La involución en las ventas de cosechadoras y cabezales, provocó un envejecimiento del parque de 9,5 a 11 años con una reducción de la capacidad operativa y calidad de trabajo.Frente a un fuerte crecimiento de la demanda de equipos de cosecha al pasar de 35 a 65 millones de toneladas, con un leve aumento del área sembrada y una caida de las ventas de
cosechadoras y cabezales, la ecuación no cierra provocando la crisis actual, donde nos enfrentamos a una falta de oferta de equipos de cosecha en tiempo y forma, prolongando el período de los cultivos maduros en el campo, aumentando los riesgos climáticos que perjudican la recolección de los granos en nuestro país.
Al 17 de mayo del 2000, en el área central de Córdoba la cosecha gruesa se encuentra retrasada en 25 días con respecto al promedio de los últimos años.
Ante esta
situación las pérdidas por vuelco, desgrane natural y pérdidas ocasionadas por las cosechadoras, al tener que trabajar a velocidades excesivas en cultivos en malas condiciones de recolección, son estimadas para los principales cultivos del país en 900 millones de dólares, pudiendo recuperarse facilmente más de 500 millones contando con el equipamiento necesario para cosechar en tiempo y forma los actuales volúmenes de producción
Las últimas tormentas de lluvias prolongadas y fuertes vientos
provocaron vuelco de maíz, sorgo y desgrane en soja, agudizando el problema.
No podemos descargar la responsabilidad de las pérdidas de maíz, soja, girasol ó trigo a la ocurrencia de inclemencias climáticas, mientras llegamos 25 días tarde al momento óptimo de cosecha, no se puede dar tanta chance al clima en un sistema agrícola que se dice tecnologicamente avanzado.
Frente a esta clara ecuación la pregunta es. De donde salen los recursos para lograr el nivel de reequipamiento
de equipos de cosecha necesario?.
Los recursos están solo que se dejan en el campo como pérdidas en cantidad y calidad de granos.
Los 500 millones de pérdida que se pueden evitar significan nada más y nada menos que 3.500 nuevas cosechadoras correctamente equipadas y solo son necesarias reponer 1.500 por año para recuperar en parte la capacidad operativa perdida.
Pero el nivel de reposición de los dos últimas campañas estuvo en un 54 % por debajo del requerimiento estimado como ideal.
Si alguien estimó que es posible pasar de 35 a 65 millones de toneladas de granos reponiendo solo el 65 % de las cosechadoras del nivel histórico, se equivocó y las consecuencias las estamos sufriendo en un año con alta necesidad de recursos ya que los granos que se evitan de perder, son divisas genuinas para los productores y el país.
Implementar medidas que favorezcan el equipamiento de equipos de cosecha se hace prioritario y urgente, es el factor productivo de la agricultura argentina
que ofrece el mas alto y seguro retorno económico, no existe adelanto tecnológico que pueda superar el retorno de cosechar en tiempo y forma.
La Agricultura Argentina creció de manera importante pero dejando baches como la infraestructura de cosecha, post cosecha y comercialización que requieren de una rápida intervención, de todos los involucrados en el sistema productivo, desde el productor, contratista, pasando por los acopiadores, exportadores, organismos de ciencia y técnica y por
supuesto el estado como facilitador de política crediticia.
Frente a la gran necesidad de generar ideas que puedan crear fuentes de trabajo genuina, fábricas de cosechadoras, cabezales, acoplados tolvas, secadoras, plantas de silos, camiones autodescargables, caminos y rutas, puede tener como lo indica el informe, una alta probabilidad de retorno económico.
Ing. Agr. MARIO BRAGACHINI
Proyecto Agricultura de Precisión - INTA MANFREDI