Parásitos más importantes, por su prevalencia y patogenicidad: Ostertagia ostertagi, Cooperia spp., Haemonchus placei, Trichostrongylus axei, siendo el primero el más importante para la producción.
A partir de los 5 meses de edad
aproximadamente, los terneros carecen de resistencia a los vermes y la contaminación a través de su autoinfestación es la de mayor riesgo.
Durante el invierno la tasa de mortalidad de las formas de vida libre en las pasturas es baja, pero el desarrollo es lento (hasta 40 días). Desde la primavera hacia el verano la temperatura y la desecación crecientes invierten las cosas, desarrollo rápido y tasa de mortalidad creciente. El verano presenta la tasa de mortalidad más elevada.
El nivel de
contaminación de las pasturas dependerá de la carga animal, huevos por gramos de materia fecal eliminada, tasa de sobrevivencia de las formas de vida libre y de la calidad y cantidad de la cobertura vegetal.
El contacto con los parásitos consolida la inmunidad de los terneros, aumenta la tasa de rechazo de los mismos y disminuye la contaminación (HPG) a partir de la primavera. Además un gran porcentaje de las larvas (Ostertagia principalmente) ingeridas durante la primavera frenan su
desarrollo y presentan hipobiosis.
¿Cómo prevenir los efectos de los parásitos?
Potrero seguro: se define al potrero seguro como aquel en el cual la contaminación parasitaria no interfiere con los niveles productivos esperados del forraje.
Solamente el descanso estival de una pastura puede asegurarnos una caída sensible del nivel de contaminación. Sin embargo, esta práctica tiene un costo muy elevado que la torna casi irrealizable.
La roturación de la
tierra implícita en la siembra de un verdeo o pastura libra casi en forma absoluta un potrero de parásitos.
La capacidad de sobrevivencia de los nemátodes en fardos, rollos o silo es muy pobre, siendo este tipo de forraje muy seguro.
Por lo general, los vacunos mayores de 2 años adquieren una sólida inmunidad contra los nemátodes que se manifiesta a través de una menor eliminación de huevos al medio (HPG). Por ello, las vaca o novillos grandes pueden ser utilizados para disminuir el
nivel de contaminación de las pasturas a través de la eliminación de las larvas ingeridas. Por ejemplo, las pasturas previamente utilizadas por los novillos en terminación serían más seguras para el destete que aquellas pastoreadas por vacunos menores de 18 meses de edad.
Según observaciones de la EEA Anguil, las cruzas cebuinas adquiridas en el norte del país serían menos resistentes a los parásitos predominantes en nuestra región que las razas británicas tradicionales. El control de los
parásitos en este caso debería ser riguroso para obtener la eficiencia deseada.
Los tratamientos aplicados fuera de contexto, sin el conocimiento que el estudio de la epidemiología otorga, no logran un eficaz control de los parásitos.
Aunque económicamente el tratamiento sistemático (mensual) es rentable, igual resultado es obtenido con un número menor de tratamientos dados estratégicamente. Además, la elevada frecuencia de las dosificaciones podría seleccionar parásitos resistentes a
la droga antihelmíntica utilizada.
El propósito central del tratamiento estratégico es prevenir la contaminación otoñal de los potreros, mediante:
La eliminación de las cargas parasitarias existentes al final del verano o principios de otoño: mediante el uso de antihelmínticos efectivos contra estados inmaduros y adultos fundamentalmente en aquellas categorías (al destete) cuyo potencial de contaminación de los potreros es mayor.
La eliminación de las cargas parasitarias contraídas
durante este período antes de que logren la madurez y la producción de huevos: las larvas ingeridas luego del tratamiento están en condiciones de contribuir a la futura contaminación de los potreros luego de 20 días de ingeridas. Programar una desparasitación luego de 21, 30 o 40 días de la primera (según el efecto prolongado del antihelmíntico usado) a veces es muy importante para cortar el ciclo de los vermes recién ingeridos.
