volver a Página PrincipalPágina PrincipalNewsletterEventos
ComuníqueseClima

 

 

Tomar la iniciativa

Por medio de una agresiva promoción, los ganaderos norteamericanos revirtieron la tendencia aumentando el consumo de carne. Llegó el momento de actuar para nuestros productores buscando iguales resultados.

En Argentina, el sector agropecuario está sufriendo una crisis histórica. Los productores primarios -acuciados en muchas zonas por una sequía desesperante y en otros casos, por la necesidad de pago de distintos compromisos-venden novillos, terneras y vaquillonas sin adecuada terminación, con la consiguiente liquidación de vientres y la progresiva disminución del stock nacional. Sumado a esto, el consumo interno per cápita está bajando a un ritmo de 1,5 kg. por año.

Por otra parte, la caída de los precios internacionales de los commodities, la crisis económica de Brasil (nuestro gran cliente), y los enormes costos internos, han llevado al sector de la producción de carne vacuna al borde del abismo.

Sin embargo, y aunque parezca extraño, es posible que algunas de las soluciones se encuentren en manos de los propios interesados. Quienes actúan en el comercio sostienen que si decaen las ventas se debe invertir más en publicidad. Probablemente tengan mucha razón.

Estados Unidos tiene un stock ganadero de alrededor de 100 millones de cabezas de bovinos, menos del 10% del total mundial. y sin embargo, este país produce casi el 25% de la provisión mundial de carne bovina.

Pero lo más notorio es que durante el año 1999 se observó en el mercado estadounidense un fenómeno muy particular: los precios por kilo vivo de los novillos para faena subieron entre marzo y abril desde u$s 1,40 a u$s 1, 70, y luego se mantuvieron en alza por el resto del año, llegando en el mes de diciembre a u$s 1,903. El promedio general de precios de otoño fue un 6% mayor que en 1998. Ahora bien; los precios en un mercado regido por la libre competencia, pueden subir o bajar en función de los vaivenes de la oferta y la demanda, pero en EE.UU. la oferta no disminuyó respecto a años anteriores. Por el contrario, durante el pasado otoño la producción de carne y la faena aumentaron un 3% respecto al '98.

¿Cómo lo hicieron? Pues actuaron sobre la demanda. El National Check Off fue implementado en todo el territorio de los Estados Unidos a través del Acta de Carnes de diciembre de 1995, a instancias de los propios productores ganaderos.

¿En qué consiste el Check Off ? En una contribución obligatoria de u$s 1,00 por cada cabeza de ganado vacuno vendido para cualquier destino dentro del país, recaudándose también un equivalente por parte de los importadores de carne, productos derivados o animales en pie, de manera que la importación también contribuya al desarrollo de la producción nacional.

Los fondos recaudados son administrados por una Junta de Productores (Cattlemen's Beef Promotion and Research Board), cuya representatividad es proporcional al stock ganadero de cada Estado. Se destinan a actividades coordinadas de promoción e investigación, designadas para reforzar la posición de la industria de la carne en los mercados actuales, y mantener y expandir los mercados domésticos e internacionales de la carne y sus productos derivados.

Si analizamos los esfuerzos realizados en investigación, desarrollo y promoción, se podrá comprender la importancia de esta herramienta en los beneficios obtenidos por todos los participantes de la cadena productiva durante 1999.

Estrategias

Durante 1999, un "Equipo de Desarrollo de Nuevos Productos" creado por la Junta, ha realizado un esfuerzo notorio para agregar valor a la carne, especialmente a los cortes de la rueda. Como resultado de ello se lanzaron al mercado más de 30 nuevos desarrollos durante el año.

El Equipo estableció 5 líneas de trabajo:

  • Con carne picada, se diseñó una mezcla pre-cocida que puede usarse en salsas, lasagnas, etc.
  • Para el sector de rotiserías, se creó el "Rotiss-a-Roast", con similares características que el pollo al spiedo.
  • Crearon el "Bifecito rápido vesátil", que suplanta a las pechugas de pollo en cuanto a tipos de platos, tamaño y rapidez de cocción.
  • Desarrollaron varios productos llamados "..Beefy finger toods", de tipo bastoncitos para comidas rápidas.
  • Diseñaron varios tipos de carne cocida en tetas, para el creciente sector de restaurantes de comidas rápidas y sandwichs.

Mientras tanto, en abril de 1999 se realizaron varios eventos de promoción y degustación de gran impacto en 35 supermercados, con 18 tipos de comidas listas para calentar y servir. Las ventas globales se incrementaron un 40% luego de esta promoción, y empresas puntuales como Excel y Flint Hill Foods aumentaron sus ventas y volúmenes de distribución de este tipo de productos en un 280%.

