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Situación de la investigación forestal en los países del Cono Sur

El conocimiento de los recursos forestales tanto en extensión como en su dimensión de ecosistemas y de su manejo y utilización, son elementos fundamentales para avanzar hacia el manejo sostenible de los bosques.

Este compromiso lo han contraído prácticamente todos los países de la Región Latinoamericana, al respaldar declaraciones en el marco de las Naciones Unidas, tales como la Agenda 21; los Principios Forestales o las Propuestas de Acción del Panel Intergubernamental sobre Bosques y del Foro Intergubernamental sobre Bosques o al participar en iniciativas destinadas a establecer Criterios e Indicadores para el Manejo Sostenible de los Bosques.

El conocimiento de los variados y complejos ecosistemas forestales presentes en la región es limitado. Avanzar hacia su manejo sostenible y conservación exige un gran esfuerzo en investigación forestal en los próximos años. Frente a esta situación, la FAO ha querido hacer una evaluación de la situación en que se encuentra la Región para enfrentar este desafío.

El trabajo se ha dividido en Grupos Subregionales, de acuerdo a lo establecido por la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe. Este informe corresponde al Grupo Subregional Cono Sur, compuesto por Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. Brasil también pertenece a este Grupo, pero para evitar duplicaciones se ha incluido en el Grupo Subregional Amazónico solamente.

Los recursos forestales de la Subregión

Los recursos forestales de los países que componen esta Subregión se presentan en el cuadro siguiente:

Cuadro N° 1: Recursos y Producción Forestal de los Países del Cono Sur

 

Argentina

Chile

Paraguay

Uruguay

Total

Bosques Naturales (Mha.)

37.000,0

13.403,6

20.830,8

667,3

71.901,7

Plantaciones (Mha.)

800,0

2.001,4

53,8

563,3

3.418,5

Total Bosques (Mha.)

37.800,0

15.405,0

20.884,6

1.230,6

75.320,2

Plantación anual (Mha.)

47,7*

90,9*

10,8*

63,3**

 

Cobertura Forestal (%)

10,0

20,4

51,2

7,0

18,6

Corta anual Industrial(Mm³)

11.795,0

21.315,2

2.566,0

1.946,2

37.622,2

Producción Industrial

-Madera aserrada (Mm³)

1.070,4

4.550,7

2.168,5?

205,0

7.994,6

- Pulpa (Mton.)

790,9

2.164,9

---

35,3

---

- Papel (Mton.)

1.121,3

642,0

---

90,0

---

- Tableros/Chapas (Mm³)

680,2

970,8

---

3,7

---

Exportación (MUS$)

---

1.660.500,0

---

73.056,0

 

Importación (MUS$)

---

436.316,0

---

75.045,0

 

* Promedio últimos cinco años ** Año 1998

Los países de la Subregión Cono Sur, con la excepción de Paraguay tienen baja cubierta forestal como porcentaje de la superficie territorial y tanto Argentina como Uruguay están considerados en el Grupo de Países con Escasa Cubierta Forestal. A pesar de esta situación, estos países, con la excepción de Uruguay, tienen una considerable cantidad de recursos forestales nativos. La reducción de la cubierta forestal de bosques nativos ha sido compensada por importantes programas de forestación en Argentina, Chile y Uruguay. Estos países, junto a Brasil y Venezuela, muestran las más altas tasas de forestación en la Región Latinoamericana. En Chile la tasa de forestación promedio de los últimos cinco años sobrepasa las 90.000 ha; en tanto que en Argentina alcanza a 47.600 ha. y está en franca expansión, al igual que en Uruguay, donde, en 1998 se plantaron más de 60 mil hectáreas.

Con la excepción de Paraguay, los demás países de la Subregión están basando el desarrollo forestal en plantaciones de especies de rápido crecimiento, de los géneros Pinus y Eucalyptus. Estos recursos han permitido, especialmente en el caso de Chile, un notable desarrollo del sector forestal, que se ha convertido en una de las principales fuentes de divisas para el país. A nivel regional, Chile es un importante exportador de productos forestales, con montos superiores a los US$ 1.920 millones en 1997.

