volver a Página PrincipalPágina PrincipalNewsletterEventos
ComuníqueseClima

 

 

Materiales utilizados en la confección de envases

Los materiales más usados en la confección de envases para frutas y hortalizas en Argentina son: madera, cartón, fibras naturales (yute), plásticos (polietileno, polipropileno, PVC, poliestireno expandido, etc.). Estos materiales pueden formar parte del envase solos o en combinación.

La legislación establece que los materiales usados no deben transmitir sabores ni olores extraños al producto contenido en el envase. Asimismo deben cumplir con las exigencias establecidas en cuanto a la migración de componentes desde el material al producto (especialmente para materiales plásticos).

Para el mercado interno el principal material usado es la madera, luego el cartón y en tercer lugar los plásticos ( bolsas de papa, batata, cebolla, zanahoria, zapallo). Cada uno de estos materiales tiene ventajas e inconvenientes que deben ser evaluados para cada situación y producto en particular.

Madera: Las especies más usadas en Argentina para la confección de envases de madera son el álamo, sauce y eucaliptus. Se las puede utilizar como madera aserrada o materiales laminados, ya sea simple o terciada.

Las maderas deben presentar buenas características en cuanto a su facilidad de aserrado y trabajado (p.e. cepillado, moldurado) y no se deben producir rajaduras ni deformaciones. Es un material que tiene buena resistencia mecánica, bajo peso específico, no transmite olor a la mercadería. Toda la madera que se use para la fabricación de envases debe estar bien seca, con el fin de evitar rajaduras y desarrollo de moho, posteriormente.

El ensamblado se puede realizar con clavos o grapas y en algunos casos se los puede reforzar con alambres o chapas.

Tienen la desventaja de ser difíciles de limpiar (si se pretende reutilizarlos), lo que trae problemas de multiplicación de patógenos que pueden contaminar la mercadería que se envase. Dependiendo del tipo de fabricación estos envases son pesados para acarrear y transportar, por ejemplo cuando se los fabrica con maderas gruesas para que tengan más resistencia de forma que soporten varios usos. Se los puede fabricar con madera aserrada (cepillada o no) o enchapada. A menudo tienen superficies ásperas ( si no son tablas cepilladas), bordes cortantes y clavos salidos, lo que hace necesario en algunos casos utilizar revestimientos en su interior para que aquellos no dañen al producto.

Cartón corrugado: Este material se ha transformado en un fuerte competidor de la madera. Para exportaciones a los países europeos prácticamente la ha desplazado.

Tienen la ventaja de ser limpios, de superficie suave, atractivos, pueden ser fabricados en un amplio rango de tamaños, formas y especificaciones de resistencia. Poseen una elevada relación rigidez/peso y facilidad de poder almacenarse y transportarse plegados estando vacíos. El cartón es liviano y permite una excelente presentación visual, pero en usos que requieren elevada resistencia mecánica o condiciones adversas de manipuleo y almacenamiento (humedad, golpes, estibado), lo hacen inadecuado en ciertos casos. Los envases confeccionados con este material no pueden ser reutilizados.

El cartón corrugado usado generalmente para la fabricación de envases de frutas u hortalizas tiene el inconveniente que absorbe con facilidad la humedad propia de los productos a envasar o la que adquiere en las diferentes etapas de la cadena de comercialización, p.e. lluvia o rocío durante el transporte y comercialización o la humedad ambiente presente en las cámaras frigoríficas. En esas condiciones el cartón absorbe el agua con facilidad, lo que determina que éste pierda sus propiedades mecánicas y el material se hace más frágil de desgarrar y deformar.

Por este motivo para envasar frutas y hortalizas se aconseja el uso de envases fabricados con cartones que tengan un buen comportamiento frente a esta situación ( por ejemplo cartón del tipo kraftliner de conífera, virgen y sin blanquear, de gramaje adecuado), o cartones impermeabilizados con ceras o parafinas. Por otra parte hay que tener en cuenta que los adhesivos usados para el armado de las cajas deben ser resistentes a la humedad.

Hay varios tipos de cartón corrugado:

Corrugado simple: se utiliza para separadores de interiores y sobrefondo de cajas. Está compuesto por un cartón corrugado y un cartón liso.

Corrugado normal: se utiliza para embalaje de cartón. Esta compuesto por un corrugado y dos cartones lisos a cada lado.

Corrugado doble: consiste en tres cartones lisos y dos corrugados de distintos tamaño.

Corrugado especial: presenta la mejor resistencia mecánica y la calidad comercial. Se compone de tres corrugados de distintos tamaños.

Fibras naturales: La más utilizada es la fibra de yute. Tradicionalmente se la empleaba para la fabricación de bolsas de papa y de zanahoria, pero en la actualidad han sido reemplazadas por bolsas hechas con materiales sintéticos, debido principalmente a factores de costo, apariencia y propiedades mecánicas.

Materiales plásticos: Incluimos en este tipo al polietileno, polipropileno, PVC,( cloruro de polivinilo ) y el poliestireno. Según el tipo de material, su composición y sistema de fabricación pueden ser rígidos o flexibles.

