El principal atractivo de
esta alternativa para nuestro país, es la posible rentabilidad que puede conseguirse por la circunstancia de la oferta en contraestación hacia el hemisferio norte, en las condiciones actuales de oferta y demanda.
Recién a partir del 25 de octubre de 1994 Estados Unidos habilitó el ingreso de arándano fresco argentino a sus mercados. Esta reciente apertura justificó analizar con mayor detenimiento y profundidad las posibilidades y perspectivas productivas de este cultivo en nuestro país para
su exportación.
El Arándano
Uno de los pioneros en el cultivo de arándano en el hemisferio sur fue Chile. En este país se introdujo este cultivo hace unas décadas atrás, y luego de una etapa formal de investigación y desarrollo de diferentes variedades en las condiciones agroclimáticas propias de distintas zonas, en 1988 comenzaron con las primeras exportaciones de esta fruta.
La información sobre el cultivo de arándano, proveniente de Chile, puede considerarse como
la más y experimentada y confiable que existe en nuestro hemisferio. Por esta razón, este capítulo sobre las características técnicas de este cultivo, es una transcripción, en su mayor parte, de una publicación de Fundación Chile.
Los arándanos constituyen un grupo de especies nativas principalmente del hemisferio norte, que pertenecen al género Vaccinium de la familia de la Ericáceas.
Representan una de las especies de más reciente domesticación, ya que los programas
formales de mejoramiento genético se inician solo a principios del presente siglo.
De las 30 especies que constituyen el género Vaccinium sólo un pequeño grupo de ellas tienen importancia comercial, éstas, se exponen en el Cuadro
El Camino Recorrido
En Argentina se repite la misma situación que ya ha ocurrido en Chile, en cuanto a que la inversión en este tipo de cultivos son llevadas a cabo, en la mayoría de los casos, por capitales totalmente ajenos a la
actividad de la producción agraria.
La inversión necesaria para la producción del arándano en Argentina es relativamente alta. La unidad económica mínima debe estar conformada por 5 a 10 has. y su recuperación es un planteo entre el corto y mediano plazo.
Para incursionar en una inversión de estas características no caben improvisaciones de ningún tipo, por lo que es imprescindible que la evaluación previa a dicha inversión sea objetiva y realizada en base a proyecciones ciertas y
desmostrables en cuanto a potencialidad productiva, rentabilidad, nivel tecnológico necesario y disponible, características, requisitos y alcance de los mercados, etc.
El alcance de la inversión merece un análisis para cada caso en particular, solo para adquirir las plantas (de 2 años de edad) se requerirá incurrir en un monto de entre 7700 y 9900 $/ha. más el IVA correspondiente y alrededor de $ 2000 por hectárea por el riego artificial a goteo.
En varios medios puede leerse sobre
cierta cantidad de hectáreas implantadas en nuestro país y exitosas campañas de exportación compuestas de decenas de toneladas de arándano fresco argentino con destino a Europa y a los Estados Unidos, pero con el simple hecho de remitirse a las estadísticas oficiales, disponibles para cualquier interesado.
Siguiendo los lineamientos teóricos de la curva de producción de este cultivo, el total de exportaciones de estos 3 años representaría la producción de 1 hectárea implantada con
material de 2 años en el año 1992.
La pregunta obvia es: ¿adonde se ha destinado la producción de las decenas de miles de plantas que se han vendido e implantado en estos últimos 5 o 6 años en Argentina?
La explicación es que mucha gente se animó a incursionar en esta nueva alternativa, pero lamentablemente sin los soportes técnico/comerciales básicos como para alentar su desarrollo, circunstancia que permitió que la gran mayoría de las plantaciones se encuentren hoy muy deterioradas, y
en algunos casos ya abandonadas.
Hasta hace poco tiempo atrás, la propuesta del cultivo de arándano fue muy similar a otras ya planteadas para Argentina, como fueron los casos de la frambuesa, el echalote, el espárrago, etc. Dicha similitud radica en que este tipo de promociones, dirigidas a animar inversiones en el cultivo intensivo de nuevas alternativas de producción orientadas al exterior, provinieron, en la mayoría de los casos, de figuras que se dedican a vender las plantas y/o el
asesoramiento técnico para encarar el cultivo.
En sus argumentos de venta, estas figuras no incluyeron una información acabada sobre los requerimientos de preplantación, plantación, cultivo y comercialización del arándano, solo recurrieron al simple discurso de una exagerada rentabilidad, en función de sobredimensionar los precios de venta del producto, el rendimiento por hectárea, y el alcance de su competencia técnica para desarrollar el cultivo, sin detenerse a poner a consideración del
productor la necesidad de la estructura y la complejidad y riesgos de todos los aspectos que hacen a esta actividad.
En cuanto al asesoramiento técnico, algunos "profesionales" locales han improvisado sus servicios sin la experiencia y conocimientos técnicos básicos, ni la responsabilidad y ética mínimas para encarar el cultivo.
Situación Actual.
Últimamente, algunos productores argentinos pudieron revertir el calamitoso estado de sus plantaciones, o
iniciarse con la intervención de técnicos chilenos, entre ellos, la del ingeniero agrónomo Carlos Muñoz Ph. D., uno de los precursores que introdujo y desarrolló el arándano en su país, productor de esta fruta, y actual Director General del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA-Chile).