Las instituciones vinculadas a la investigación forestal

En la mayoría de los países de la Subregión, las principales instituciones forestales del estado son dependientes de los Ministerios de Agricultura. En el caso de Argentina, la actividad forestal está radicada en dos instituciones, según se trate de bosques plantados o de bosques naturales. La Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentación dependiente del Ministerio de Economía y Servicios Públicos, se preocupa de los bosques plantados y la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable, dependiente de la Presidencia de la República, está encargada de los bosques naturales.

En Chile (CONAF) y Paraguay (SFN) existen servicios forestales del estado, en tanto que en Uruguay la responsabilidad recae en la División Forestal de la Dirección de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

A diferencia de otros países de la Región, los países del Cono Sur tiene un número limitado de instituciones dependientes del Estado dedicados a la investigación Forestal. En el caso de Chile, el Instituto Forestal (INFOR) es la única institución del Estado que tiene esta función específica, con un presupuesto anual de US$ 2.8 millones. En el caso de Argentina esta recae en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y en el caso de Paraguay, esta tarea está radicada en el Servicio Forestal Nacional.

Además de las instituciones del Estado, participan activamente en la investigación forestal las Universidades. En Argentina varias universidades han creado institutos de investigación. Tal es el caso del Instituto Subtropical de Investigaciones Forestales, en la provincia de Misiones y el Centro de Investigación y Extensión Forestal Esquel, Chubut, dependiente de la Universidad Nacional de la Patagonia, entre otros.

En Chile las universidades también juegan un importante papel en la investigación forestal, destacándose los programas desarrollados por la Universidad de Chile; Universidad de Concepción y Universidad Austral de Chile. Estas tres universidades tiene un presupuesto anual de investigación de US$ 4.2 millones. Otras universidades también desarrollan investigaciones, pero con menores recursos.

En cuanto a la educación forestal, en la Subregión existe un gran número de Universidades que imparten carreras profesionales y técnicas en el ámbito forestal. En Chile existen 10 universidades que imparten carreras profesionales relacionadas al sector – Ingeniería Forestal; Ingeniería en Industrias de la Madera; Ingeniería de la Madera – y cinco que imparten carreras técnicas. En Argentina existen 5 Universidades Nacionales y una universidad privada que ofrecen la carrera de ingeniería forestal y en Paraguay sólo existe una. En Uruguay no se otorga el título de Ingeniero Forestal, sólo el de Ingeniero Agrónomo especializado.

En el caso de Chile existe sobreoferta de profesionales forestales.

El financiamiento de la investigación forestal

Como en la mayoría de los países de la Región Latinoamericana y El Caribe, los recursos disponibles para la investigación forestal en esta Subregión del Cono Sur son escasos, aun cuando no existen datos sobre los montos anualmente invertidos en esta actividad.

Los Estados son la principal fuente de recursos para la investigación, aun cuando existe un mayor aporte del sector privado, con relación a los otros países de la Región. La cooperación internacional, si bien juega un papel relevante en estos países, está perdiendo importancia relativa, con la excepción de Paraguay, donde aun la cooperación internacional es una de las principales fuentes de recursos para la investigación forestal.

Tanto en Argentina como en Chile, hay una clara tendencia hacia el financiamiento de las investigaciones a través de fondos, en los cuales las instituciones postulan sus proyectos y tienen que competir con proyectos de las más diversas áreas. En Chile, por ejemplo, existen 10 instituciones que financian investigación forestal, a organismos del Estado, Universidades y ONGs.

Este mecanismo tiene claras ventajas en el sentido que solo financia los mejores proyectos y que abre vías de colaboración con las empresas privadas, ya que muchos fondos exigen un porcentaje mínimo de aporte del sector privado. Por otro lado genera problemas en la estabilidad en las instituciones de investigación, en la medida que estas no disponen de presupuestos permanentes que permitan mantener una capacidad de investigación estable y también debilita los procesos de investigación básica y de largo plazo, tan necesaria en el sector forestal.

En los países del Cono Sur, la participación del sector privado en la investigación forestal es mayor que en otros países de la región, pero todavía se considera que es insuficiente. En el caso de Chile, las grandes empresas cuentan con grupos de investigación de alto nivel, destinados a aumentar la productividad de sus plantaciones, a través de programas de mejoramiento genético, fertilización, biotecnología y otros. Por lo general los resultados de esta investigación son de uso exclusivo de las empresas.

