La finalización de la campaña lanera 1999/2000, mostró cifras que
auspiciaron un panorama alentador, aunque no exento de preocupaciones, explicó al diario La Nación Enrique Monforte, gerente de la Federación Lanera Argentina.
El diario capitalino informó al respecto que las cotizaciones internacionales registraron un aumento promedio cercano al 18%, según indicadores del norte de Australia, principal productor y exportador del mundo.
En sus declaraciones Monforte aseveró: "Sin embargo, aunque las
mejoras en los precios confirman buenas perspectivas a largo plazo, están lejos de satisfacer los ingresos que requiere la producción, no sólo para incorporar tecnología, sino para cubrir sus necesidades de supervivencia".
Otro elemento positivo fue el incremento del 38% de las exportaciones, respecto de la temporada anterior. "Eso demuestra que las lanas no enfrentan barreras comerciales -agrega- ni sufren la
competencia de volúmenes apreciables de mercadería producida con subsidios" , apuntó el dirigente.
La suma del remanente de la temporada 1999/2000 y de la producción estimada para la nueva zafra determinan una disponibilidad total de 99.500 toneladas, de las cuales se deduce un remanente exportable de 70.000 toneladas.
En tanto, el proyecto de "ley para la recuperación de la ganadería ovina", en consideración de la
Cámara de Diputados, prevé una partida presupuestaria de $ 20 millones durante 15 años. Esto significa que al final del período se habría dispuesto $ 300 millones para el sector.
La iniciativa legislativa contempla la posibilidad de que hasta el 50% de los 20 millones sea utilizado para asistencia en casos de emergencia agropecuaria, "que deberían ser atendidos con partidas específicas destinadas a ayuda social".
Monforte consideró al respecto que si se tienen en cuenta las quitas adicionales en concepto de labores administrativas y equipamiento, sólo quedan $ 6,4 millones a disponibilidad de los productores. Es en virtud de ello que se insiste en la necesidad de que la reglamentación de la ley sea lo más simple posible, "de manera que el propósito de fomento no se pierda en el camino", consideró.