volver a Página PrincipalPágina PrincipalNewsletterEventos
ComuníqueseClima

 

 

Resulta necesario avanzar una segunda etapa "El agregado de valor"

Como fuera dicho en numerosos artículos la actividad forestal necesita de largos períodos para que las inversiones que se realicen brinden resultados satisfactorios. Por esta razón es que resulta importante la certidumbre de los escenarios en donde dicha actividad va a desarrollarse.

En Argentina, hasta principios de la década del noventa, se fueron dando sucesivos procesos de inestabilidad económica que marcó el errático desempeño que tuvo el sector forestal argentino hasta dicho momento.

A partir de 1992 y hasta 1999 se siguió apoyando económicamente a las plantaciones forestales pero la realidad económica había cambiado, se mejoró el marco para la realización de emprendimientos de largo plazo. Es así como en plantaciones forestales realizadas durante dichos años, el Estado habrá invertido alrededor de 150 millones de pesos1 a través del apoyo económico no reintegrable. Por su parte la respuesta de los empresarios permitirá multiplicar por tres el esfuerzo del Estado, invirtiendo a razón de dos pesos por cada peso de apoyo económico entregado.

Estas acciones llevaron a desarrollar un volumen de madera disponible importante para el consumo de las industrias y de los exportadores.

Durante el mismo lapso, en la actividad industrial del sector se registraron inversiones por un monto superior a los 3.500 millones de pesos. Los mismos estuvieron fuertemente vinculados con compras de empresas ya instaladas más que con la creación de una mayor capacidad industrial.

Lo anterior pudo haber sido como consecuencia de que el consumo industrial de madera durante dicha década se mantuvo en niveles relativamente estables; para ello habría tres razones importantes:

* El principal destino de los productos de origen forestal resultó ser el mercado interno, que mostró bajos niveles de consumo per cápita.

* Las exportaciones de dichos productos no fueron relevantes, a excepción de rollizos de madera con destino para fabricación de pulpa.

* La demanda insatisfecha se cubría a partir de la importación.

En el nuevo escenario que plantea la Ley Nº 25.080, los objetivos que se persiguen serán el seguir apoyando la creación de nuevos recursos maderables por un lado, y fomentar las inversiones foresto industriales que permitan aumentar la capacidad de elaboración de los rollizos de madera, a fin de abastecer a un mercado interno que incremente sus niveles de consumo y a un mercado externo necesitado de productos forestales de calidad. En el presente trabajo se hará una breve referencia de lo ocurrido en los diferentes sectores de la economía forestal argentina durante la pasada década.

SECTOR PRIMARIO

La superficie cubierta con plantaciones forestales es una variable económica que varía en función de las nuevas plantaciones y la tala rasa de bosques que llegan a su turno económico de corte. Si bien ésta es una visión simplista en la evolución de dicha variable, un modelo más completo debería incluir la pérdida de plantaciones producto de incendios, inundaciones, ataques de plagas, etc.

St = S(t-1) + Splantada en t - Scortada en t

La superficie neta de forestación sería equivalente al depósito de una suma de dinero en una cuenta bancaria. Esta puede relacionarse con la superficie existente en el período (t-1) y así tener un parámetro relativo llamado Tasa Neta de Forestación.

Esta tasa es la diferencia entre las tasas de plantación y la tasa de extracción:

St / S(t-1) = 1 + Splantada en t / S(t-1) - Scortada en t / S(t-1)

A partir de la información proveniente del Régimen de Promoción de Plantaciones Forestales, es posible estimar que entre los años 1992 y 1999, la tasa de plantación anual promedio se habría ubicado entre el 4 y el 5%. La misma mostraría una clara tendencia creciente.

La tasa de extracción se puede estimar a partir del volumen de madera extraído de los bosques cultivados. Dichas extracciones, durante los últimos 10 años, se ubicaron entre los 5 y 6,5 millones de toneladas 2; de ellas alrededor del 90% corresponden a rollizos de madera (el resto son postes, leña, carbón y otros productos).

De acuerdo con lo anterior se podría estimar que, durante los años 1992 y 1999, la tasa de extracción 3 anual promedio se situó alrededor del 2% de la superficie forestada.

Es así que se podría afirmar que la tasa neta de forestación anual promedio durante dicho período fue entre el 2 y el 3% y su tendencia acompañó de cerca a la tasa de plantación.

TASA NETA DE FORESTACION

Período Tasa 1988 - 99 3% 1992 - 99 4% 1994 - 99 5% 1996 - 99 7% Año 1999 9%

Se podría decir que durante la década del noventa los recursos forestales se incrementaron a razón de un promedio del 12% al 13% anual4, logrando más que duplicar los volúmenes disponibles de madera en pié.

SECTOR INDUSTRIAL

Durante la década del noventa la foresto-industria corrió la misma suerte que la de otros sectores de la economía argentina, esto es:

* Incorporó nuevas tecnologías.

* Aumentó la escala de producción.

* Aumentó la productividad por trabajador ocupado.

Esto permitió mantener los niveles de producción, compensando de esta manera la disminución en el número de establecimientos y en los puestos de trabajo.

Con relación a la capacidad industrial instalada y dejando al margen la industria de tableros; los aumentos fueron poco significativos. La capacidad instalada en la industria fabricante de pasta celulósica y de papel y cartón casi no presentó variaciones.