Los cajones de polietileno inyectado tienen como ventaja ser resistentes a los golpes, fáciles de manipular y limpiar, su superficie no tiene asperezas, son rígidos, reciclables y pueden ser reutilizables. Los hay en forma estructurada y plegada. Suelen ser más caros que los fabricados con otros materiales. Por este motivo están poco difundidos en el comercio frutihortícola.

En Argentina se ha establecido una empresa multinacional que ofrece el servicio de alquiler de envases plegables de plástico para el envasado de frutas y hortalizas. Se ocupa además de la entrega de los envases, de su recogida de las centrales de comercio y limpieza de los mismos para ser reutilizados. Este sistema no ha tenido aún mucha difusión.

Existen diversos tipos de bolsas de plástico en el mercado frutihortícola. La bolsa de polietileno se ha difundido en la comercialización de zanahoria. Sus principales ventajas están dadas por su bajo costo y porque reduce la deshidratación de los productos. Esta última característica puede convertirse en una desventaja para algunas especies frutihortícolas sobre todo cuando la temperatura es elevada, ya que la ventilación en este tipo de bolsas, aún cuando tengan gran cantidad de perforaciones, es muy pobre.

La bolsa de polipropileno de malla abierta "tipo red" está difundida principalmente en cebolla y zapallo, mientras que la de malla cerrada se usa en la comercialización de papa y batata.

El poliestireno expandido es muy poco utilizado en la confección de cajas para frutas y hortalizas. Se usa principalmente en la fabricación de bandejas, las cuales son recubiertas con un film de PVC para el envasado de hortalizas mínimamente procesadas (p.e. radicheta cortada, zanahoria rallada, etc. ), hongos, maíz dulce sin chalas, hortalizas o frutas enteras, espárragos, etc..

Los filmes de PVC tienen incorporados plastificantes líquidos que pueden limitar su uso en el envasado de productos alimenticios ( los ácidos de algunas frutas pueden disolver estos plastificantes ). Se los puede estabilizar mediante el uso de varios compuestos, pero deberá verificarse su aceptación por parte de los organismos reguladores de envases para alimentos de cada país.

Dimensiones de los envases

Son varios los aspectos que se deben tener en cuenta en la determinación de las dimensiones de los envases que se van a utilizar en la comercialización de frutas y hortalizas. Estos son:

Producto: la especie frutihortícola a envasar es un factor determinante no sólo en las dimensiones del envase, sino también en la elección de los materiales y el diseño del mismo. Es así que por ejemplo para especies poco perecederas y de textura firme como papa, zapallo, cebolla, el envase puede ser más grande, en cambio para aquellos productos que tienen una textura blanda y son fácilmente dañados por presiones, golpes, etc., se deberán utilizar envases más pequeños.

Mercados: las preferencias del comprador por determinadas dimensiones de envases para cada producto frutihortícola en particular es otro aspecto a tener en cuenta en la elección del tamaño de envase a seleccionar. Existe una tendencia en los mercados mayoristas a utilizar envases más grandes cuando los precios del producto son bajos, como forma de diluir el costo del envase en una mayor cantidad de producto.

Manipuleo: es muy frecuente que algunos de los movimientos que se deben realizar en el manipuleo de los envases frutihortícolas se hagan en forma manual, por lo cual las dimensiones de los mismos deben ser tales que permitan su fácil manejo por parte de los operarios.

Transporte: es un aspecto importante a considerar, si bien no siempre se lo tiene en cuenta. La estandarización de los medios de transporte y de los dispositivos auxiliares de transporte ( p.e. pallets ) determina la necesidad de estandarizar las dimensiones de los envases frutihortícolas. De esta forma se podrá aprovechar mejor el espacio en el medio de transporte, como así también lograr un mejor estibaje de la carga, evitando de esta forma roturas, movimientos excesivos de la carga y demoras durante la carga y descarga de los productos.

Materiales: las dimensiones de los envases estarán influenciados principalmente por la facilidad de elaboración con un material determinado y por la resistencia de éste. Cuando se requieren envases grandes es común el uso de madera o en algunos casos plásticos, en tamaños medianos se utilizan tanto el cartón como la madera y para envases chicos la madera se usa poco, comparado con el plástico y el cartón corrugado.

Reglamentaciones: en algunos casos existen reglamentaciones oficiales que establecen las características que deben cumplir los envases utilizados en el empaque de frutas y hortalizas, en lo que respecta a materiales, dimensiones y diseño de los mismos.

Tipificación de envases

Es común observar en la comercialización mayorista de frutas y hortalizas una enorme cantidad de tipos, formas y tamaños diferentes de envases. Esta situación genera a menudo incompatibilidades en la carga y daños serios al producto, cuando son transportados en cargamentos mixtos.

Esta problemática está generando preocupación y en algunos países acciones concretas, para establecer un reducido número de tipos de envases de medidas estandarizadas. Su implementación tendría una serie de ventajas como: mayor adaptación a las dimensiones de los medios de transporte, frigoríficos, contenedores y pallets, facilitando el manejo de cargas y el apilamiento de envases de diferentes productos. Además, se reduce el inventario de envases para los fabricantes y productores. Todo lo anterior genera una disminución de los costos de transporte y comercialización.

