Si bien este tema tiene un amplio estudio a nivel mundial, existen pocos antecedentes de evaluaciones sobre los equipos y formas de trabajo en la Argentina.
Con este objetivo el Instituto de Ingeniería Rural del INTA inició un relevamiento de niveles de ruido sobre 124 tractores, 12 pulverizadoras autopropulsadas y 6 cosechadoras comerciales efectuando tareas específicas a campo.
Se presentan los resultados de evaluaciones de nivel de ruido a la altura del oído del operador sobre los equipos mencionados. Las determinaciones fueron efectuadas mediante un decibelímetro en escala A lenta.
Los valores obtenidos sobre más de 142 máquinas evaluadas mostraron una gran dispersión de resultados, según la tecnología, edad y procedencia de los equipos y tipo de tarea realizada con un promedio general de 93 dBA sin amortiguación de cabina.
Los promedios son elevados e implican para jornadas normales de trabajo que los operadores estarían sujetos a un alto riesgo de pérdida potencial de audición. La amortiguación del ruido por parte de las cabinas varió entre -1 a 19 dBA en función de la tecnología empleada en su construcción.
No se encontraron correlaciones entre potencia de los motores y nivel de ruido. Con la incorporación
de nuevo instrumental se han iniciado estudios específicos con análisis de dosificación de ruido en el tiempo y separación por bandas de octava.
Estos trabajos permitirán determinar fuentes de origen así como la variación y dosis final recibida por los operadores de maquinaria agrícola a lo largo de una jornada de trabajo.
Autor: Ingeniero agrónomo Jorge A. Hilbert
Fuente: INTA - Boletín del Instituto de Ingeniería Rural