Esta filosofía propone atender en forma diferenciada los factores de
producción de acuerdo a las características específicas de cada sitio , con el fin de maximizar la eficiencia en el uso de los recursos, y minimizar los efectos de contaminación, usando como unidad de manejo, el área más pequeña para la cual se cuenta con información de respaldo.
Metodológicamente implica la incorporación de las herramientas tecnológicas disponibles en la actualidad, especialmente aquellas que contemplan la referenciación geográfica de sitios vía satélite, unido a
bases de datos de información de esos sitios concretos, como sustento sobre la cual se apoyan las decisiones para el manejo.
El proceso necesita la recolección de información en cada sitio, su ordenamiento y análisis y, finalmente, la diagramación de las estrategias para atender las limitantes a nivel de sitio. El manejo de las fincas por lotes o secciones, es una tendencia que viene fortaleciéndose
gradualmente en la mayoría de las actividades agrícolas. A ella se suma esta nueva corriente que carga al concepto con un fuerte componente tecnológico en la recolección y manejo de la información.
Valor promedio
La filosofía de la agricultura de precisión echa por tierra con el concepto del "valor promedio", tanto para los rendimientos culturales de los cultivos, como para el nivel de los factores que condicionan
el crecimiento de los mismos. Por lo que a partir de ello, puede decirse que el análisis y comprensión de la variabilidad dentro de la unidad de producción, son los pilares para diseñar estrategias de manejo que permitan administrar esa variabilidad, con el objetivo de alcanzar altos niveles productivos.
La diagramación de estrategias de manejo implica, sobre la base del conocimiento espacial de la
variabilidad, acudir a las técnicas de diagnóstico generadas para atender a la agricultura tradicional, que permitirá decidir cómo equilibrar los distintos factores de producción para que estén cercanos a sus óptimos rendimientos. Es común que los cultivos no se expresen vegetativa y productivamente de la manera esperada. Esto se debe a que los valores que tienen algunos factores que influencian
la producción (fertilidad de suelo, régimen de humedad, malezas, plagas, etc.) se alejan del óptimo para alcanzar los rendimientos máximos posibles.
La agronomía dispone de una serie de herramientas que permiten identificar los factores que impiden que se alcance el máximo rendimiento. El estudio y la generación de procedimientos para realizar el análisis e identificación de estos factores, son competencia de un área del conocimiento agronómico llamado "diagnóstico".
Los criterios de diagnóstico generados para atender a los factores de producción en la agricultura tradicional, son igualmente válidos para ser utilizados en la agricultura de precisión. Si bien la agricultura por sitio específico tuvo su origen en las homogéneas, planas y extensas llanuras centrales de los Estados Unidos, un paso obligado es el ajuste para su adaptación en zonas tropicales de relieve heterogéneo y con una realidad socioeconómica diferente. Por esta razón, la
iniciativa de un equipo de técnicos del INTA Banda del Río Salí, Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, Ingenio Concepción y otros, motivados por utilizar las potencialidades de las instituciones para hacer ingresar al cultivo de la caña de azúcar al campo de la agricultura por sitio específico, permitió confeccionar el primer mapa de producción de un cañaveral para las condiciones de la región productora de caña de Argentina.
Con el objetivo de conocer la variabilidad que existe en un campo cultivado con caña de azúcar, que era calificado productivamente con un valor de rendimiento promedio, se realizaron mediciones de rendimiento en 416 parcelas de 64 m2, dentro de un lote de 5,8 hectáreas, que eran manejados agronómicamente como una unidad.
Los puntos de determinación del rendimiento cultural fueron georeferenciados utilizando un equipo
GPS-Furgo 3000 "L", señal correctora (DGPS) Omnistar para Sud América y un Ag Navigato ASHTECH. El peso de cada una de las parcelas fue determinado utilizando dinamómetro digital con celda de carga adaptada a cargadora tipo Java.
El mapa de producción, generado con el programa Farm - Works y visualizado en Arc View 3.0 a, permitió detectar una marcada variación en la producción dentro de la unidad estudiada.
Esta variación indicó que coexisten sectores en el lote con producciones de caña del orden de 100 toneladas de caña por hectárea, y sectores donde las producciones solo alcanzan 50 toneladas de caña por hectárea.
Niveles productivos
El rango total de variación del lote, el cual fue dividido en 7 categorías como lo ilustra la figura, expresa a través de sus niveles productivos, que uno o más de los factores que inciden en el
proceso de producción, lo hace alejado del nivel óptimo, lo que implica que los recursos económicos que allí se invierten, están siendo en parte subutilizados.
La determinación de la medida en que cada uno de los factores que determinan el rendimiento cultural está alejado de su óptimo, requiere la medición de ellos en los puntos asociados a la información de producción, lo que permite confeccionar las capas de información del lote. Estas
capas de información pudieron ser asociadas al mapa de producción, y algunas de ellas explicaron la variación detectada. Estudios del relieve del campo, unido a un mapa de raleo de cepas, y determinaciones de materia orgánica, fósforo asimilable, y capas compactadas, permitieron detectar en el lote, sectores en donde por su posición en el relieve está sometidos a períodos de saturación de los horizontes superficiales que generan condiciones limitantes para los procesos relacionados al
metabolismo aeróbico de la planta de caña de azúcar.
Por otra parte en esos sitios, los procesos microbiológicos de suelo que están relacionados a la mineralización de la materia orgánica, se ven afectados y por lo tanto disminuidos en su intensidad. Esto indicaría que se crea una condición de abastecimiento de nitrógeno similar a un suelo de baja fertilidad
Autores: Dr. Federico Pérez Zamora, Ing.Agr. Miguel Morandini - Técnicos de la EEAOC – Tucumán
Ing.Agr. Luis Ernesto Vicini, Ing.Sist. Mónica Monasterio - Técnicos INTA AER Banda Río Salí - Tucumán
Fuente: Revista Agrovisión Nº 38