La superficie cultivada con ajo en la Argentina evolucionó hasta fines de la década del 70, momento en el cual alcanzó valores cercanos a las 20.000 ha.
Como
consecuencia de la retracción de la demanda de otros países, como Brasil, y la falta de calidad para mercados exigentes, se produjo una brusca reducción del área cultivada a unas 10.000 ha. No obstante, la Argentina cubrió el 35% del volumen de las importaciones (55.000 toneladas) de ajo fresco tipo Colorado de Brasil y Canadá.
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Precio de consumo por habitante: el período de mejores precios de ajo de los tipos Colorado y Blanco en el exterior (U$S1,2-1,5/kg) se extiende de noviembre a principios de Diciembre.
Las regiones de Mendoza y de San Juan poseen características agroecológicas óptimas para producir y secar ajo en un lapso que le permite entrar oportunamente en el mercado de exportación.
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El paso del cultivo en Tucumán: durante la década del 60 se cultivaron en Tucumán unas 400 ha de ajo en la zona de la llanura del este. Esta superficie disminuyó al final de esa década y prácticamente desapareció el cultivo en la provincia al comienzo de los 70.
Se estima que la mala calidad y la sanidad de los ecotipos utilizados, el desconocimiento del manejo agronómico del cultivo y una mejor rentabilidad de otras explotaciones alternativas fueron las principales causas de la
desaparición de esta actividad en nuestra región.
En 1991 y 1992 se retomó la iniciativa de producir ajo semilla en Tucumán. En esta oportunidad se experimentó en el Valle de Tafí, donde los rendimientos fueron de excelencia, pero las condiciones climáticas durante el período de postcosecha influyeron negativamente en el secado de los bulbos, que perdieron su calidad.
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El clima de Trancas y el cultivo de ajo: una gran parte de las áreas agrícolas del departamento Trancas fueron destinadas, durante la década del 70, a la producción de semilla de pimiento y de tomate de alta calidad.
En los 60 fue una zona productora de legumbres, tales como el garbanzo y la lenteja con calidad de exportación. La factibilidad de producir semillas con esas características en esa zona pasa por las condiciones de temperatura y de humedad que favorece el desarrollo de cultivos
sanos y un secado natural de frutos y semillas.
El recurso hídrico es limitante en el período invernal, hecho subsanable con obras de conducción de agua. Los suelos no son muy ricos en materia orgánica pero manejados con rotación de cultivos y fertilización asistida responden favorablemente.
En Trancas también se dan las condiciones climáticas adecuadas para un óptimo secado de bulbos de ajo. La experiencia de producción de este cultivo comenzó en 1993 con el tipo Rosado, en la
subestación Benjamín Paz, de la EEAOC. Luego de 3 años de investigación se pudo concluir que el ajo producido en Trancas cuenta con calidad de exportación.
Para diversificar
Si bien el ecotipo que se ajusta a la zona de Trancas es el Rosado, para consumo interno, se cuenta con materiales del tipo Colorado y Blanco para la exportación, los que demostraron buena adaptación en esas condiciones agroecológicas. Los productores tranqueños disponen de las herramientas agronómicas
necesarias para implementar un sistema de producción de ajo semilla y para consumo, que permita resolver la problemática de la falta de diversificación de área tambera.
Autor: Néstor Zamudio – INTA Famaillá
Fuente: Suplemento Rural – La Gaceta, Tucumán