En esta Subregión se destaca como iniciativa de cooperación entre el sector público y el sector privado, la creación de cooperativas destinadas a desarrollar programas comunes, lográndose de esta manera un mejor uso de los recursos disponibles. Tal es el caso de la Cooperativa de Mejoramiento Genético en Chile y el Programa de Producción de Material Mejorado en Argentina. Otro ejemplo de asociación público – privado es la Controladora de Plagas Forestales que opera en Chile, que desarrolla funciones de investigación y de control directo de plagas.

En Paraguay, existe un número importante de proyectos financiados por instituciones de cooperación internacional. En los otros países, si bien la cooperación internacional aun destina recursos para la investigación forestal, los montos son cada vez más reducidos. La cooperación internacional en esta Subregión se ha ido orientando hacia temas ambientales.

Mecanismos para establecer políticas o líneas de investigación

En la mayoría de los países del Cono Sur, las políticas y programas de investigación son definidos por las instituciones que tienen a cargo esta labor, de acuerdo al criterio de los investigadores o según las orientaciones estratégicas de las instituciones. Sin embargo, en los últimos años, varios países de la Subregión están desarrollando mecanismos de participación para la determinación de prioridades de investigación. Entre estos mecanismos se menciona el financiamiento compartido, donde la empresa privada decide que investigación apoyar y que es mecanismo más empleado en Chile y, en el caso de Argentina, la existencia de un Consejo Regional, integrado por miembros de la comunidad científica y de las asociaciones productivas y empresarios, que prioriza la investigación del INTA a nivel Regional.

Dado que el mecanismo de financiamiento que está adquiriendo mayor importancia es el de los fondos de investigación, éstos están teniendo una importante injerencia en la priorización de las investigaciones. Para esto priman los criterios propios del Fondo, la política nacional de desarrollo e innovación tecnológica y las políticas sectoriales y nacionales.

Las comunidades rurales o indígenas y las Organizaciones no Gubernamentales prácticamente no tienen participación en la definición de políticas o prioridades de investigación.

Papel del sector privado en la investigación forestal

Como se mencionó anteriormente, el sector privado realiza un cierto aporte a la investigación forestal, pero este se considera insuficiente. A pesar de esto, en Argentina, Uruguay y especialmente en Chile, el sector privado ha hecho aportes tecnológicos importantes, a través de su propia investigación o mediante la captura tecnológica en otros países. Las empresas tienen sus propios equipos de investigación, dedicados esencialmente a aumentar la productividad de las plantaciones forestales que abastecen las plantas de pulpa, papel y aserraderos.

En el caso de Argentina y Chile, el sector privado ha hecho importantes avances en mejoramiento genético y silvicultura de las especies de rápido crecimiento, especialmente de Pinus, Eucalyptus y Populus y en el establecimiento, manejo y cosecha de plantaciones. Los resultados de la investigación por lo general no se divulgan fuera de la empresa. Sólo en Argentina se señala que algunos resultados se divulgan a nivel nacional.

En Paraguay se destaca la participación de ONGs en investigaciones relacionadas con la conservación de especies.

Cooperación internacional

La cooperación internacional todavía es importante en la Subregión del Cono Sur, aun cuando ha ido perdiendo importancia en los países que han logrado un mayor desarrollo. En Paraguay es donde la cooperación internacional tiene mayor relevancia. En 1992 alcanzó a casi US$ 25 millones en el sector agropecuario y forestal. La mayoría de los proyectos surgen de cooperación bilateral con Alemania, Suiza, Estados Unidos y Japón.

En los otros países la cooperación internacional ha ido perdiendo importancia relativa, en relación al total de recursos que se destinan a la investigación. En el caso de Chile existe una serie de proyectos de cooperación bilateral, especialmente con Alemania (KfW; GTZ; DED); Japón (JICA) y Francia (ONF), que tienen un componente de investigación forestal. Hay también varios proyectos de investigación y de intercambio profesional con el apoyo de Israel; Canadá, Suecia y la Unión Europea.

En el caso de Argentina la cooperación internacional es bastante reducida. Existe cooperación de Alemania (GTZ), Suecia y de algunas organizaciones internacionales (UICN, CIFOR). También hay proyectos financiados por fundaciones privadas. (Mellon, USA).