Ajuste de estrategias de dosificación (número y periodicidad)
de acuerdo al tipo de manejo y explotación: porque es imposible recomendar una única estrategia general para toda la región semiárida y subhúmeda y para todos los sistemas de explotaciones agropecuarias, por lo que los modelos servirán de guía y deben ser ajustados por los asesores veterinarios intervinientes en cada establecimiento.
Estrategias preventivas
Control en invernada o recría
Manejo permanente sobre praderas naturales, pasturas
consociadas perennes o alfalfas sin latencia: Las pasturas sujetas a este manejo están expuesta una constante contaminación derivada de las diferentes categorías animales que la pastorean.
Los terneros según sean destetados en forma precoz durante el verano o más tardíamente en el otoño llevarán una carga parasitaria más o menos importante que deberá suprimirse al momento del destete.
Estos terneros desparasitados volverán a infestarse inmediatamente al ingerir las larvas infestantes que
pueblan las pasturas al final del verano y estarán en condiciones de eliminar nuevamente huevos en las heces luego de transcurridas 3 semanas de la primera dosificación. Una segunda desparasitación 21, 30 o 40 días más tarde de acuerdo al efecto prolongado del antiparasitario utilizado previamente se impone para evitar esto. Como las larvas sobreviven perfectamente al otoño, una tercera dosificación 21, 30 o 40 días después de la segunda es necesaria y aventaría todo riesgo de contaminación
no compatible con la producción. Estos tres tratamientos básicos pueden integrarse con cambios en el momento de dosificar a potreros seguros. También en caso de ser establecimientos que manejan altas cargas en forma rotativa, destetan precozmente sus terneros o tienen antecedentes de haber padecido parasitosis graves, un cuarto tratamiento a igual lapso de tiempo del tercero será conveniente. Por otro lado, el número de dosificaciones puede ser reducido al combinar un tratamiento con el
cambio a una pastura recién implantada (segura) donde por lo general, lo que se pretende es que los animales consuman el verdeo acompañante.
Una cuarta desparasitación cuando los terneros sobrepasan el año de edad al final de la primavera es necesaria para eliminar las larvas inhibidas (en hipobiosis) de Ostertagia y prevenir probables problemas de ostertagiasis de tipo II al final del verano-otoño. Debe contemplarse un antihelmíntico eficaz contra larvas inhibidas (enquistadas en la
mucosa). En caso de invernadas que se prolonguen más allá del segundo otoño-invierno, se sugiere un tratamiento al comienzo del otoño, cuando los bovinos pasen los 18 meses de vida, evitando de esta forma la contaminación de los potreros durante el período más favorable para las larvas.
Sistemas basados en la combinación de pasturas implantadas o naturales con verdeos invernales, rastrojos o diferidos
Como en el caso anterior, los terneros deben ser desparasitados durante el destete o al
comenzar el pastoreo de la pastura al final del verano-principios de otoño.
Si la entrada a los alfalfares o praderas es temprana y los terneros permanecen sobre ellas un lapso prolongado, un segundo tratamiento se impone a los 22, 30 días de la primera. Si la entrada es tardía con el tratamiento al destete bastará. Un tercer o segundo tratamiento debe ser realizado al momento de entrada a los verdeos o rastrojos. Como éstos son considerados pastoreos seguros, este último tratamiento
servirá para todo el período otoño-invierno.
Una desparasitación en noviembre, antes de ingresar nuevamente a la alfalfa y/u otros pastoreos es necesaria para controlar probables larvas inhibidas. También evitará la contaminación posterior del alfalfar o pradera que quedó sin pastoreo desde el otoño.
Sistemas basados en verdeos, rastrojos o diferidos
Como fue comentado previamente, estos cultivos son seguros debido a que el trabajo de la tierra necesario
para su siembra y obtención, y el lapso transcurrido hasta su pastoreo eliminan prácticamente toda forma de vida libre. Entonces un solo tratamiento antes de introducir el lote de animales en ellos será suficiente como para mantener el rodeo sin problemas y los cultivos sin contaminación. Será importante utilizar antihelmínticos eficaces contra formas inmaduras. Según criterio profesional, el tratamiento de fines de primavera puede ser aconsejable.
