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Criterios de selección

Hay quienes consideran que una abeja superior es aquella buena productora de miel. Otros preferirán líneas de abejas que polinicen determinada especie o abejas resistentes a alguna enfermedad, o tal vez, abejas muy mansas.

Nuevamente vemos que no existe la mejor abeja, pues es imposible pensar en una abeja que reúna todas las características deseada. Es posible, también, que al tratar de mejorar una determinada característica, se descuide o se seleccione en contra para otra que también puede ser de fundamental importancia. La superioridad dependerá de los objetivos del apicultor y de la zona donde se encuentre.

Además, algunas características son más afectadas por el ambiente en la manifestación de su genotipo, por esto no todas las características responden de igual forma a un programa de selección.

Retomamos aquí el concepto de heredabilidad, que indica la proporción de la variancia fenotípica debida a efectos genéticos, es decir, nos indica cuanto de las diferencias entre los individuos de una población se deben a efectos genéticos. Por ejemplo, en un apiario de 20 colmenas donde todas ellas presentaron diferentes rendimientos de miel, la medida de heredabilidad nos indica que proporción de esa diferencia se debe a la base genética y por lo tanto que probabilidad hay que esa superioridad se herede.

Si la heredabilidad es baja, las diferencias en rendimiento se deben a causas ambientales y si elegimos las mejores para producir reinas no habrá una mejora importante en el rendimiento promedio de las hijas. Si la heredabilidad es alta, indica que además del efecto ambiental en esas diferencias de rendimiento hay un efecto genético y el rendimiento de la población de hijas se verá aumentado con respecto a la población original.

Por todas las características de Apis mellifera no resulta fácil la medición de la heredabilidad y los métodos que se utilizan varían dependiendo de la característica de que se trata. Es diferente si la característica de interés se mide solo en las obreras (producción de miel), o en la reina (prolificidad), o en todas las castas.

En general, la superioridad de las abejas se relaciona con un conjunto de características importantes económicamente, por lo tanto cada una de esas características deberá ser cuantificada. Sin embargo, dicha cuantificación no es exacta, por varias razones que ya se enumeraron y fundamentalmente porque las condiciones ambientales difícilmente pueden ser controladas en su totalidad. Por ejemplo, la producción de miel depende de la fortaleza de la colonia, condiciones sanitarias de la misma, prácticas de manejo que recibió durante la temporada y también del flujo de néctar que a su vez depende de la disponibilidad de flores, condiciones climáticas, etc.

Es conveniente, por lo tanto realizar pruebas en condiciones donde las variables pueden controlarse por lo menos parcialmente. Además, la medida de las características de valor económico, a veces no es muy fácil o consume mucho tiempo. Por eso, en algunos casos se recurre a observaciones de otras características que se pueden medir más fácilmente y que están correlacionadas con aquellas de difícil medición. Por ejemplo, algunos autores observaron que la producción de miel estaba altamente correlacionada con la tasa de postura de huevos, que se determinaba contando la cantidad de cría sellada en la colonia antes del flujo de néctar. de esta manera, aquellas colmenas que tengan una alta tasa de postura antes del flujo de néctar tendrán una buena producción de miel.

En otro sentido, sabemos que otra característica correlacionada significativamente con la producción es la capacidad que presentan grupos de abejas de almacenar jarabe de azúcar en condiciones de laboratorio, y de esta manera la característica que se mide no está tan afectada por las condiciones ambientales.

Cómo seleccionamos

Como ya dijimos hay características que deben ser medidas sobre toda la colonia, otras solo sobre las reinas o sobre las obreras. Pero todos los individuos son igualmente importantes en el mejoramiento. Por desconocimiento de principios de genética, los zánganos no han sido considerados por mucho tiempo en el mejoramiento y las colonias seleccionadas eran utilizadas exclusivamente para la cría de reinas. Hoy sabemos que debemos también seleccionar colonias que nos permitan criar zánganos. Para incrementar la producción de zánganos, en momentos de buena entrada de néctar (o mediante la estimulación con jarabe de azúcar), se agregan a la colmena cuadros de cera labrada con celdas para zánganos y dietas alimentarias a base de proteína (si la entrada de polen no es suficiente). De esta manera aumentamos la frecuencia de zánganos deseables para los cruzamientos libres y ellos son portadores de la mitad de los genes que serán transmitidos a la descendencia.

Por otra parte los zánganos tienen una especial importancia ya que al ser haploide (presentan solo un juego de cromosomas) no hay reducción en el número de cromosomas en el proceso de formación de las gametas (como en cualquier individuo diploide ). De esta manera el conjunto total de cromosomas de los zánganos pasan a los espermatozoides y así, en este paso, no se produce variación genética entre los espermatozóides de cada zángano, esto quiere decir que todos los espermatozoides de un zángano son genéticamente iguales (aproximadamente 10 millones en cada zángano), lo cual es muy importante para los trabajos sobre genética.

Una vez que se define la característica que nos interesa y su forma de cuantificación se realiza la selección, que es la elección de los individuos que serán usados como progenitores. Mediante selección, lo que hacemos es aumentar la frecuencia de los alelos que nos interesan.

La respuesta a selección depende, por lo tanto, de la heredabilidad de la característica y la superioridad de los padres que elegimos.

En general, la selección es un mecanismos que tiende a purificar los individuos a través de loa homozigosis de los genes. La efectividad en el proceso de selección y su continuidad en el tiempo va a depender del grado en que se logre evitar los efectos nocivos de la consanguinidad. En todos los organismos, la consanguinidad desencadena la disminución de la vitalidad de la cría, aumenta la esterilidad y reduce la capacidad de adaptación. En abejas tenemos además el agravante del sistema de determinación del sexo con los alelos X.

Existen diversas maneras de seleccionar, cuando nos interesan más de una característica:

Selección en tandem, cuando seleccionamos primero para una característica y cuando logramos el nivel deseado para ese atributo iniciamos la selección para la segunda característica de interés. El problema que enfrentamos es que al seleccionar para la segunda característica dejamos de aplicar una presión de selección para la primera y generalmente perdemos gran parte de la respuesta obtenida.

Selección independiente, cuando se selecciona paralelamente para todas las características deseadas, escogiendo como progenitores a los individuos que superen los umbrales que se han determinado previamente para cada característica. El problema de este tipo de selección es que generalmente existen muy pocos individuos que sean "superiores" para todas las características.

Indice de selección, mediante este tipo de selección se pondera cada característica (su valor fenotípico estandarizado) por su valor económico relativo. Los valores obtenidos para cada característica son sumados y obtengo un número que es el Indice de Selección y seleccionamos los individuos que arrojaron los valores mayores para este Indice. El Indice de selección aquí descripto es el más simple pudiendo incluirse en la fórmula las heredabilidades de las características y las correlaciones genéticas entre ellas.

Fuente: Apinet - INTA
 

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