La reimplantación de montes frutales con la misma especie involucra la enfermedad conocida como "mal del replante", "fatiga" o "cansancio del suelo", produciendo una alta mortandad de plantas, reducida vegetación y
bajos rendimientos, especialmente en los primeros años.
A los fines de estudiar el comportamiento de diferentes portainjertos en condiciones de "replante", se implantó en 1993, en la E.E.A. Junín un ensayo en un lote donde existía un monte de duraznero de veinte años, ubicándose las plantas en el mismo lugar donde se arrancaron las anteriores. Los portainjertos en estudio fueron: Hansen 2168, Hansen 536, Barrier, Garfinem Nº1, Garfinem Nº3, Mr S 2/5, San Julián GF
655-2, Nemared y Nemaguard, sobre los que se injertó la variedad para conserva "Carson". No se aplicó ningún tratamiento sanitario ni a las nuevas plantas ni al suelo. Las plantas se colocaron en bloques al azar, con 21 repeticiones y una planta por parcela.
La mayor mortandad se observó en Nemared (76,8 %), San Julián 655-2 (57,9%) y Nemaguard (52,6 %) y la menor en Garfinem Nº 3 (0 %), Barrier (5,2 %) y Garfinem Nº 1 (10,5 %). Los híbridos Garfinem Nº3, Garfinem Nº1,
seguidos por Hansen 2168 Hansen 536 y Barrier tuvieron los más altos valores de producción y crecimiento en los primeros 7 años.
Introducción
Muchos cultivos crecen lentamente y presentan alta mortandad cuando son replantados en terrenos donde una misma o estrechamente ligada especie ha crecido. Este problema fue reconocido dos siglos atrás, pero recientemente ha tomado más relevancia. La "enfermedad del replante" ha incrementado su importancia debido a las altas
densidades de plantación de pomoideas y frutales de carozo lo cual produce un temprano declinamiento de las plantas, encontrándose este problema en casi todos los terrenos donde crecen frutales, haciéndose más notoria en duraznero.
Las raíces o raicillas primarias, las cuales tienen un corto período de vida, son muy sensibles al ataque de bacterias, hongos y nemátodos, sufriendo el árbol un estrés que reduce el crecimiento radicular y en casos extremos, puede terminar con la vida
de la planta.
"El mal del replante", "fatiga o cansancio del suelo" involucra factores diversos. Están presentes elementos de origen agronómico como degradaciones, compactaciones, nutricionales, hídricos y acumulaciones de pesticidas, entre otros. Se suman los efectos producidos por bacterias (Agrobacterium, Pseudomonas, Bacillus), hongos (Pythium, Armillaria, Phytophtora, Verticillium, Roselina, Penicillium) y nemátodos (Pratylenchus, Meloidogyne,
Ditylenchus). Las fitotoxinas producidas por las plantas de Prunus (la más importante es la amigdalina) al hidrolizarse producen sustancias fitotóxicas para las plantas de ese género.
El empleo de biocidas (nematicidas, bactericidas, fungicidas)(4), si bien producen una mejora en la situación de la planta joven no constituyen una solución definitiva, a la vez que se aleja de los conceptos orgánicos de manejo.
Nuestro país se caracterizó por el empleo de
patrones de duraznero de origen industrial y asilvestrado (cuaresmillo), ambos muy sensibles a la "fatiga del suelo", presentando además una alta sensibilidad a nemátodes. El uso de portainjertos adecuados puede representar una base muy importante para reducir este problema.
El presente trabajo recoge los resultados de los primeros siete años de plantación de un ensayo efectuado en la E.E.A. Junín INTA, con el fin de estudiar el comportamiento como pie de duraznero, de híbridos
de almendro por duraznero, ciruelos y duraznero en un lote donde previamente existió duraznero.