En el caso de las industrias fabricantes de tableros (partículas, fibras y compensados), se fueron dando importantes inversiones que permitieron aumentar la capacidad instalada y los aumentos de producción que se dieron, estuvieron fuertemente vinculados con la venta al mercado exterior.

El consumo industrial de rollos de madera de especies cultivadas por parte de las industrias prácticamente no ha variado, el mismo se mantuvo alrededor de los 4,5 a 5 millones de toneladas anuales. Las principales industrias consumidoras fueron las de celulosa y los aserraderos, ellas consumen más del 80% de los rollos de madera cosechados.

MERCADO INTERNO

En la última mitad de los noventa el consumo per cápita tuvo un comportamiento diferente de acuerdo con el tipo de producto forestal que se tratare. Por ejemplo: los papeles y cartones registraron un crecimiento del 5% promedio anual; el consumo de tableros (partículas, fibra y compensados) creció en promedio el 9% anual.

De todos modos los niveles de consumo per cápita de productos de origen forestal continúan siendo bajos quedando claro que en el mercado interno existe un importante camino para recorrer. En la medida que se reactive el consumo en general y se modifiquen conductas en relación a la utilización de los productos de origen forestal, el mercado interno seguirá siendo un destino importante para éstos productos.

MERCADO EXTERNO

Históricamente el sector forestal tuvo en el mercado interno su principal consumidor. Si bien no ha cambiado la participacíon prioritaria del mercado local en el destino de los productos de origen forestal, el crecimiento de los volúmenes de exportación marcó una tendencia hacia la mayor inserción de la Argentina en el comercio internacional de los mismos.

La relación entre el intercambio comercial (exportaciones + importaciones) y el producto bruto interno (PBI) muestra el grado de apertura que tiene una economía. Para el Sector Forestal, entre los años 1993 y 1999 dicha relación ha crecido significativamente. Lo destacable es que el crecimiento se registró en aquellos productos correspondientes a manufacturas, las cuales cuentan con un mayor valor agregado.

A pesar de ello los niveles de exportación medidos en términos de PBI se mantienen por debajo de los promedios de los sectores Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura y de la Industria Manufacturera en general.

De todos modos un importante volúmen de las exportaciones sigue siendo la de rollos de madera sin ningún grado de elaboración.

Durante la década del noventa hubo productos que mostraron un importante crecimiento de sus volúmenes exportados (maderas aserradas, tableros de fibra y partículas, muebles) a pesar de ello la incidencia que tienen dentro del intercambio no fue suficiente como para revertir el déficit que presentó el comercio de los productos de origen forestal con el mundo.


En relación al consumo actual de pastas celulósicas, la producción nacional resulta adecuada; esto se ve reflejado en el intercambio con otros países a quienes les vendemos más de lo que les compramos. Las pastas al sulfato son el principal volumen de exportación y a su vez el producto que más se importa.

Es en el los rubros de papeles y cartones en donde el sector es fuertemente deficitarios; de cada 100 kg que se consumen en el mercado interno, aproximadamente 60 kg son comprados al exterior. Los principales productos que hacen a este déficit son los papeles para embalajes, los de impresión y aquellos para periódicos.

Actualmente el saldo del balance comercial del sector forestal es de 1.000 millones de pesos de déficit.

PERSPECTIVAS

La década pasada se pudo avanzar en el sentido de las potencialidades que tiene el sector forestal argentino, principalmente en lo que respecta a reservas madereras. Hoy puede decirse que Argentina cuenta con un volumen disponible de madera importante y que podrá contar con rollizos en una cantidad que exceda a la capacidad instalada actual.

La Ley Nº 25.080 permite crear un escenario que brindará certidumbre y beneficios económicos e impositivos para las inversiones forestales en plazos acordes a los que requiere dicha actividad. Por ello es posible imaginar en los próximos diez años, que el sector forestal alcanzará un desarrollo que haga que su participación dentro de la economía nacional esté acorde con sus capacidades.

Este desarrollo deberá ser equilibrado a fin de que todos los participantes de dicho sector sean alcanzados por los beneficios que genera un sector en expansión. Por otra parte habrá que estar atentos a los posibles "cuellos de botella" que puedan surgir en dicho proceso, para evitar retrasos en los logros sectoriales.

Los productos con alto valor agregado, ya sea para su venta en el mercado interno o en el externo, serán los que permitirán recuperar con creces los esfuerzos invertidos por toda la sociedad.

Area de Economía e Información Dirección de Forestación

1- Corresponde al monto entregado para las tareas de plantación, poda y raleo; estimándose lo que correspondería a las realizadas en los años 1998 y 1999.

2- Las variaciones de las extracciones de rollizos estuvieron fuertemente relacionadas con las fluctuaciones en las exportaciones de madera en bruto (prácticamente de rollizos de eucalipto) y éstas a su vez se movieron en relación con el precio internacional de las pastas de madera.

3- Corresponde a aquella superficie que una vez aprovechada necesitará ser plantada nuevamente para seguir bajo forestación. No sería el caso de aquella superficie plantadas con especies que rebrotan y de cuyo rebrote se reinicia un nuevo ciclo comercial.

4- Principalmente por el incremento medio anual de madera por hectárea y en segundo lugar por el aumento de la superficie bajo cultivo forestal.

Fuente: SAGPyA Forestal Nº17 – Diciembre 2000

 

Sobre e-campo | Confidencialidad | Condiciones de uso | Publicidad
Copyright
© 2000 E-campo.com S.A. Todos los derechos reservados
www.e-campo.com | info@e-campo.com