Todo sistema está formado por partes, las cuales
interactúan entre sí para el logro de un objetivo específico. El sistema de Siembra Directa tiene como componentes a los recursos naturales (donde el suelo cumple un rol fundamental), a los insumos (semillas, fertilizantes, agroquímicos), al trabajo y a la capacidad de gestión, estos últimos aportados por el hombre.
Los elementos así considerados conforman la estructura del sistema. Pero esos elementos no permanecen estáticos; por el contrario, al ser un sistema biológico
tiene alto dinamismo, con la consecuencia final de obtenerse una producción sustentable. Ello da lugar a la funcionalidad del sistema.
Ahora bien: ¿Qué significa producir de manera sustentable?
Un sistema productivo sustentable es aquel que logra compatibilizar aspectos económicos, ecológicos y sociales con un alcance no solo actual sino también de mediano y largo plazo.
Aspectos económicos: La empresa agropecuaria tiene que ser rentable como
premisa básica. Caso contrario estamos en una situación totalmente irreal en términos de viabilidad empresarial. Las utilidades deben permitir que el empresario pueda realizar retiros, y que parte de las mismas sean reinvertidas en el sistema con el fin de mantenerlo o aumentarlo en su dimensión.
Para alcanzar este objetivo los rendimientos físicos tendrán que ser elevados, y la modalidad de producción deberá ser eficiente.
Aspectos ecológicos:
Las formas de producir en Siembra Directa son compatibles con el medio ambiente y la biodiversidad. Hay que asumir el compromiso de mantener la calidad de los recursos, para que las futuras generaciones puedan seguir haciendo producir a los sistemas agropecuarios y gocen de un planeta habitable.
Además, es vital que las actividades que realicemos tengan un impacto mínimo sobre las demás especies del ecosistema.
Aspectos sociales:
La sociedad en su conjunto tiene que estar de acuerdo con las formas de producir. Es decir, que los sistemas sean socialmente aceptados.
Dentro de este punto cobran fundamental importancia los subsidios. Para que un sistema pueda ser estable temporalmente deberá hacerlo a partir de sus propios recursos, sin recibir una aporte "extra" proveniente del contexto que lo rodea.
La Siembra Directa permite producir sin degradar el suelo, mejorando en muchos
casos las condiciones físicas, químicas y biológicas del mismo. Además logra hacer un uso más eficiente del agua, recurso que en cultivos de secano es generalmente el factor limitante en la producción. Así, el sistema logra niveles productivos altos con estabilidad temporal y en armonía con el ambiente.
Fuente: Aapresid