Hoy, la mayoría de las plantaciones comerciales de envergadura en Argentina cuentan con el soporte técnico, directo o indirecto, de este especialista.
Cabe recalcar muy especialmente,
que con el párrafo anterior no pretendo subestimar el potencial de los profesionales argentinos que están trabajando seriamente tratando de ganar experiencia y reputación para el cultivo de arándano en nuestro ámbito, pero para que ello ocurra deberá transcurrir el tiempo suficiente para demostrarlo con resultados.
Aunque algunos técnicos argentinos renieguen de la importación tecnológica, tiene sentido que un inversor dispuesto a arriesgar una magnitud de capital considerable, lo hará
tomando todas las precauciones posibles, y entre ellas, contando con un soporte técnico experimentado. Chile, país que bien puede considerarse como una huerta en contraestación para el hemisferio norte, creció tecnológicamente de la mano de instituciones asociadas a compañías norteamericanas dedicadas a la investigación y desarrollo, como es el caso de la Fundación Chile.
A pesar de casos de plantaciones ya abandonadas, o que no alcanzaron a desarrollarse normalmente, en la actualidad
perduran y se han iniciado nuevos cultivos. Los más importantes se encuentran en Zárate, Lima, Monte, Baradero, Los Cardales, Mercedes, Azul, Sierra de los Padres, Tandil, etc. en la Provincia de Buenos Aires, y pueden encontrarse iniciativas en las provincias de Entre Ríos, Mendoza, San Juan, Salta y Catamarca.
La Competencia para Argentina.
No hay que olvidarse que la misma ventaja de la contraestación la tienen y aprovechan actualmente produciendo arándano tanto
Australia, Chile, Nueva Zelandia como Sudáfrica, entre los cuales se destaca ampliamente Chile, que, por otro lado, ofrece una gran diversidad de productos frutihortícolas frescos desde hace décadas y se ha ganado su prestigio en todos los mercados del exterior.
También hay que detenerse prudentemente a analizar que se trata de una nueva e inexplorada actividad en Argentina, no tan solo en el aspecto técnico, sino también en el comercial, se trata de insertar un nuevo producto en los
mercados internacionales: el arándano fresco argentino.
Por lo visto, en alguna medida dependeremos, primordial y recíprocamente con Chile, en función del desarrollo de este cultivo en ambos países, cuyo alcance y resultados los determinará finalmente el mercado. Es todo un desafío, pero bien se dice que la competencia es la madre de las transformaciones.
La Comercialización
Las particularidades de la comercialización del arándano fresco son comunes a lo que implica
exportar otros productos frutihortícolas frescos a los mercados internacionales.
Dadas las características propias de un producto perecedero, generalmente se comercializa en base a la consignación; esto es vender el producto en destino al precio que impere en el mercado al momento de la venta.
Una segunda elección es vender a un precio preestablecido según las expectativas de mercado que tenga el importador para fijarlo, otra es vender el producto a un exportador local.
Para operar
con el exterior no solo se requiere cierto conocimiento de los mecanismos de cada mercado, también implica experiencia en la logística para la exportación de productos frutihortícolas frescos con la estructura que cuenta Argentina y principalmente conocer los antecedentes, la clientela, y la forma en que se maneja cada importadora.
No debe descuidarse que en todos los mercados, en la época en que se manejan productos de alto valor debido a la contraestación, aparecen figuras solo para la
ocasión, con poca o sin experiencia con el producto, o sin una cartera de clientes propia, o insuficiente como para colocar la totalidad de los volúmenes que recibe. En este caso es muy común que transfiera parte del volumen recibido a otro importador, circunstancia en la que habrá una operación que en la jerga de la comercio exterior se la llama "de segunda mano", de lo que obviamente resulta un precio de retorno menor si la operación se hubiese realizado "de primera
mano".
Los Mercados para Argentina
Como se mencionó más arriba, Europa se presenta una demanda interesante por arándano fresco en los mercados de Italia, Inglaterra, Alemania y Holanda, de los que se pueden esperar precios similares o mayores a los de Estados Unidos, aunque deben considerarse ciertas circunstancias que pueden incidir en los resultados de la exportación a esos destinos; por ejemplo:
Uno de los motivos de mayor peso en la evaluación de
exportar a Estados Unidos o Europa, es que el primero constituye el principal mercado consumidor de arándano fresco, mientras que los mercados europeos son comparativamente menores.
Estados Unidos mantiene vigente el Sistema Generalizado de Preferencias que permite importar a sus mercados arándano fresco argentino sin ningún tipo de arancelamiento (Duty Free). En Europa deben pagarse aranceles.
La frecuencia de vuelos directos a los Estados Unidos con disponibilidad de bodega son diarios
y realizados por tres compañías diferentes. Esto no acontece para Europa.
El trayecto Buenos Aires/Miami por vía aérea directa se consigue en 8 horas. Una carga aérea en vuelo directo a Europa demanda al menos 14 horas.
Aparte del tiempo que requieren el transporte a uno u otro destino, debe considerarse las tarifas por el flete aéreo. Actualmente, la tarifa por kilo a Miami representa aproximadamente el 30% de un kilo del producto transportado a Europa por la misma vía.
Algunas Conclusiones.
Con el concepto de que con lo hasta aquí expuesto, el lector ya tiene una visión global de lo que significa cultivar arándanos en nuestro país, puedo pasar a enumerar algunas conclusiones: