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Marchitamiento del tomate en el Litoral argentino

La bacteria causal del marchitamiento del tomate en el Litoral argentino, fue identificada como Ralstonia solanacearum (=Pseudomonas solanacearum), por el Laboratorio de Patología Hortícola de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA de Bella Vista.

Entre 1988 y 1993, se circunscribió a plantas de tomate provenientes del departamento de Saladas, (Corrientes) y a partir de ese año, se generalizó en Corrientes y provincias vecinas.

Descripción de síntomas

- Es una enfermedad de tipo sistémico que se instala dentro de la planta, en el sistema de conducción de savia y agua.

- Para que la enfermedad pueda ser diagnosticada en forma visual y correctamente, se la debe observar en los estados iniciales, cuando la planta presenta un ligero marchitamiento del ápice y hasta cuando se marchita totalmente verde, no presentando síntomas de amarillamiento o necrosis.

Cuando el síntoma está avanzado, los tejidos amarillean y mueren, pero estos momentos son tardíos y poco propicios para un diagnóstico adecuado, pudiendo confundirse con otras bacteriosis sistémicas como el cancro bacteriano o enfermedades fúngicas, también sistémicas como las causadas por Fusarium ó Verticillium, que sí producen amarillamiento o necrosis en sus estados iniciales.

La inclinación del ápice de la planta afectada, se produce en las horas de mayor irradiación. Luego continúa con el marchitamiento de la planta entera completamente verde, por lo que presenta el aspecto de una planta  que fue cortada en el cuello al realizar alguna labor cultural y finalmente, la planta no se recupera de este marchitamiento.

La planta marchita, al permanecer en el terreno, posteriormente amarillea, toma color castaño y muere.

Las plantas con síntomas de marchitamiento presentan un profuso exudado bacteriano en zonas de corte de tallos y raíces. Este exudado se evidencia al suspender trozos afectados en agua limpia, donde se observa la formación de un hilo bacteriano que nace de los extremos del corte.

Ayuda al diagnóstico colocar la raíz de una planta enferma, bien lavada, libre de tierra, en un recipiente transparente que permita observar como fluye el exudado bacteriano y el agua se vuelve completamente "lechosa", apareciendo al cabo de unas cuantas horas una formación mucosa de color blanco grisáceo, en la parte superior del tallo, siendo ésta una profusa masa bacteriana que sale a través de los vasos de la planta.

Importancia y distribución de la enfermedad

El marchitamiento del tomate es una enfermedad producida por una Bacteria, que limita el rendimiento del tomate cultivado bajo invernáculo para consumo en fresco.

Es una de las enfermedades mas serias de algunas regiones tropicales y subtropicales del mundo. En las áreas donde prevalece, las pérdidas son tan importantes que la producción comercial de tomate se hace poco práctica.

En la región del Litoral Argentino, donde se cultiva tomate bajo cobertura plástica, desde comienzos del otoño hasta final de primavera el marchitamiento del tomate es uno de los problemas patológicos mas relevantes del cultivo, produciendo pérdidas de hasta el 20% de las plantas.

Al hablar del Litoral Argentino, donde fue determinada la bacteria, nos referimos a las provincias de Corrientes, Misiones, Entre Ríos, Formosa,  Chaco y también Piribebuy (Sur del Paraguay).

La bacteria se puede clasificar en razas según las especies de hospedantes: raza 1 patógena de tomate, tabaco y otras solanáceas, raza 2, que afecta banana y Heliconia spp. y  raza 3, que afecta papa y tomate, pero es débil en otras solanáceas. En trabajos recientes, otros autores la han determinado en cultivos como berenjena, maní y ají picante, entre otros nuevos huéspedes.

En 1994, se determinó la raza y el biovar de la bacteria presente en la región del Litoral Argentino y sur del Paraguay, correspondiendo a la raza 1 y el biovar 3 de R. solanacearun.

Medidas de control

Cuando la bacteria se instala en un país, región, zona o chacra, las posibilidades de diseminación son múltiples (suelo infectado, aguas, labores culturales, etc), ya que es un patógeno de suelo y persiste en él, aún sin el huésped específico, por muchos años (hay citas que indican mas de 8 años en el suelo).

Es importante considerar el origen de las semillas portadoras de las primeras infecciones.

Cuando se declara la enfermedad, es necesario localizar las primeras plantas afectadas a fin de poder circunscribir el manejo del sector en su totalidad para impedir que el mal avance a zonas vecinas.

Una medida a considerar es la de arrancar  y enterrar fuera del área de cultivo las plantas enfermas, dado que la bacteria es exudada a partir de esas plantas, infectando así todo el suelo y llegando a las plantas vecinas por el riego, agua capilar, movimientos de suelo e incluso por contacto de raíz a raíz.

Otra  medida práctica y efectiva aunque mas compleja, sería realizar una zanja profunda alrededor del foco de plantas afectadas para evitar que el agua capilar, de riego o lluvia, transporte la bacteria a las plantas vecinas.

No existe hasta el presente control de esta enfermedad por medios químicos, como pulverización foliar ó aplicaciones al suelo de agroquímicos, tampoco con desinfecciones químicas del suelo; sin embargo se ha determinado que la solarización disminuye la población bacteriana patógena del suelo, permitiendo que las infecciones se desarrollen mas tarde o bien el cultivo escape a la infección.

El uso de materiales con resistencia genética a la enfermedad sería la opción adecuada, pero por las características de la bacteria con varias razas y mas de un biovar, no siempre resultan resistentes en  países distintos a los de su obtención. Además, muchos de los materiales resistentes logrados hasta el presente, carecen de bondades agronómicas, por lo que sólo son usados en planes de mejoramiento genético.

Consejos para el productor

Para disminuir los daños que puede causar esta enfermedad en sus cultivos, se recomienda:

- Emplear semillas certificadas, libres de patógenos.

- Observar en forma permanente los cultivos tratando de reconocer los síntomas para poder efectuar una detección precoz.

- Eliminar las plantas afectadas.

Información técnica: Ing. Agr. María H. Colombo
INTA Bella Vista (Corrientes)

 

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