El gobierno rionegrino aseguró a los productores laneros que los apoyará en las propuestas de
modificación de la ley ovina, pero destacó que la extraordinaria oportunidad que implica la prometida ayuda de 20 millones de pesos al sector requiere de "una decisión política absolutamente trascendente", según palabras del vicegobernador, Bautista Mendióroz, y no debería ser retrasada por discusiones o replanteos.
A diferencia del Chubut, que adoptaría la postura de impulsar ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagpya) la sanción del
proyecto en su estado actual, los federalistas de Río Negro impulsaron la realización de talleres de discusión. El tercero de ellos, y el primero que contó con la participación de funcionarios del sector, reunió esta semana en Ingeniero Jacobacci a medio centenar de productores.
Los principales planteos son, por una parte, el reemplazo de la autoridad de aplicación nacional por un cuerpo colegiado que incluya representantes provinciales y de los productores. Por otra, que se limite el
acceso a los fondos a los productores que tengan la explotación ovina como actividad principal.
Esta cláusula dejaría al margen del apoyo nacional a una gran cantidad de pequeños productores de la región pampeana, en beneficio de los patagónicos, que concentran entre el 70 y el 80 por ciento de la producción, según cifras de la federación rionegrina.
En la Patagonia, a su vez, las situaciones son diversas, desde una provincia como Santa Cruz, que posee el 70 por ciento de su producción
en latifundios, hasta la distribución más atomizada de Río Negro; Chubut ofrece un panorama intermedio entre estas dos realidades.
Mendióroz animó a los ruralistas al decirles "que cuenten con el gobierno provincial y el Parlamento rionegrino para promover la asociación y el funcionamiento de las entidades intermedias". Pero advirtió sobre el riesgo de que las diferencias de criterio lleven a una demora en la sanción, lo que posiblemente los prive del aporte prometido, al menos
en el corto plazo. "Si tomamos la inversión que ha hecho el gobierno nacional en el sector ovino en los últimos 10 años, dudo de que supere los 5 millones de pesos por año", señaló.
Una de las alternativas es que las modificaciones queden para la etapa de reglamentación.
La palabra final sobre la postura rionegrina será dada el 10 del mes próximo, en Maquinchao, donde se consensuará la postura que se llevará a la mesa de la regional Patagonia, para pasar luego a la instancia
nacional.
Fuente: Diario La Nación