Los granos sucios contienen más micotoxinas que los que han sido limpiados (Tabla 2). La razón principal es porque los hongos tienden a crecer en los granos rotos, dañados, y en los granos inadecuadamente desarrollados. Como resultado, la mayoría de las micotoxinas se concentrarán en esta fracción así como en el polvo y los residuos que se forman cuando esas semillas fisuradas se rompen durante la manipulación de los materiales. También,
los subproductos de los cereales, como afrecho de trigo y cáscara de arroz, generalmente contienen mayores concentraciones de micotoxinas que los cereales enteros.
Actualmente, se utilizan varios métodos para separar las semillas contaminadas de las semillas limpias. La mayoría de los sistemas de limpieza de granos están basados en la densidad —los granos mohosos son menos densos que los granos intactos. Sin embargo, la limpieza de granos requiere inversiones en equipos, personal
entrenado y mayores costos de producción. Además, ningún sistema es completamente eficiente en la eliminación de cada semilla contaminada.
La mejor estrategia consiste en comprar el grano limpio de un proveedor confiable, tratar el grano que llega con un inhibidor de hongos basado en ácido propiónico, y proteger la calidad del grano con un manejo adecuado—para prevenir los daños de las semillas.
Tabla 2. Distribución de una micotoxina (Fumonisina B1
) en el maíz.
Fumonisina B1 (ppm)
Maíz sin limpiar .................................2.25
Maíz limpio .......................................0.59
Maíz roto ...........................................5.64
Polvo de tubos transportadores ........40.80
Polvo de separadores .......................46.26
TENDENCIAS RECIENTES EN EL CONTROL DE LAS MICOTOXINAS
Ciertamente, las
micotoxinas son un serio problema para los fabricantes de alimentos para cerdos. Aun en las fábricas donde las micotoxinas nunca han sido un problema o tienen buenas técnicas de elaboración, las micotoxinas representan un riesgo potencial.
La mayoría de acopiadores de grano, fabricantes de alimentos y porcicultores, reconocen que casi todos los granos son suceptibles de crecimiento fúngico. En algún momento durante su producción, procesamiento, transporte y almacenamieto, pueden
llegar a ser contaminados con micotoxinas. En la mayoría de los casos, más de un tipo de micotoxinas contaminará un cargamento o una partida de alimento.
Ciertas condiciones, tales como el tiempo caluroso y lluvioso, infestación por insectos, o condiciones de almacenamiento no óptimas, aumentan la formación y presentación de micotoxinas.
Excluir el crecimiento de hongos es la mejor manera de prevenir las micotoxinas. Esto puede ser logrado a través de la reducción
de la infestación de hongos en la cosecha misma, secando y ensilando rápidamente y tratando con inhibidores de hongo efectivo como el ácido propiónico amortiguado.
Existe una serie de estrategias a las cuales se debe recurrir si se pretende controlar la aparición de hongos en los alimentos (Tabla 3).
Tabla 3. ESTRATEGIAS PARA EL CONTROL DE LOS HONGOS
- Selección de variedades de cultivos resistentes a los hongos
-
Practicas agronómicas para contrarrestar el crecimiento de los hongos en el campo
- Cosecha cuidadosa para evitar dañar los granos
- Adecuado secado de los granos cosechados
- Mantenimiento de los depósitos de los granos y alimentos, particularmente con relación a la impermeabilización y la exclusión de roedores y de insectos
- Limpieza frecuente de los comederos para eliminar alimentos dañados, especialmente en los planteles que utilizan los alimentos húmedos.
- Análisis frecuentes de todo el alimento para detectar presencia de micotoxinas
- Incorporación de un inhibidor de hongos en la formulación del alimento
- Los inhibidores de hongos basados en ácido propiónico son los de hongos más efectivos porque tienen un poder residual mas prolongado.
Una vez que las micotoxinas han contaminado un ingrediente o un alimento terminado para cerdos, son difíciles de eliminar, destruir, o neutralizar. El tratamiento
de ingredientes contaminados con amoníaco o con ozono puede reducir la actividad de ciertas micotoxinas. Sin embargo, esos tratamientos pueden reducir la palatabilidad del ingrediente y en el proceso de destrucción de las micotoxinas se pueden generar otros compuestos tóxicos.
¿QUÉ HACER CUANDO LA CONTAMINACION ES UNA AMENAZA?
Si existen sospechas de que la contaminación a afectado el alimento se debe recurrir a tratamientos físicos o químicos para el mismo.
Tratamientos Físicos.
Este tipo de tratamiento incluye:
- Limpieza, impregnación y lavado,
- Tratamiento con calor,
- Tratamiento con calor,
- Limpieza con solventes orgánicos o
- Dilución del alimento contaminado.