Difusión y transferencia tecnológica

La difusión de los resultados de la investigación forestal ha sido una de las principales limitaciones que presenta la Región Latinoamericana y esto no es excepción en la Subregión del Cono Sur.

En la mayoría de los países existen revistas científicas, documentos técnicos y revistas sectoriales, para la difusión de los resultados de la investigación forestal a distintos niveles. Sin embargo este objetivo se logra sólo parcialmente, ya que por lo general las instituciones no cuentan con los recursos para una publicación periódica y bien programada. Como sucede con muchas revistas científicas de la Región, por la falta de recursos pierden continuidad y luego son reemplazadas por otras, que suelen tener la misma suerte.

En cuanto a la transferencia, los países de la Subregión también presentan problemas. En general se emplean días de campo, haciendo uso de parcelas demostrativas, talleres, congresos y seminarios, pero no hay mecanismos claros, en la institucionalidad estatal, que permita una transferencia eficaz y eficiente.

En el caso de Chile se está haciendo un esfuerzo por avanzar en esta tarea. Los fondos que financian proyectos de investigación exigen que estos contengan actividades de extensión claramente identificadas y financiadas

A diferencia de otros países de la Región, los países del Cono Sur no han desarrollado redes locales de investigación, que tiendan a coordinar sus acciones y a intercambiar experiencias y resultados. Como se señalaba anteriormente se destaca la creación de cooperativas o comisiones, que en cierta medida operan como redes. Ejemplos de estas organizaciones son la Comisión Nacional del Alamo, que existe en Argentina y Chile; la Cooperativa de Mejoramiento Genético y la Controladora de Plagas, que agrupa empresas y organismos del Estado en la tarea de protección contra plagas y enfermedades, ambas en Chile.

Los países de la Subregión en general participan de una serie de redes regionales. Por ejemplo, la Red Andina de Semillas Forestales; Red de Información Forestal para América Latina y el Caribe; Red Latinoamericana de Agroforestería, entre otras y redes internacionales, por ejemplo, Red de la UICN; Red de CIFOR.

La investigación actual y los requerimientos futuros

La investigación forestal realizada hasta el momento por los países de la Subregión del Cono Sur se ha centrado en torno a los bosques plantados. Los principales logros que señalan los países se refieren a la introducción de especies; al mejoramiento genético de especies introducidas; al establecimiento y manejo de plantaciones, incluyendo un amplio rango de actividades, desde los viveros hasta sofisticados modelos de manejo. Sólo en el caso de Paraguay se señala el bosque nativo como el principal foco de la investigación pasada y actual. En los otros países, si bien se ha hecho investigación en torno a las especies nativas, esta ha sido escasa en comparación con lo que se ha invertido en los bosques plantados.

Esta situación se da con mayor claridad en Chile, donde se ha logrado el mayor avance en materia de establecimiento y manejo de plantaciones, pero donde persiste un gran desconocimiento del manejo de los bosques nativos.

Para el futuro, los países de la Subregión declaran un mayor interés por los bosques nativos. La diferencia la hace Paraguay, que tiene necesidad de mayor investigación en el tema de plantaciones.

Todos los países seguirán trabajando en mejoramiento genético, incluyendo especies nativas y empleando herramientas más sofisticadas, como la biotecnología. Otro tema común es el desarrollo de sistemas agroforestales y la investigación sobre los productos no madereros de los bosques.

Otros temas que van a dominar en el futuro de la investigación en estos países se relacionan con aspectos ambientales, especialmente con el cambio climático global y con el mejoramiento de la información sobre los ecosistemas forestales.

Otro tema común a estos países es la comercialización de los productos forestales de los bosques nativos.

Los principales problemas que enfrenta la investigación forestal en la Subregión

Como en el resto de los países de la Región, los países del Cono Sur no disponen de suficientes recursos para la investigación forestal, lo cual se ve reflejado en la falta de infraestructura apropiada y de capacidad investigadora.

En el caso de Chile esta situación se ve agravada por un sistema de financiamiento concursable que pone en riesgo la mantención de capacidades profesionales estables y que obliga a destinar mucho tiempo en la captación de recursos en un sistema de fondos de financiamiento muy atomizado. Este sistema también limita la realización de investigación básica, que por lo general no es prioridad de los fondos y la investigación de largo plazo, fundamental en la actividad forestal. Además, este mecanismo produce un conflicto en la definición de prioridades. Las prioridades de los fondos que financian investigación no siempre concuerdan con las prioridades definidas por los organismos de investigación.