Sistemas basados en la utilización del monte (pastizal natural y/o bosque de caldén)
De acuerdo a ensayos llevados a cabo por la EEA Anguil con recrías manejadas sobre este tipo de monte natural, el problema de parásitos es menor pero debe ser contemplado. Si el pastoreo del monte se hace en forma muy intensiva, a razón de 1 cabeza cada 2 ha o menos, debe contemplarse un tratamiento al destete al entrar al monte o potrero reservado. Si el potrero viene de un descanso
prolongado, este tratamiento será suficiente. Si por el contrario el potrero fue pastoreado previamente durante el verano se deberá vigilar a los animales, tal vez otra dosificación sea necesaria. Cuando el pastoreo es más extensivo como por ejemplo un ternero cada 5 o más hectáreas, las cargas parasitarias contraídas por los terneros son bajas y no afectarían su normal crecimiento, como fue observado en ensayos realizados en las localidades de Victorica y Chacharramendi (provincia de La
Pampa)
Sistemas basados en la adquisición de invernada
Para los invernadores que compran animales, el planteo de control de parásitos variará según fecha de ingreso de los lotes adquiridos.
Si el acopio de animales se realiza desde el final de verano hasta entrado el otoño, el programa de control concuerda con lo expuesto para los diferentes sistemas productivos.
Para los vacunos adquiridos al final de invierno-principios de primavera que por lo general
superan el año de edad y poseen una cierta resistencia a los vermes, un tratamiento a su ingreso al campo y otro al final de la primavera (para Ostertagia inhibido) bastarán para prevenir problemas hasta la llegada del próximo otoño. A partir de esta estación una o dos dosificaciones en el lapos de 22, 30 días serán por lo general suficientes dependiendo del manejo, de la intensividad del pastoreo o del tipo de animal utilizado. Se recomienda tener especial cuidado con las cruzas cebúes
adquiridas en el norte de nuestro país, ya que estos bovinos, independientemente de su edad son más susceptibles a las especies de nemátodes predominantes en nuestra región.
Cría bovina (vacas con ternero al pie)
No existen suficientes experiencias a nivel regional y nacional que permitan asegurar una ventaja económica generada en el tratamiento antihelmíntico de las vacas, de los terneros o de ambos, salvo bajo situaciones muy especiales.
Sólo se cuenta con dos
ensayos llevados a cabo en Anguil, La Pampa, donde los lotes (vacas y terneros) desparasitados táctica o sistemáticamente produjeron más kg de ternero por vaca que los testigos sin dosificar. Un mayor número de investigaciones hacen falta para esclarecer la rentabilidad del antiparasitario en la producción de terneros.
Aunque basados en resultados contradictorios, en algunas áreas de los EE.UU. se aconseja dosificar las vacas previo al parto y a los terneros cuando éstos alcancen
aproximadamente los 90 kg de peso vivo. Este tipo de control fue probado en la EEA Anguil con buenos resultados, obteniéndose en forma rentable 13 kg más de ternero del lote tratado estratégicamente que del testigo sin control.
Producción de leche (tambo)
A nivel regional no se han llevado a cabo estudios sobre el efecto de los vermes sobre la producción láctea ni sobre la rentabilidad del uso de antiparasitarios en vacas lecheras. A nivel nacional un único
ensayo en la pampa húmeda arroja un 5% más de producción láctea en las vacas tratadas sistemáticamente que en las vacas sin tratar. A nivel mundial los datos son contradictorios y el conflicto entre parasitólogos es grande. Los estudios más serios muestran un efecto significativo de los nemátodes, pero no lo suficientemente grande como para aconsejar una rutina de tratamiento generalizado en las vacas lecheras.
Autor: Dr. Víctor Humberto Suárez
Fuente: Los
parásitos internos del bovino en la región semiárida y subhúmeda pampeana. ¿Cómo controlarlos? Boletín de Divulgación Técnica Nº 47 - Unidad Regional de Investigación en Sanidad Animal (URISA) - EEA Anguil - Centro Regional La Pampa-San Luis.