| Producción ovina en la Republica Argentina El principal objetivo de la cría de ovinos ha sido y es aún en la actualidad, la producción de lana. La calidad, la forma y el color
son las características de mayor importancia. Las fibras oscuras reducen sustancialmente el valor de la lana.El crecimiento de la producción agropecuaria, la desertificación de los campos en la Patagonia, y la baja rentabilidad relativa, han producido una caída en la producción ovina, aunque su objetivo principal continúa siendo el mismo. Una característica inusual de la población ovina de la República Argentina
es el gran número de machos castrados que se mantienen hasta avanzada edad. El motivo es que estos animales producen lana de la más alta calidad. Pueden vivir muchos años (más de 6), porque no están expuestos al estrés de la preñez o de la lactación. Entre julio de 1996 y junio de 1997, la República Argentina exportó 72.300 toneladas de lana sucia, principalmente a Italia, Alemania y China. A pesar de la caída de la producción lanera en los últimos años, nuestro país sigue siendo uno de los
principales exportadores de lana. La producción de carne ovina es menos importante que la de lana, y se destina principalmente al consumo de las familias que viven en el campo. La venta de corderos y animales adultos para faena, es ocasional. Las exportaciones de cortes sin hueso, son de poco volumen. Todos los animales para exportación se faenan en un único frigorífico habilitado por el SENASA que está ubicado en la Provincia de Buenos Aires. Esta es la única planta en la Argentina que
procesa los desechos de la faena de ovejas y cabras. La harina de carne y hueso que elabora, sólo se utiliza como alimento para cerdos, aves, mascotas y animales de laboratorio. La producción de leche ovina no es importante. (Solanet 1992). El tipo de producción determina los criterios de selección genética y de razas. Los planteles actuales, con sus distintos biotipos y razas, evolucionaron a partir de ovejas criollas. En 1550, Juan Nuñez del Prado importó los primeros animales. La escasa
producción de lana, se usaba en la colonia. La política aduanera establecida por España, no permitía exportaciones. (Fig. A1). Después de 1810, cuando se abolió el monopolio impuesto por España, el número de planteles aumentó rápidamente y las exportaciones de lana fina se transformaron en la actividad económica más importante. La importancia de la cruza con Merino también aumentó. Estos desarrollos se vieron favorecidos por nuevas y más eficientes tecnologías de obtención de agua y
cercado. (Minola 1992). El futuro de la industria a largo plazo, es incierto. Es posible que se reduzca la producción ovina o que se promueva la producción de animales para carne.
En 1937, la Sociedad Rural Argentina creó el Registro Genealógico de Razas, bajo la fiscalización de la Secretaría de Agricultura de la República Argentina (TABLA A4).Regionalización de las razas A partir de 1905, la raza preferida era la Merino Argentina. Posteriormente, fue reemplazada por la Merino Australiana y la Corriedale (una cruza entre Lincoln y Merino) de Oceanía (Australia y Nueva
Zelanda). La Merino Australiana se propagó en la zona sur (Chubut, Río Negro y Neuquén) y reemplazó a la Merino Argentina. La raza Corriedale fue adoptada inicialmente en Tierra del Fuego y Santa Cruz y posteriormente en las Provincias de Buenos Aires y Corrientes. Más tarde, todas las provincias prefirieron la raza Corriedale que se transformó en la más numerosa del país. (Mendoza 1928). Actualmente, las razas de mayor importancia numérica son: Corriedale (en Buenos Aires, Corrientes,
Santa Cruz y Tierra del Fuego), Merino (en la Provincia de Chubut), Romney Marsh (en las zonas bajas de la Provincia de Buenos Aires y Corrientes) y Criolla en la zona noroeste (Mapa A1). A excepción de la Romney, las razas británicas no fueron muy aceptadas. Sin embargo, es frecuente encontrar ensayos de corta duración con cruzas, principalmente con Hampshire Down, para fines comerciales (producir corderos para faena).
Los animales de cara negra se eliminan de los planteles porque las fibras oscuras de su vellón, no pueden ser procesadas o comercializadas con la lana del plantel general. La demanda para corderos con estas características es baja, porque presentan una importante cantidad de grasa y, aunque generalmente son animales de mayor peso y frecuentemente alcanzan los 20 Kg. en dos o tres meses, se venden al mismo o hasta a menor precio que los corderos de 12 Kg., que son los que acostumbra a
consumir el pequeño mercado argentino. Ecosistemas y sistemas de cría
Evolución de la población ovina
La causa de la disminución en la población ovina ha sido el desarrollo de otras actividades económicas más rentables. Los diversos censos y relevamientos para estimar la población ovina en la Argentina indican una reducción continua en el número de ovejas que, de 74 millones de cabezas en 1895 descendió a poco más de 13,5 millones en 1997. (TABLA A1). |