Esto se hace con la finalidad de disminuir el nivel de toxinas a niveles que disminuya el riesgo de causar problemas.
Tratamientos Químicos.
La detoxificación
química incluye la degradación química de las toxinas. El tratamiento más común incluye amoniación, bisulfito de sodio, formaldehido y ácido ascórbico con éxito variable.
Además existen los controles biológicos que dan como resultado la biotransformación o degradación de las toxinas en enzimas u otros substratos, a metabolitos que son de una u otra forma no tóxicos o menos tóxicos y son excretados por el organismo.
FUNDAMENTOS DE LA SOLUCION
Durante la década de 1980, los investigadores estudiaron la capacidad de ciertas arcillas—denominadas bentonitas, zeolitas, y los aluminosilicatos de calcio y sodio hidratados (HSCAS)—de ligar micotoxinas en el alimento o en el tracto digestivo de los animales. Esto prevendría la absorción de las micotoxinas dentro del intestino.
Los adsorbentes de micotoxinas basados en las arcillas son efectivos contra las aflatoxinas. Sin embargo, no ligan suficientes cantidades de otras
micotoxinas, como la zearalenona o las fumonisinas. Hay también evidencia de que las arcillas secuestran minerales traza y ciertas drogas. La industria porcina requiere desesperadamente una alternativa para los ligantes de micotoxinas basados en las arcillas. El glucomanano esterificado (EGM), un compuesto de ocurrencia natural encontrado en las levaduras, tiene un tremendo potencial como arma para la protección de las mascotas contra la micotoxicosis. Alltech Inc. Ha patentado el producto
EGM bajo el nombre comercial de Mycosorb.
La naturaleza altamente porosa de EGM ofrece una inmensa área de superficie sobre la cual se atrapan o adsorben las micotoxinas. Un kg de EGM tiene 2.2 hectáreas de superficie disponible para la adsorción de micotoxinas.
El EGM es termoestable y no perderá actividad durante los procesos de extrusión o peletizado.
Los investigadores de USA, Canadá, e India han reportado que el EGM liga fuertemente varias
micotoxinas además de la aflatoxina.
La estructura de EGM, que es un carbohidrato funcional obtenido de la superficie interior de la pared de la célula de levadura, puede ser ligeramente alterada para aumentar su capacidad de ligar ciertas micotoxinas. Sin embargo, esta tecnología está aun en una etapa experimental.
Los reportes de otros laboratorios han evaluado la efectividad del EGM en la neutralización de las micotoxinas en los alimentos animales:
- Andrea Volkl y Petr Karlvosky (1998) de University of Hohenheim (Germany) compararon las propiedades ligantes de zearalenona del EGM (Mycosorb) con tres ligantes de micotoxinas comerciales basados en arcillas. Encontraron que el EGM adsorbió aproximadamente el 70% de la zearalenona in vitro
dentro de 10 minutos del experimento. Los investigadores explicaron que utilizaron diferentes niveles de ácidos para estimular el cambio del pH del alimento simulando los pasos que sufre a medida que se desplaza en el tracto digestivo del animal.
- Los investigadores de la University of Missouri reportaron que el EGM reestableció la capacidad de crecimiento de los cerdos jóvenes, perdida a consecuencia de los alimentos que fueron contaminados con vomitoxina y zearalenona. En cerdos,
la contaminación con micotoxinas podría impedir el crecimiento. De la misma forma, la exposición a las micotoxinas que lesionan el hígado en las etapas tempranas de la vida podrían exacerbar los problemas del desarrollo óseo.
- El Dr. Lon Whitlow (2000) de North Carolina State University redujo la concentración de aflatoxina M1
en leche de vacas alimentadas con raciones contaminadas con aflatoxinas en un 58%. Esto tiene implicaciones importantes para los criadores de cerdos. El consumo de leche contaminada con aflatoxinas por los lechones podría tener efectos adversos sobre la salud de los animales más adelante en el desarrollo del animal.
Actualmente, los porcicultores están mostrando un creciente interés por el uso de ingredientes basados en la pared celular de levaduras como una
alternativa para las arcillas, ya que estos permiten el control de las micotoxinas. Los polisacáridos de la pared celular, llamados glucomananos, son muy efectivos en absorber micotoxinas. Debido a que esos productos no son digeridos, la micotoxina absorbida es excretada por los cerdos a través de las heces. De acuerdo a informes recientes, estos ingredientes (como Mycosorb, producido por Alltech) secuestran una gama de micotoxinas, aún en inclusiones bajas (0,5kg/ton), como se muestra en el
siguiente cuadro.
Comparacion de agentes enlazantes de micotoxinas