Gran parte del interés reciente ha estado concentrado en el centro-oeste de los Estados Unidos, con algunas áreas que se han convertido en sitios calientes como resultado de la presencia de grandes centros comerciales agrícolas y/o productores (ej; norte de Indiana, centro de Illinois, algunas partes de Iowa).
Cerca de 17.000 monitores de rendimiento en cosechadoras estuvieron en uso en EE.UU durante la cosecha de 1997. Casi
el doble de las existentes en 1996, y notoriamente por encima de los 1.200 en 1994. Para la cosecha de 1997, cerca del 3 por ciento del total de las cosechadoras en los EE.UU y Canadá tenían monitores de rendimiento. Dado que los monitores de rendimiento tienden a ser usados en cosechadoras nuevas y grandes, el total del área monitoreada es mayor de la proporción de máquinas equipadas. Si cada cosechadora fuera usada para trillar un promedio de 600 hectáreas, cerca del 8 por ciento del área
de cereales y oleaginosas fue monitoreada durante el año del estudio.
En los estados del cinturón maicero como Illinois, Iowa o Indiana, las tasas de adopción resultaron bastante superiores y alcanzaban cerca de la quinta parte de la superficie agrícola.
Muchos productores tienen servicios disponibles a través de los distribuidores locales de agroquímicos y fertilizantes. Una encuesta mostró que, en todo el país, el 33 por ciento de los distribuidores de
fertilizantes ofrecían a sus clientes muestras de suelo con GPS; 24 por ciento ofrecían análisis por monitoreo de rendimiento; y 29 por ciento ofrecían interpretación agronómica de los datos obtenidos con GPS. En el centro-oeste, estos servicios estuvieron más disponibles en un nivel del 40 por ciento, 28 por ciento y 36 por ciento respectivamente. Los servicios de mapeo de campo aumentaron su disponibilidad en todo el país de un 15 por ciento en 1996 a un 41por ciento en 1997.
Los autores del trabajo sostienen que algunos aspectos del manejo del sitio específico se convertirán en prácticas estándar en la agricultura de América del Norte. No obstante, aún no está dilucidado cuáles aspectos probarán ser más prácticos y rentables. El trabajo sugiere a los agricultores que están en el negocio a gran escala tener la agricultura de precisión como parte de sus planes del largo plazo.
Sin embargo, recomiendan a los productores pensar con cuidado al tomar los
riesgos en el uso de los sistemas de manejo del sitio específico. Dado que aún es demasiado temprano en el desarrollo de estas tecnologías, la adopción global solo debería ser probada por aquellos que se encuentran en una condición financiera capaz de absorber significativas pérdidas en el período de aprendizaje. Los costos sustanciales de la recolección de la información (ej: muestras y análisis de suelo) y manejo (controladores y aplicadores a dosis variables) indican costos efectivos de
experimentación para aquellos deseosos de aprender limitando la exposición al riesgo financiero.
Estos costos, conjuntamente con los del manejo de la información son las dos funciones gemelas que omiten los economistas en los estudios de la agricultura de precisión.
Hay costos ocultos de aprendizaje y de capital humano que deben considerarse para la adopción de este tipo de tecnologías.
Agricultura de precisión:
· Es el manejo de un sitio específico del campo de acuerdo a las necesidades del mismo.
· La agricultura de precisión está conformada por un conjunto de tecnologías informáticas
que han tenido rápida adopción en EE.UU.
· Exige un manejo complejo de datos, información, capital y tecnologías computarizadas.
· Su rentabilidad está asociada a los ingresos del cultivo por superficie; el estudio señalado
indica mayor rentabilidad en cultivos intensivos.
Artículo elaborado a partir de diversos trabajos publicados en "Journal of Production Agriculture"
Fuente Revista del Plan Agropecuario Nº 88