| Hortalizas de estación fría: familia Brassicaceae La familia Brassicaceae comprende numerosas especies de variados usos para el hombre, como alimento fresco e
industrializado, y como plantas forrajeras, medicinales y ornamentales, destacando los géneros Brassica y Raphanus como los más difundidos y utilizados. El consumo de las especies hortícolas de la familia, especialmente del género Brassica, ha ido aumentando en muchos países, al reconocérseles a dichos productos importantes efectos benéficos en la salud de las personas, por ser alimentos ricos en fibra, en
provitamina A, en Vitamina C, en ciertos compuestos azufrados, antioxidantes y otros, lo que ayudaría en el retardo del envejecimiento celular, en la prevención de ciertas enfermedades incluyendo cáncer, y en la reducción del colesterol sanguíneo. Estas cualidades han llevado a que diversos estudios recomienden su incorporación en la dieta y a que el consumidor tome conciencia de la relevancia de su ingesta. Esta familia botánica comprende especies originadas en zonas de clima templado,
por lo que están adaptadas a desarrollarse y crecer en zonas con temperaturas moderadas. Las especies resisten heladas, especialmente en la etapa vegetativa del desarrollo, y no presentan susceptibilidad a daño por enfriamiento (DPE). Las especies hortícolas son plantas herbáceas, de ciclo anual, bienal (la mayoría) y perenne, cultivadas comercialmente como anuales, y de hábitat terrestre a excepción del berro de agua. Presentan inflorescencia típicamente racimosa (formada por un eje
principal que mantiene en su extremo un meristema apical) con pedicelos que sostienen flores hermafroditas, actinomorfas y con cuatro pétalos libres en forma de cruz (muy característico de la familia y razón de su anterior nombre: Cruciferae). El ovario es súpero, bicarpelar y origina un fruto, seco, simple y más largo que ancho, llamado silicua (Brassica, Rorippa), o corto, casi tan largo como ancho, llamado silícula (Eruca, Armoracia); ambos son dehiscentes. En el caso del género Raphanus,
el fruto es indehiscente, biarticulado, cilíndrico y esponjoso. Las semillas de las hortalizas de esta familia son pequeñas, numerosas y casi siempre globulares. El gran número de formas vegetales dentro del género Brassica, ha sido siempre motivo de confusión para los botánicos sistemáticos. La primera aproximación a la solución del problema fue la diferenciación en base al número cromosomal, después de lo cual la gran diversidad de formas se redujo a un número limitado de especies
botánicas, aunque igualmente, dentro de cada especie hay a menudo formas diferenciables. Un ejemplo de este polimorfismo es la especie Brassica oleracea, que incluye varias de las hortalizas de importancia; la existencia de una relación cercana entre ellas ha sido frecuentemente cuestionada, por el polimorfismo existente, y su clasificación ha causado dificultades a los taxónomos. Algunos autores prefieren denominarlas como sub-especies e, incluso, como especies distintas (ejemplo: el
colirrábano ha sido denominado Brassica caulorapa, pero hoy se incluye dentro de B. oleracea como B. oleracea var. gongylodes). A pesar de lo anterior, existe cierto consenso en denominarlas como variedades botánicas de la misma especie. La familia Brassicaceae incluye nueve especies y seis variedades botánicas de B. oleracea (ver texto y Cuadro apartes) de mayor interés agrícola, las que se agrupan en cinco géneros, como se presenta en el Cuadro siguiente. Todas estas especies han sido
introducidas a América, algunas hace muchos años como Raphanus sativus, Brassica oleracea y Rorippa nasturtium-aquaticum, que aparecen descritas en las crónicas (1539-1558) del observador naturalista en la Conquista, don Gerónimo de Bibar, como especies de verduras traídas a Chile por los españoles. Otras son aún casi desconocidas como rúcula, rutabaga y pak-choi, o de introducción muy reciente, pero creciente importancia, como brócoli.
Géneros y especies dela familia Brassicaceae y sus nombres vulgares |