1- Seleccione lechonas que no tengan ningún defecto hereditario, o que pertenezcan a líneas que no tengan defectos hereditarios en su historial.
2- Que tengan doce o
más tetas prominentes o que pertenezcan a líneas que hayan demostrado ser buenas lecheras.
3- Que pertenezcan a líneas o familias de alta rata de fertilidad, notables por sus grandes camadas y su temprana madurez sexual.
4- Que tengan una estructura corporal grande y correcta, con huesos de calidad, patas fuertes y buen aplomo.
5- Animales sanos descendientes de cerdas sanas y buenas productoras.
6- Las lechonas deben indicar que tienen una rápida rata de ganancia y buena eficiencia
alimenticia.
7- Magras, con buena musculatura
8- Siempre que sea posible, utilice los registros de sus compañeros de camada y sus padres.
Se debe dar a las lechonas una ración balanceada que pueda satisfacer su potencial genético cuando llegue la época reproductiva con un peso aproximado de 100 y 130 kilos, sin ser excesivamente gordas (6 a 8 meses).
Insemine a las lechonas en su segundo o tercer celo (6 a 8 meses). Se deben inseminar el primer día de observado el celo y, si es
posible, inseminarlas de nuevo de 12 a 24 horas más tarde.
1- En un rebaño comercial se puede usar doble servicio (es mejor usar dos verracos diferentes). En algunas investigaciones se ha visto un aumento en las camadas de aproximadamente 1 a 1,5 lechones/camada cuando se sigue la práctica de un segundo servicio de 12 a 24 horas después del primero.
2- En un rebaño puro, use el mismo verraco en el segundo servicio.
3- Se puede servir a las cerdas en el celo siguiente al destete si se
desteta a los lechones a las dos semanas, o más, y la cerda no está muy flaca.
4- Los machos deben tener aproximadamente de 7 a 8 meses de edad antes de ser usados como reproductores en el rebaño. Se considera maduro a un macho a partir de los 15 meses. En la Tabla 1 se sugiere la máxima cantidad de servicios por animal.
Se recomienda mantener a los verracos en condición corporal delgada y ágil para que puedan servir tanto a las lechonas como a las cerdas maduras. El peso de
los machos se controla con la cantidad de alimento que se les da. En algunos casos, éste puede variar entre 1 y 3 kilos por día.
Universidad de Illinois