La reproducción de faisanes se realiza en jaulones denominados faisaneras colocando 5
hembras por cada macho. Las hembras comienzan su postura a los 12 meses y se mantienen activas durante ocho años. Pero el máximo de su rendimiento se manifiesta en el segundo, tercero y cuarto año. La postura es estacional (de septiembre a febrero) obteniéndose un promedio anual de 100 huevos por cada hembra.
La crianza puede ser divida en tres etapas: Cría (de 0 a 40 días), Recría (de 41 a 90 días) y Terminación (de 91 a 150 días). Los faisanuchos requieren cuidados especiales durante los
primeros 40 días de vida, especialmente en lo referente a temperatura ambiental y alimentación. Siendo el picaje un problema común en los criaderos.
Sanidad
El faisán es poco susceptible a las enfermedades de tipo infecciosas máxime cuando se encuentran en condiciones óptimas. La limpieza en comederos y bebederos debe ser permanente. Cuando llegan a la madurez sexual (aproximadamente a los 10 u 11 meses de edad) son comunes las heridas que se provocan por
peleas territoriales y por el pisaje de los machos a las hembras.
Nutrición
Se basa en alimentos balanceados, utilizándose los mismos que se emplean para gallinas. Se emplea el comercial Iniciador para pollitos BB para la etapa de Cría; luego la Recría hasta los 90 días y finalmente el Terminador hasta los 150 días.
Comen a granel en una escala que va desde los 14g/ave/dia al principio, hasta los 70g/ave día cuando adquieren el tamaño de adulto.
Además del alimento
balanceado en forma de pellets se les adiciona huevos duros picados, granos gruesos (trigo, sorgo, maíz), alfalfa (lo más verde posible) verduras (achicoria, acelga, lechuga) y frutas de estación. Siendo el consumo de alimento y agua ad libitum. Debiendo instalarse cada 5 animales 3 comederos y 3 bebederos.
Instalaciones
(Previstas para un plantel inicial de 60 ejemplares en una proporción de 50 hembras y 10 machos). Dos faisaneras de 11 mts de largo por 4,5 mts de ancho
y 2 mts de alto, con piso de tierra o consolidado con declive de 2 cm para facilitar el drenaje. Las jaulas deben ser construidas con paredes perimetrales de alambre tejido de 1 1/2 pulgada, sostenidas sobre muros de mampostería de 40 cm de alto.
Los techos pueden ser a dos aguas recubiertas con chapas de cartón, fibrocemento o zinc. Por debajo del techo se debe colocar una malla de alambre tejido. Las jaulas deben estar provistas de cortinas laterales plásticas para proteger a los
animales de las inclemencias climáticas. En el interior de las faisaneras se debe simular el hábitat natural con matorrales, malezas altas y arbustos que sirven de escondite y refugio.
Autores: Dres. Antonia Santa Cruz, Exequiel M. Patiño y Enzo J. Giorgi
Universidad Nacional del Nordeste - Facultad de Ciencias Veterinarias