Materiales y Métodos
En el invierno de 1993, en la EEA INTA Junín, se arrancó un monte de duraznero de 20 años de edad, implantándose en el mismo terreno, ese invierno, un ensayo de portainjertos para duraznero. La variedad injertada sobre los distintos portainjertos fue Carson, durazno para conserva, de maduración en inicio a mediados de enero en Junín (Mendoza). Se emplearon
los siguientes portainjertos:
- Nemaguard: E.E.U.U. (Presunto híbrido natural entre P.persica y P.davidiana). Portainjerto con resistencia a nemátodes (Melodoigyne) más difundido en nuestro país. Sensible al replante.
- Nemared: California, E.E.U.U. (P.persica). Cruzamiento de Nemaguard por un duraznero de hojas rojas. Semejantes características agronómicas a Nemaguard.
- Hansen 536 y Hansen 2168: UC Davis, E.E.U.U. (Híbridos de
almendro B por duraznero Selección 1-8-2). Inmunes a Meloidogyne. Vigorosos.
-Garfinem Nº1 y Garfinem Nº3: Zaragoza (INIA), España. (Híbridos de almendro Garfi por Nemared). Hojas y brotes rojos. Alta resistencia a nemátodes del género Meloidogyne. Muy vigorosos. Tolerante a calcáreo y replante (3, 15).
- Barrier 1: Florencia (Inst. Prop. Especies Leñosas), Italia (Híbrido P davidiana por P. persica). Vigoroso. Resistente a nemátodes
agalladores. Se conduce bien en suelos con clorosis, asfixia o de replante (10).
- MR S 2/5: Pisa (Dpto Cultivos y Def.Esp.Leñosas), Italia. (P.cerasifera posiblemente con P.spinosa). Vigor medio. Tolera calcáreo y asfixia radicular. Citado para suelos de replante (9).
- San Julián 655-2: Grand Ferrade, Francia. Ciruelo (P.insititia) (Libre polinización de San Julián de Orleans). Portainjerto enanizante para duraznero. Baja resistencia al
calcáreo, regular a buena resistencia a asfixia. Induce rápida entrada en producción (9).
Tanto Nemared como Nemaguard fueron propagados por semilla mientras el resto se multiplicó clonalmente, por estacas semileñosas. El suelo del ensayo es franco en los primeros 40 cm, areno-francoso hasta 1,3 a 2,40 m, tornándose arenoso a mayor profundidad. Se detectó una franja arcillosa de 7 a 35 cm de espesor a una profundidad entre 1,3 y 2,4 m variable de acuerdo al sector del lote,
presentando una fuerte acumulación de nódulos calichosos. El ph del suelo es de 7,8 a 8 en los primeros 90 cm y de 7,7 en los 2,0 m. La conductividad se encontró entre 1 y 3 dSm-1. Ras: 1,1 a 2,4. El análisis nematológico al inicio del ensayo arrojó una baja a mediana población de Meloidogyne, Ditylenchus y Paratylenchus. El estudio de raíces mostró presencia de Agrobacterium tumefaciens.
Las plantas del ensayo se ubicaron en el mismo lugar donde se
extrajeron las del antiguo monte de duraznero. El terreno no fue tratado, como así tampoco las plantas en la plantación. El riego se efectuó a manto, en terreno nivelado a cero. El cultivo se efectuó según las formas de manejo tradicional de la zona este de Mendoza.
El crecimiento vegetativo de la variedad influenciada por el patrón se determinó por la sección de tronco a 20 cm del nivel de suelo, altura y proyección de copa. La tolerancia al replante se estableció además por la
mortandad de plantas ocurrida durante el período de evaluación. Los datos de crecimiento vegetativo y de producción fueron tomados cada año. Debido a la mortandad de plantas durante el período de ensayo se replantaron en cada invierno las fallas existentes, diferenciando los parámetros de crecimiento y producción procedentes de plantas originales y replantadas. Los índices de productividad involucraron el rendimiento por planta con relación a la superficie de tronco y al área efectivamente
cubierta por las mismas.