Los trabajos del sector privado no se limitan a la creación de nuevos productos, sino que también se investiga el mejor modo de exhibirlos en las góndolas. Por ejemplo, un nuevo producto preparado para calentar en microondas, que se exhibiría junto con las carnes frescas, sufrió un sustancial aumento en sus ventas cuando se creó allí una sección especial dedicada a "Convenience".

La tradicional falta de "cultura carnicera" del consumidor americano fue otro de los puntos a atacar durante 1999. En este sentido se implementó un programa especial de exhibición de los cortes de carne fresca llamado "La carne hecha fácil". Este consiste básicamente en la reorganización del sector de carnes frescas de los supermercados, agrupándose los cortes según su modo más apropiado de cocción, con etiquetas de distintos colores para cada grupo: para horno, a la cacerola, al vapor, para freír, a las brasas, para marinados, etc.

Una cadena de supermercados, ubicados en el este de los EEUU, que participó en el proyecto piloto, logró un incremento del 7,9% en el tonelaje de carne fresca vendida en tres semanas. Respecto a la creciente preocupación por el cuidado de la salud en la sociedad americana, el sector de la producción de carnes ha debido realizar enormes y exitosos esfuerzos por revertir la tendencia, que llevó en los últimos años a la difusión de conceptos erróneos referidos a la composición nutricional de la carne bovina y sus efectos sobre la salud humana.

En este sentido se financiaron varios estudios cuyos resultados fueron ampliamente difundidos, que probaron rotundamente las ventajas nutricionales del producto, poniendo énfasis en la provisión de vitaminas del grupo B, proteínas, hierro y zinc, y su enorme potencial para prevenir un amplio espectro de riesgos de salud. Respecto al colesterol, se demostró que un tercio de la grasa de la carne bovina está compuesta por ácido esteárico, con efecto neutro sobre la producción de colesterol. De este modo la carne roja se coloca en un nivel de grasas saturadas comparable al pollo o al pescado.

Esta línea de trabajo se complementa con la campaña global que se viene desarrollando y que utiliza el slogan "Carne. Eso es lo que hay que comer".

Resultados

Como consecuencia de los esfuerzos antes descriptos, la demanda interna de carne se ha modificado notoriamente. Durante el tercer trimestre de 1999 la demanda interna global se había incrementado un 4,59% respecto al mismo período de 1998. En dólares, esto equivale a un aumento en el gasto per cápita de alrededor de 5 dólares hacia fines de año, según los pronósticos de varios analistas.

Los consumidores americanos están comprando carne a precios levemente superiores Los precios minoristas han subido en promedio 0,88 ctvs/kg) , a pesar de la altísima oferta actual. El consumo en kg también aumentó, ya que en el período de enero a septiembre se consumieron alrededor de 400 grs más per cápita que en 1998.

Por otro lado, aunque con menor incidencia, la progresiva recuperación de las economías asiáticas, luego de la crisis de mediados de 1997, ha llevado a recobrar paulatinamente los volúmenes de exportación.

El momento de actuar

Hace varios años ya que se propuso desde el sector oficial argentino la creación de un Instituto de Promoción de Carnes, y los motivos de la postergación de su puesta en mar- cha han sido de muy variada índole. Sin embargo, es importante destacar que el proyecto inicial estaba volcado conceptualmente a la promoción externa, como una continuación de las actividades realizadas con financiamiento internacional en el Procar.

Si bien el modelo no puede importarse directamente, ya que la economía americana está creciendo, mientras que la argentina está en crisis, es necesario hacer algo para reforzar el consumo interno, que es quien viene sosteniendo la producción en los últimos años.

Los productores no deberían seguir esperando que otros les den las soluciones, ya que el ritmo de disminución del consumo interno arriba mencionado es preocupante, y las perspectivas de que se revierta en el corto plazo la situación internacional no son demasiado optimistas.

Tal vez llegó el momento de tomar acciones urgentes. Debemos comprender que las discusiones sobre la constitución y funcionamiento del ente que dirija las tareas terminan haciendo olvidar el objetivo y los beneficios que podrán lograrse. Pero sobretodo nos mantienen lo suficientemente distraídos como para no darnos cuenta de que el tren se va, y nos deja parados bajo la lluvia, en la estación, cada vez más mojados.

Por Andrés Mendizábal - Consignatario
Fuente: Revista Anales de la Sociedad Rural Argentina

 

Sobre e-campo | Confidencialidad | Condiciones de uso | Publicidad
Copyright
© 2000 E-campo.com S.A. Todos los derechos reservados
www.e-campo.com | info@e-campo.com