Tanto en Europa como en Estados Unidos se recomiendan las siguientes dimensiones exteriores standard, para los envases frutihortícolas:

-60 cm. por 40 cm.

-50 cm. por 40 cm.

-50 cm. por 30 cm.

-40 cm. por 30 cm.

Las medidas anteriores se refieren al largo y ancho del envase. Las correspondientes a la altura no están especificadas ya que pueden ser variables. Existen otras dimensiones pero estas deben ser compatibles con las anteriores. Estos envases se adaptan a los pallets estandarizados en uso de 120 cm. por 100 cm. y 120 cm. por 80 cm. .

La reglamentación argentina citada en el capítulo de etiquetado y leyenda, especifica las características de los envases autorizados para las diferentes especies frutihortícolas.

La Sagpya ( Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación) es el único organismo autorizado a nivel nacional para reglamentar los diferentes tipos de envases y sus sistemas de empaque. Para obtener la aprobación de nuevos envases, los interesados deberán presentar ante ese organismo una solicitud donde se indicará:

- El material con que es construido el envase.

- Medidas de luz interna en milímetros.

-Características técnicas del armado del mismo.

-Peso neto y/o número de unidades contenidas en el mismo.

En las páginas 25 a 30 se ha confeccionado una tabla donde se describen los principales envases utilizados en la comercialización de frutas y hortalizas frescas en el Mercado Central de Buenos Aires. Esta información surge de un relevamiento efectuado en ese mercado mayorista durante el año 1996. Cabe aclarar que las dimensiones de los envases presentan una cierta variación dentro de cada tipo, por lo cual se han consignado las más frecuentes. Por otra parte el valor del peso (kgr.) es un promedio, ya que podría sufrir algunas variaciones, dependiendo, entre otros factores de: tamaño del producto, sistema de empaque, variedad, etc. La denominación de los distintos tipos de envases corresponde a la utilizada comercialmente.

Definición del diseño del envase frutihortícola

Teniendo en cuenta todo lo visto hasta aquí, a continuación haremos un listado de los principales aspectos a tener en cuenta para definir el diseño más adecuado de un envase frutihortícola.

- Determinar las características y necesidades de la especie frutihortícola a envasar.

- Evaluar el método de enfriamiento y las condiciones y tiempo de almacenamiento.

- Estudiar los medios de transporte y movimiento de la carga que se utilizarán, como así también las distancias a recorrer.

- Evaluar los requerimientos del destino final del producto (p.e. mercados de concentración locales, regionales o internacionales, plantas procesadoras, centros de distribución minoristas, etc.).

- Comparar los diferentes materiales y diseños disponibles, verificando sus propiedades físicas ( como resistencia, permeabilidad, etc. ) fisiológicas y sanitarias.

- Disponibilidad y costos de los materiales elegidos.

- Tener en cuenta los aspectos de almacenamiento de los envases vacíos antes y después de su uso.

- Considerar aspectos publicitarios de los materiales, colores y formas de los envases a seleccionar.

- Funcionalidad de los envases ( p.e. estibado, reciclado, reuso, etc. ).

- Aspectos reglamentarios ( nacionales o del país importador), en cuanto a sus medidas, diseños, materiales utilizados, etc..

- El envase seleccionado deberá ser aceptado por todos los eslabones de la cadena de distribución.

Antes de introducir nuevos tipos de envases en el mercado, es conveniente realizar ensayos de desempeño del mismo. En Argentina el CITENEM ( Centro de Investigación Tecnológica de Envases y Embalajes), dependiente del INTI ( Instituto Nacional de Tecnología Industrial), ofrece este servicio de ensayos de laboratorio para evaluar el comportamiento de envases. Los ensayos a realizar dependerán del tipo de envase, materiales y usos que se le dará al mismo.

No debemos apoyarnos exclusivamente en el resultado de las pruebas de laboratorio, por lo cual éstas deben complementarse con envíos de tamaño prueba piloto que siga toda la cadena de distribución que será utilizada por los embarques comerciales, asegurándose que las condiciones de transporte sean representativas.

Por otra parte y con el fin de mantener el nivel de desempeño de los envases, deberá controlarse sistemáticamente la calidad de los envases remitidos por el proveedor.

Extraído del trabajo: "Uso de envases y embalajes en la comercialización de productos frutihortícolas " elaborado por el siguiente personal técnico del Área de Inspección de Frutas y Hortalizas del Mercado Central de Buenos Aires:  Ing. Agr. Carlos Barés, Ing .Agr. Claudio Baron, Ing. Agr. Juan Carlos Guarascio, Ing. Agr. Oscar Liverotti, Ing. Agr. José Fernández Lozano, Ing. Agr. Francisco Maradei, Ing. Agr. Mario Peralta, Agr. Nestor Tello de Meneses.

Fuente: Corporación del Mercado Central de Buenos Aires
 

Sobre e-campo | Confidencialidad | Condiciones de uso | Publicidad
Copyright
© 2000 E-campo.com S.A. Todos los derechos reservados
www.e-campo.com | info@e-campo.com