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Aspectos técnicos del gasoil agropecuario

El ingeniero Jorge Hilbert, técnico del INTA Castelar, explicó los aspectos técnicos de este gasoil agro, que tiene que tener valores mínimos de calidad para ser clasificados como tipo de combustible apto para su utilización en motores agrícolas.

En la sede de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación se llevó a cabo una reunión  donde se realizó la presentación del denominado gasoil agropecuario. Se encontraban presentes el secretario de la cartera, Antonio Berhongaray, el presidente del INTA, Guillermo Moore de la Serna, el director institucional de Repsol, Ing. Martini,  técnicos de Repsol-YPF y del INTA y funcionarios de las instituciones mencionadas.

El secretario Berhongaray hizo una síntesis de lo realizado. En primer término, la secretaría de Energía dio a conocer una resolución donde se establecían las condiciones técnicas que debía tener el nuevo producto; luego Repsol, que asumió el compromiso, elaboró el producto que fue puesto a prueba en el Instituto de Ingeniería Rural del INTA, determinando el rendimiento y la calidad. Agregó que  se han acordado los mecanismos de distribución, en el caso de Repsol, y hay información de que otras empresas petroleras se van a sumar, en el mediano plazo, a la elaboración de este producto. El sistema de distribución será directamente a las cooperativas y asociaciones de productores, o por medio de la red de estaciones de servicios - la Red 21-, que permitirá colocarlo directamente en los campos de los productores.

El Banco de la Nación financiará los tanques que hagan falta con la línea bienes de Capital al 7 % y dará avales para la compra del gasoil.

Pruebas técnicas

El Ing. Jorge Hilbert, técnico del INTA- Castelar, explicó los aspectos técnicos de este gasoil agro, que tiene que tener valores mínimos de calidad para ser clasificados como tipo de combustible apto para su utilización en motores agrícolas.

El procedimiento de evaluación del producto comenzó con el envío de muestras al laboratorio especializado que tiene la Argentina para que realizara todas las determinaciones químicas, de manera de caracterizar el producto y asegurar que se  estaban cumpliendo con las normas nacionales fijadas para este elemento. En segundo término, en el Instituto de Ingeniería Rural del INTA Castelar se hizo una prueba funcional en tractores agrícolas. Las empresas Repsol y Esso enviaron partidas de mil litros que fueron empleadas en todos los ensayos.

Con respecto a la caracterización química, según normas técnicas internacionales que se siguen para determinar los distintos índices, el producto cumplía con  los parámetros especificados para combustible diesel.

Otro aspecto a resaltar es que con respecto al nivel de  azufre - tema que había desatado algunos comentarios -  no sólo observa la normativa 127, que es un poco más tolerante en cuanto al nivel de azufre,  sino también la resolución 54, que rige en  la Argentina para gasoil para vehículos.

Los tractores fueron provistos por las empresas. Para el análisis completo de la prestación de combustible se utilizaron las normas nacionales e internacionales vigentes para el ensayo de motores y de tractores agrícolas. En el caso de la Argentina está fijada por la norma 8.005 de IRAM y la norma 189 ISO. Estas normas permiten ensayos a potencia máxima, de 2 horas en forma continua;  ensayos a carga variable, o sea que con máximo acelerador se le exige al tractor responder con distinto nivel de carga y ensayos a carga variable a régimen normalizado- 540 o 1.000 vueltas por minuto -  de la  toma de potencia, para constatar el  aprovechamiento de la potencia de un tractor. También, la determinación de la curva de respuesta del motor a plena carga, es decir,  abarcar  toda la curva del motor con el acelerador a pleno.

El INTA creó   pruebas especiales para el combustible agropecuario, tratando de abarcar todos los campos de aplicación del tractor agrícola, adoptando distintas posiciones del acelerador y distintas cargas variables del motor.

Se usó el tractor con distintos puntos del acelerador no solo a régimen máximo, como fija la norma internacional, sino de  acuerdo con la  tendencia en el mundo que considera que cuando  no se le exige la plena potencia al motor, puede bajar el régimen de funcionamiento y ahorrar  combustible. El PROTRAC  justamente apunta a lograr entre el 25 y 30 por ciento del consumo de combustible no haciendo uso continuo del motor a pleno, sino bajando el régimen de funcionamiento.

El equipamiento empleado fue un freno dinamométrico, que trabaja por inducción electromagnética que  tiene gran precisión y capacidad máxima de frenado de 300 kilowats. Para la determinación de combustible se utilizó un equipo especial con principio gravimétrico que permite el monitoreo, en forma continua,  de consumo de combustible en forma gravimétrica y volumétrica del tractor.

Este equipo es único en Latinoamérica y cumple con las mayores exigencias en normas internacionales para ensayos de tractores, y son los que establece la OCD en la red de laboratorios mundial y que son equivalentes a los del INTA.

Los parámetros evaluados por el equipo técnico fueron los tractores en su potencia entregada, la fuerza que puede realizar el motor, el consumo horario expresado en litros x hora, en forma volumétrica y gravimétrica, como así también el consumo específico, que es lo que da el rendimiento del gasoil porque relaciona la potencia con el consumo, es decir, cuántos gramos de gasoil se consumen por cada unidad de potencia  que está generando el motor.

La duración de las pruebas descriptas fue de 8 horas en forma continua, tiempo en que fue sometido cada tractor o equipo con cada tipo de combustible, comparando para establecer las  posibles diferencias.

En cuanto a los resultados, el informe completo abarca 3 tractores con 3 tipos de combustible. Se detectó, en algunos casos, un leve incremento de la potencia del motor mediante el empleo del gasoil agropecuario; las variaciones especificadas no se mantuvieron en todos los tractores por razones ambientales; no se detectaron diferencias relevantes en el consumo horario ni específico en ninguno de los tractores ensayados; las diferencias detectadas en  potencia para motor y consumo son de baja magnitud y difícilmente puedan ser apreciadas en condiciones normales de trabajo a campo donde hay variables que influyen en forma mucho más importante.

Los tractores presentaron igual desempeño y comportamiento en todas las pruebas realizadas. Los técnicos del INTA  recomiendan  realizar estudios de mayor duración para observar el comportamiento de aceites y filtros, y los aspectos relacionados con la contaminación  con el uso de este combustible, aunque no se han observado problemas en este último punto.

Fuente: INTA
 

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