Otro problema común a estos países es la falta de coordinación y colaboración entre las instituciones que realizan investigación forestal. Este hecho se manifiesta en que algunos países no encuentran adecuada la actual institucionalidad de investigación forestal y plantean la necesidad de cambios estructurales, que disminuyan la actual dispersión y permitan un uso más eficiente de los recursos.

Por último, es necesario mencionar que otro de los problemas fundamentales que enfrenta la investigación en esta Subregión es la divulgación de sus resultados y la dificultad para que las nuevas técnicas desarrolladas lleguen a los usuarios.

Necesidades para el mejoramiento de la investigación subregional

Los países de la Subregión, debido a los distintos niveles de desarrollo alcanzados en la actividad forestal, tiene distintas propuestas en cuanto a los requerimientos para mejorar la investigación forestal a nivel nacional.

Paraguay propone como elemento fundamental la creación de un sistema de información forestal a nivel nacional. La falta de información, tanto de la acción del Estado como de los privados impide una adecuada fijación de políticas forestales, tanto globales como de investigación.

En otros países se plantea la necesidad de hacer cambios en la institucionalidad del sector forestal estatal. En Argentina se estima que es necesario que una sola institución se preocupe de la actividad forestal, creando un organismo forestal único. En Chile también se estima que es necesario reinsertar el organismo de investigación forestal del Estado en la estructura gubernamental, de modo que existe una mayor relación y coordinación con los otros organismos relacionados a la actividad forestal.

Otro elemento fundamental para lograr un reforzamiento de la investigación en la Subregión del Cono Sur es asegurar el financiamiento directo y permanente a las instituciones de investigación, de modo de poder mantener una capacidad de investigación estable y de poder enfrentar debidamente la investigación básica y especialmente la investigación de largo plazo, fundamental en el sector forestal. Los fondos concursables de investigación tienen ventajas importantes, pero no deben ser la única fuente de financiamiento de la investigación forestal.

La necesidad de mejorar la coordinación entre las instituciones que realizan investigación y de lograr un mayor involucramiento del sector privado son dos elementos fundamentales para lograr potenciar la investigación forestal en la Subregión. La mayor participación del sector privado podría lograrse estableciendo algún tipo de incentivos, por ejemplo tributario.

Otro elemento fundamental para aumentar el impacto de la investigación, es el desarrollo de mecanismos de difusión y de transferencia tecnológica. Todos los países de la Subregión tienen limitaciones en este sentido.

A nivel subregional, es necesario incentivar la colaboración horizontal y reforzar las redes existentes, para lograr un mejor intercambio de información y experiencias. Se propone la creación de un Consejo Regional de Investigación Forestal.

Conclusiones

La investigación en la Subregión del Cono Sur en general es insuficiente, aun cuando hay países – Argentina y Chile – que han logrado niveles de investigación que han tenido un positivo impacto en el desarrollo de la actividad forestal a nivel nacional.

Gran parte de la investigación forestal desarrollada en la Subregión del Cono Sur está orientada hacia el establecimiento y manejo de bosques plantados. Esto, si bien ha tenido un favorable impacto en el desarrollo de la actividad forestal en estos países, principalmente en Chile, ha significado descuidar el conocimiento y por lo tanto el desarrollo de las actividades relacionadas con los bosques nativos. Frente a esta situación, los países plantean dar prioridad a este tema en los próximos años.

Existe una tendencia hacia el financiamiento de la investigación por la vía de fondos concursables. Aun cuando este mecanismo presenta importantes ventajas, no puede ser la base del financiamiento para la investigación forestal, ya que debilita la investigación básica - por lo general no es prioridad en estos fondos – y la investigación de largo plazo, indispensable en el campo forestal. Los Estados deben mantener su aporte directo a esta actividad.

Al igual que en la mayoría de los países de la Región, subsisten problemas de coordinación y la difusión y posterior aplicación de los resultados de la investigación siguen siendo una de las principales limitaciones de esta actividad.

A nivel internacional, es necesario reforzar la cooperación horizontal y la colaboración e intercambio de información y experiencias.

Fuente: IPEF (Instituto de Pesquisas e Estudos Florestais) - Brasil

 

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