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¿Qué es un mapa de rendimiento? Si el agricultor supiera a ciencia cierta qué zonas son las que más producen, ¿las trataría de modo distinto? Esto es lo que un mapa de rendimiento intenta reflejar: la variación espacial de la producción. ¿Cómo se crea un mapa de rendimiento? Para crear un mapa de rendimiento, basta con conocer en cada instante la
posición exacta de la cosechadora y la cantidad de grano cosechado en esa posición. Por tanto, los mapas de rendimiento se obtienen a partir de los datos recopilados por una cosechadora que incluye un sistema de posicionamiento de vehículos junto con un sistema de sensores que calculan la cantidad de grano cosechado. Los datos de posición pueden obtenerse por medio de varios sistemas diferentes, pero actualmente el sistema estándar más utilizado es DGPS, debido a la ya mencionada
mayor precisión proporcionada. Las medidas se realizan cada segundo (aproximadamente, dependerá del equipo a utilizar), y los datos a considerar son tres: latitud, longitud y cantidad de cosecha en ese punto. Una vez obtenidos los datos y almacenados, éstos pueden ser procesados por medio de varias técnicas geoestadísticas (generalmente Kriging) y transformados en un mapa de rendimiento. Obtenido el mapa, su interpretación es también muy importante, ya que una mala
elección de la representación del mapa puede ser desorientativa, en lugar de ayudar a tomar decisiones. Dado que los mapas de rendimiento son utilizados con fines administrativos, las consideraciones espaciales son de gran peso. Un mapa con un exceso de variaciones no sería aconsejable a la hora de tomar decisiones. Para que el mapa sea significativo, requiere algún tipo de allanamiento de los datos, de modo que sólo los altibajos más importantes en la cantidad de cosecha se vean reflejados.
Las Figuras 4.3 y 4.4 nos sirven para ilustrar estos hechos. La Figura 4.3 muestra un mapa de rendimiento que tiene demasiadas perturbaciones como para ser apropiado a la hora de tomar decisiones. La Figura 4.4 (izquierda) nos muestra este mismo mapa, pero suavizado por medio de un algoritmo, de modo que sólo se muestran las variaciones más importantes. La Figura 4.4 (derecha) es el Mapa de datos potencial con la misma interpretación, pero mostrando unos patrones de producción claramente
distintos, esta vez sin las anomalías propias de la cosecha.
Posibles errores cometidos durante la elaboración de un mapa de rendimientoLos principales errores a considerar pueden dividirse en seis grupos: 1.- Desconocimiento de la anchura de la cosecha entrante en el cabezal durante la recolección Debido a los aparatos asociados a los sensores de grano que calculan la salida de la cosechadora en toneladas por hectárea. El peso se calcula
a partir de la salida del sensor de grano a través del tiempo, y el área se deduce a partir de la anchura del cabezal de la cosechadora multiplicada por la distancia recorrida en ese tiempo. 2.- Retardo del grano a través del mecanismo de trilla Debido a que el grano tarda un tiempo finito en alcanzar los sensores de grano desde que se recolectó. De este modo, al arrancar la cosechadora ésta avanzaría un determinado trayecto
hasta que los sensores detectaran entrada de grano, trayecto durante el cual se han estado realizando mediciones y obteniendo un nivel de cosecha nulo. Un caso parecido se daría al salir de una zona de elevado rendimiento y entrar en otra de bajo, o al salir de una de bajo rendimiento y entrar en otra de alto. Dado que el retardo puede variar durante la cosecha, no se traducirá tan sólo como un error de offset a lo largo de todo el mapa. 3.- El error inherente de precisión propio de GPS
4.- Salida de grano a través del sistema de transporte de la cosechadora 5.- Pérdida de grano por parte de la cosechadora 6.- Precisión y calibración de los sensores Autores: Andrés Cadenas Martín, Nuria García Serralde Fuente: Universidad del País Vasco - Escuela Superior de Ingenieros de Bilbao |