La industria avícola tiene por objetivo la producción de carne de pollo, en forma rápida y eficiente, de calidad acorde a las pautas de mercado, en corto plazo y con costos rentables. Esto ha hecho que en los últimos tiempos la producción de pollos parrilleros alcance altos grados de tecnificación, intensificando todo lo referido al mejoramiento
genético de las líneas aviares y a las normas de manejo, abarcando instalaciones, alimentación y sanidad.
Estas estrategias, que tienden al mejoramiento productivo, inciden sobre las aves, generando numerosos factores de estrés, afectando la producción y provocando estados de inmunodepresión que favorecerían la aparición de enfermedades.
Los pollos parrilleros son animales de elevadas exigencias metabólicas y acelerada velocidad de crecimiento, con gran propensión al estrés, que deben
poner en marcha mecanismos globales de adaptación, a fin de superar las demandas productivas a las que son sometidos.
Teniendo conocimiento del estrés que genera la adaptación al manejo intensivo y el gran desgaste orgánico que esto implica, numerosos son los esfuerzos realizados a fin de tratar de reducirlo y atenuarlo, tratando de minimizar su efecto, mediante prácticas de manejo, por un lado y por otro, afianzando la capacidad de respuesta de las aves, sin afectar su rendimiento ni su
productividad.
Los mecanismos adaptativos implican una sobrecarga sistémica para las aves, en la que la óptima funcionalidad hepática adquiere un rol preponderante, al centrarse en este órgano vital, funciones inmunológicas y metabólicas, imprescindibles para la vida.
Para ello, el mercado de productos farmacológicos disponibles es muy amplio y diverso, abarcando sustancias auxiliares, suplementos vitamínicos y minerales, aminoácidos esenciales y promotores del crecimiento, que actuarían
como antiestresantes y reguladores del metabolismo, buscando asegurar la estabilidad orgánica de las aves frente a las situaciones de estrés, favoreciendo su crecimiento y desarrollo corporal, aún bajo estas condiciones.
El uso en avicultura de productos con actividad hepatoprotectora es muy limitado, empleándose sólo algunos lipotrópicos con este fin. La administración de estas sustancias, asociadas a otras con acción colerética y colagoga, podrían tener efectos favorables sobre la función
hepática, como así también sobre el resto del organismo, incluyendo el mejoramiento productivo.
Este trabajo tiene como objetivo, evaluar el efecto de un producto utilizado como coadyuvante de la función hepática, sobre la proteinemia (proteínas totales y fracciones seroproteicas) de pollos parrilleros sometidos a estrés físico (encierro y volteo diario). Los resultados obtenidos, aportarían información sobre el comportamiento de estos parámetros bioquímicos en las aves, permitiendo una
evaluación general de la funcionalidad hepática, además del estado metabólico e inmunológico de los animales.
El producto administrado se halla formulado en base a cloruro de colina (efecto lipotrópico) y extracto de cynara (efecto colerético, colagogo, hipocolesteromiante e hipotrigliceromiante) además de aminoácidos, núcleoderivados, enzimas y vitaminas del grupo B, que favorecerían la regeneración del tejido hepático.
Materiales y métodos
Se empleó un diseño
experimental factorial en bloques a dos vías, con dos niveles cada uno, Factor Estrés
(con y sin encierro y volteo diario) y Factor Hepatoprotector (con y sin administración del producto), surgiendo 4 tratamientos: grupo 1: con estrés con hepatoprotector; grupo 2: sin estrés con hepatoprotector; grupo 3: con estrés sin hepatoprotector y grupo 4: sin estrés sin hepatoprotector (control).
El trabajo experimental se desarrolló en un establecimiento avícola de la ciudad de Corrientes,
utilizándose 5 lotes de pollos parrilleros (Factor Lote), de la línea genética Arbor Acres, criados a piso en galpones semiabiertos sobre cáscara de arroz, bajo iguales condiciones de alimentación, sanidad y manejo. Las aves fueron divididas al azar en 4 grupos (uno por tratamiento) al comienzo de cada ciclo productivo (día cero pollito BB).
El producto hepatoprotector se administró mezclado con el alimento balanceado, a razón de 500g por tonelada, durante todo el ciclo productivo. Las
condiciones de estrés se generaron día por medio, consistiendo en la captura y encierre de las aves, con el posterior volteo de las jaulas. Las muestras sanguíneas fueron tomadas en el momento de la faena (día 45), a 10 aves por grupo. Se procesó
un total de 200 muestras en 5 ciclos productivos (40 muestras por ciclo). Se utilizaron técnicas de laboratorio convencionales a fin de valorar las proteínas totales (Biuret de Laboratorios Wiener por fotocolorimetría) y las fracciones
seroproteicas (electroforesis en soporte de acetato de celulosa
(Cellogel), lectura por densitometría).
Para los cálculos de la estadística descriptiva paramétrica, análisis de la variancia (ANOVA) y análisis facto-rial se empleó el programa SAS (Statiscal Analysis System).
Discusión de resultados
En la Tabla 1 se consignan los valores de la proteinemia de acuerdo a su evolución tras la aplicación del tratamiento. Los resultados obtenidos no
indicaron interacción entre el estrés y el producto hepatoprotector administrado sobre las variables analizadas.
El efecto lote fue significativo para las variables prealbúminas, albúminas, alfa1, beta 1, gamma1, gamma2 y relación albúminas globulinas.
Los valores de proteínas totales se presentaron significativamente más elevadas en el grupo de las aves hepatoprotegidas (p=0.001) y en las aves sometidas a estrés (p<0.01) que en el grupo control, siempre dentro del rango de proteinemia
normal para las aves de 3 a 6 g/dl. El estrés podría generar modificaciones en la proteinemia (disproteinemia), debido al balance nitrogenado negativo propio de este síndrome; en experiencias con bovinos sometidos a estrés, no se detectaron variaciones en la concentración de proteínas plasmáticas.
En otras especies, se constataron hiperproteinemia e hipoproteinemia. La catabolia proteica, podría deberse a que la gluconeogénesis se llevaría a cabo a expensas de aminoácidos. La fracción
prealbúmina, de normal aparición en los pollos (3, 9, 14, 15, 16), se presentó en todos los grupos de tratamientos, siendo significativamente más baja en el grupo de aves que recibieron el producto hepatoprotector (p=0.003).
Las albúminas se mostraron más elevadas en el grupo de aves tratadas (p=0.02) y en el grupo de aves que padecieron estrés (p=0.04). Esta fracción de las proteínas plasmáticas tiene importantes funciones en el organismo de las aves entre ellas como principal
transportadora de las hormonas tiroxina (75%) y triiodotironina (50%). En bovinos, el estrés ocasionaría incremento de la síntesis de albúminas por acción del cortisol, pero paralelamente aumentaría su tasa de degradación.
Las fracciones alfa 1 y alfa 2 globulinas se presentaron más elevadas en el grupo de pollos que recibieron el hepatoprotector (p=0.02 y p=0.03), con respecto al control y al sometido a las maniobras de estrés. La bibliografía consultada cita a la transcortina (una
alfaglobulina) como la principal transportadora de la corticosterona del pollo.
La fracción beta 1 globulina no reveló diferencias entre grupos; las beta 2 globulinas se presentaron elevadas en el grupo de pollos hepatoprotegidos (p=0.05). El estrés provocaría disminución de transferrina y aumento de ceruloplasmina, migrando electroforéticamente ambas proteínas dentro de la fracción beta globulinas.