolverá el problema de fertilidad variable en un lote después de unos años de
fertilización variable. Nuestra suposición es que la variabilidad a cualquier escala persistirá tercamente y que un método más racional de fertilización sería una aplicación en dosis moderada y uniforme. La ventaja de este método es su menor costo.
Otro factor importante en este caso es que los ahorros en costo de fertilizante son mayores que los costos de distribuir variablemente el fertilizante. Esto es difícil de invertir, dado el alto costo del equipo, el costo de muestreo y el
costo de operar un camión de alta tecnología.
Aún otro problema es el hecho de que la probabilidad de respuestas de los cultivos a la fertilización es normalmente baja, con la excepción de valores muy bajos de pH, P y K. Esto también favorece el uso de aplicaciones moderadas de cal agrícola o fertilizantes que tienden a conseguir la mayor respuesta y con poco costo.
Las dosis variables de fertilizantes nitrogenados son un problema diferente, especialmente con maíz. Las necesidades de
nitrógeno se basan en el rinde total del cultivo, la cantidad de N dada por el suelo y la cantidad perdida por el suelo en forma de lixiviación y/o desnitrificación según el drenaje del suelo y la historia de los cultivos. El cuadro 1 muestra las recomendaciones para maíz con varios niveles de drenaje e historias de cultivos previos bajo las condiciones de Kentucky.