Corría 1996 y el proyecto ProHuerta de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA de Las Breñas, comenzó a operar un pequeño
centro de multiplicación de pollitas BB ponedoras "Negra INTA y Rubia INTA", con una producción de doscientas (200) pollitas por semana, destinadas a veinte (20) familias del ProHuerta de la provincia de Chaco, previas charlas de capacitación.
En 1998, debido a la situación de emergencia hídrica que afectó al noroeste argentino, el proyecto ProHuerta del Chaco tuvo la posibilidad de ampliar y reacondicionar este Centro de Multiplicación de Aves, mediante el asesoramiento
profesional del ingeniero agrónomo Manuel Bonino (fallecido el 20 de enero del presente año), coordinador nacional del componente Granja del Proyecto ProHuerta Sección Avicultura del INTA de Pergamino, junto con el médico veterinario José Francisco Rafart de esta ciudad y el equipo técnico ProHuerta del INTA de Las Breñas, y con el acuerdo del director de la Estación Experimental breñense ingeniero agrónomo José Roberto Gutiérrez y el coordinador del ProHuerta de la misma
estación, ingeniero extensionista Néstor Brígnole.
Posteriormente, en enero de 1999 se puso en marcha el nuevo Centro de Multiplicación de Aves, para pollitas BB Negra y Rubia INTA gallinas ponedoras; pollitos BB para carne tipo Campero INTA, en el mismo marco del ProHuerta INTA Las Breñas y la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación.
Cabe señalar que este Centro de Multiplicación cuenta con un galpón de quinientos metros
cuadrados de superficie cubierta destinado a los planteles reproductores: 1.300 hembras y 300 machos, acondicionados para soportar las altas temperaturas de la región, con sistema de ventilación y humedad. Se debe destacar que el techo de zinc fue recubierto con una membrana de aislante térmico poliuretano ICI, donado por dicha empresa con un costo estimado en seis mil pesos.
Al contar con estas instalaciones, las aves pueden producir huevos para incubar durante todo el
año. Asimismo, el centro tiene una Planta de Incubación que adquirió una incubadora con capacidad de 22.500 huevos mensuales y una nacedora Franquen con capacidad para la producción semanal de 1.500 pollitas BB ponedoras; 1.500 pollitos BB machitos y 500 pollitos BB camperos.
En sus orígenes el proyecto estaba destinados al abastecimiento semanal de 200 familias del Proyecto ProHuerta en el Chaco. Sin embargo, desde julio del año pasado, debido a los reajustes
presupuestarios, se dedicó a la venta el 50% de la producción, y el otro 50% se entrega gratuitamente a las familias carenciadas de toda la provincia. De esta manera el año pasado se beneficiaron 5.500 familias chaqueñas.
El responsable del Centro de Multiplicación de Aves del INTA Las Breñas, es el médico veterinario José Francisco Rafart, egresado de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y los
corresponsables son los integrantes del equipo técnico, agrónomos nacionales Hernando Sasovsky; Rubén González y la Ingeniera agrónoma Gabriela Faggi .
Pollo campero INTA
Se trata de aves destinadas al consumo de carne. Han sido obtenidas por selección y cruzamientos de diferentes razas en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA de Pergamino (Buenos Aires), a cargo del ingeniero agrónomo Manuel Bonino. La genética, la alimentación y las técnicas
de crianza son los factores que lo diferencian de los pollos parrilleros que se comercializan tradicionalmente. Su genética responde a cruzamientos de líneas de razas de postura y de carne, estas características determinan que su crecimiento sea lento y que tengan colores variados. Poseen buena pechuga y conformación muscular. La carne es de textura firme.
Estas aves logran un peso de dos a tres kilogramos aproximadamente a los tres meses de edad. Al
crecer en forma lenta y con espacio disponible para desplazarse, se evita la deposición de grasa en la carne, los trastornos cardiovasculares y por ende se evita una elevada mortandad.
Desde el nacimiento y hasta la sexta semana de vida, se crían en ambientes templados. En este momento, los requerimientos proteicos son muy elevados. Para poder satisfacerlos es necesario utilizar alimento balanceado iniciador o preparados caseros en base a maíz y soja desactivada
como fuente de energía y proteínas, ceniza de hueso y sal de cocina como fuentes minerales. A partir de la séptima semana de vida, se le reduce la cantidad de alimento balanceado y se incorpora cereales como maíz y trigo. Ya no se los mantiene permanentemente en ambientes cerrados sino que salen al exterior en parques con pasturas y verdeo, así incorporan vitaminas en forma natural.
Datos del proyecto