Al situarse una planta en el lugar de la anterior, se respetó el marco anterior de 5 x 6 m. El sistema de conducción elegido fue vaso. El diseño experimental fue de bloques al azar, donde cada planta constituyó una parcela, llevando el ensayo veintiuna repeticiones.
Resultados y Discusión
En el primer año la supervivencia de las plantas se vio afectada negativamente, disminuyendo considerablemente la mortandad en el segundo año
(Tabla 1). La mayor mortandad pudo observarse en Nemared (76,8%), San Julián 655-2 (57,9%) y Nemaguard (52,6%). Por otra parte los portainjertos Garfinem Nº3, Barrier y Garfinem Nº1 respondieron satisfactoriamente, presentado una nula a escasa mortandad (Tabla 1).
El crecimiento vegetativo de la variedad Carson fue claramente modificado por los portainjertos. Los híbridos Garfinem Nº1, Garfinem Nº3, Hansen 536, Hansen 2168 y Barrier registraron las mayores secciones de tronco
(Tabla 2). Las diferencias a favor de estos híbridos mantuvieron en el transcurso del experimento (Figura 1). Nemaguard, Nemared, Mr S 2/5 y San Julián GF 655-2 constituyeron un grupo donde el crecimiento se vio reducido considerablemente con relación a los híbridos almendro-durazno y Barrier.
Los rendimientos, tanto cuando se consideraron las plantas originales como cuando se incluyeron los replantes, presentaron la tendencia observada en el crecimiento vegetativo. Garfinem 3 y Garfinem 1
tuvieron los más altos rendimientos por ha, siendo seguidos por Hansen 536, Hansen 2168 y Barrier. El grupo constituido por Nemaguard, Nemared, San Julián 655-2 y Mr S 2/5 tuvo la más baja producción por planta y por ha. (Tabla 3 y 4). Los índices de cosecha, que relacionaron la producción por planta con la sección de tronco y el área cubierta de suelo, lograron diferenciar únicamente a Hansen 536 y Hansen 2168, con los mayores valores, de Nemared y San Julián 655-2, los menores. Las
diferencias en rendimientos estuvieron más relacionadas al tamaño final de planta que a una mayor eficiencia por planta (Tabla 4).
Conclusiones
Considerando la mortandad, elemento fundamental, y la producción por año y acumulada, Nemared, San Julián Nemaguard y Mr S 2/5 no mostraron condiciones para superar una situación de "fatiga de suelo" tal como la planteada en este trabajo. Los híbridos Garfinem Nº3 y Garfinem Nº1 que combinaron alta supervivencia, buen crecimiento
y elevada producción, se destacaron del resto. Hansen 536 y Hansen 2168 produjeron buenas cosechas pero vieron limitado su rendimiento por una considerable mortandad de plantas en los dos primeros años. La baja mortandad observada en Barrier sumado a un incremento de producción importante año tras año determina un buen comportamiento en estas condiciones. Los índices de cosecha determinaron que la mayor producción se relacionó con un mayor tamaño de planta.
En conclusión, considerando las
extremas condiciones del presente ensayo, los resultados alcanzados por los híbridos almendro-duraznero, especialmente Garfinem 3 y Garfinem 1, fueron altamente satisfactorios.
Estos portainjertos son recomendables en condiciones donde no se emplean biocidas, con presencia de nemátodos y en el caso particular de suelos arenosos a francos-arenosos.
Sin embargo es necesario considerar nuevas experiencias que contemplen diferentes tipos de suelo, dado que la relación
portainjerto-suelo puede ser determinante del comportamiento de una variedad. El tamaño final de la planta, y correlativamente su rendimiento, tuvieron un gran componente en esta relación.
Tabla 1. Efecto del portainjerto sobre el porcentaje de mortandad de árboles de duraznero "Carson", en condición de replante, desde la plantación en 1993 hasta 2000.