volver a Página PrincipalPágina PrincipalNewsletterEventos
ComuníqueseClima

 

 

El comercio hortícola de Estados Unidos

En Estados Unidos la producción de frutas y hortalizas le sitúan en el primer puesto indiscutible del mercado mundial con cerca del 7% del total.

La iniciativa estadounidense se ha caracterizado tradicionalmente por su dinamismo en cuanto a la adopción de procesos tecnológicos innovadores, la atención prestada a la actualización de las técnicas de marketing y la búsqueda de nuevos mercados. Por lo que respecta al sector hortofrutícola esta característica no constituye un hecho relevante, por una parte, a causa del escaso esfuerzo realizado sobre el plano comercial, que exceptuando los aspectos ligados a la genética y a las técnicas de cultivo, se basa en la horticultura europea, y por otra, debido a la convicción existente de que los americanos son modestos consumidores de frutas y verduras. En consecuencia, el estudio de los instrumentos de marketing utilizados tanto por los productores como por los distribuidores estadounidenses es poco significativo. Sin embargo, está situación está cambiando. Basta considerar la apertura cada vez más amplia y la integración de los mercados internacionales, surgidas por los acuerdos GATT y WTO, acompañadas de una mayor facilidad para transportar los productos a grandes distancias mediante las nuevas tecnologías.

Producción

Con una producción total anual de aproximadamente 80 millones de toneladas a principios de los 90, Estados Unidos se convierte en el único y máximo productor de frutas y hortalizas frescas, lo que supone más o menos el 7% de la producción total mundial, superando tanto a España como a Italia, que ocupan el segundo y tercer lugar del ranking mundial respectivamente. Sin embargo, el sector de la fruta y las hortalizas frescas no es el que predomina en la economía agraria del país, ya que representa menos del 10% de la producción agrícola total.

Las patatas, incluyendo los boniatos, son el principal cultivo hortícola americano y su producción anual alcanza las 19,5 toneladas. En la lista y no precisamente de cerca, siguen los tomates con 10,5 millones de toneladas y la lechuga (3,0 millones de toneladas), la cebolla (2,5 millones de tm) y la col (1,5 millones de tm).

En cuanto a fruta fresca, las naranjas representan en términos de producción,, la especie más importante, con casi 8,4 millones de toneladas, seguidas de la uva de mesa, cuya producción es de 5,2 millones de toneladas. En tercera posición se encuentran las manzanas (4,6 millones de toneladas) y el pomelo ( 2,2 millones de toneladas), que sitúa a Estados Unidos en el primer exportador y productor mundial. Además, unos 1,4 millones de toneladas de melocotones y nectarinas se producen anualmente.

Según las últimas estimaciones recogidas por la revista The Packer, el valor de la industria hortofrutícola estadounidense se tasa cerca de los 63 billones de dólares, con un crecimiento en los últimos cinco años del orden de 4-5% anual. Esta valoración representa cerca del 1% del Producto Nacional Bruto, y da empleo a 1,1 millones de americanos, es decir, a un 1% de toda la ocupación estadounidense.

Distribución

En base a la evolución de los últimos años es posible prever que hacia el año 2000 el valor generado de la industria hortícola será de 84 billones de dólares. Esto, teniendo en cuenta los 40 billones de dólares extras que a partir de 1994 se invirtieron en la campaña promocional «5 al día» o «5 a day».

El 55% del total lo generan actualmente vendedores al por menor de fruta fresca y hortalizas y un 30% del total proviene del sector alimenticio, 5% de las exportaciones y el 6% restante de sectores relacionados, incluyendo vendedores al por menor, especialistas en productos alimenticios orgánicos, etc.

En la cadena de mercado, el valor de las frutas y hortalizas en fresco está valorado en unos 14 billones de dólares, alrededor de un cuarto de las ventas finales totales, que en años anteriores era un tercio.

Extrapolando a partir de estas cifras, el total de los costes del mercado desde el embalaje, el envasado y el transporte hasta la promoción y la publicidad, se tasan en unos 40 billones de dólares. Estos costes están creciendo a un ritmo más rápido que el valor de las ventas al por menor, lo cual sugiere que los costes de producción son una pequeña proporción del precio final de ventas.

Hacia el año 2000, las frutas y la hortalizas se espera que sean el 11,2 % de las ventas de los almacenes de verduras, frente al 7,6% que era en 1967 y el 10,2 % en 1992. En ese mismo periodo, las ventas de carne caerán al 13,2 % de 24,1 % que eran en 1967. El número de productos en venta en los supermercados ha pasado a ser desde 65 en 1975 a 300 hoy en día.

Exportaciones

En el curso de los últimos diez años, a consecuencia de la afirmación del mercado global, las exportaciones estadounidenses de productos hortofrutícolas se han más que triplicado. En 1995 han conseguido por noveno año consecutivo el propio record y con un incremento del 12% respecto al año precendente, han superado los 9 billones de dólares, representando el 17% de las exportaciones del sector agrícola entero.

Las últimas previsiones dicen que las exportaciones romperán la barrera de los 10 billones en 1996.

El crecimiento de las exportaciones se debe no sólo al surgimiento de nuevos mercados en el extranjero y la creciente demanda de productos más sanos, sino también a los esfuerzos del país para promover sus productos.

El valor relativo del dólar americano frente a las monedas asiáticas y europeas también ha contribuido a la competitividad de las exportaciones de productos de EEUU.

Los Estados Unidos han tenido éxito especialmente en ganar el acceso al mercado para sus productos en todo el mundo. Países como Japón, Argentina e Israel se han abierto a las manzanas americanas, y los melocotones y las nectarinas se transportan ahora a Nueva Zelanda, mientras que las cerezas han encontrado sitio en China y Sudáfrica y las patatas se exportan a Taiwan.

En mercados como el japonés, el de la UE, el sureste asiático y Latino América, las exportaciones estadounidenses han alcanzado records muy elevados.

Canadá, con un 30% del volumen de exportaciones, es el mercado número uno para los productores de EEUU.

Japón, actualmente el segundo mercado de exportación para EEUU, está a punto de convertirse en el número uno en el 2000: considerando que el valor de las exportaciones creció un 15% en 1995 con respecto a 1994. Actualmente ya ha superado a Canadá como mercado estadounidense en las importaciones de cebolla, bróculi y espárrago.

La Unión Europea es el tercer mercado para Estados Unidos, importando 1,7 billones de dólares en valor de fruta fresca y hortalizas en 1995, lo que supone un incremento del 10% respecto al año 1994.

Hong Kong es el cuarto tras la caída del valor del peso mexicano, pero las ventas a otros países de Latinoamérica están creciendo rápidamente, incluyendo Brasil, que ha visto aumentar las importaciones de productos americanos un 22% en los últimos cinco años.

Programa de promoción de mercado

El notable crecimiento de las exportaciones estadounidenses de frutas, hortalizas, nueces y productos elaborados en los últimos años, y en especial, en el ejercicio de 1995, contribuyó a reforzar el apoyo político de muchos estados a los programas de desarrollo del mercado de exportación. En consecuencia, la financiación del NIPP (Market Promotion Programm) fue incrementada en 24,5 millones de dólares, con lo que ascendió a un total de 110 millones.

El MPP es una herramienta que ayuda a afrontar la competencia y al mismo tiempo, hace que los productores se den cuenta de las ventajas de los mercados abiertos y del libre mercado. Se trata, en definitiva, de un programa que impulsa las exportaciones estadounidenses de productos agrícolas.

En el año fiscal 1995, el principal participante hortícola del MPP fue el Florida Department of Citrus, seguido de la Washington Apple Commission, la California Walnut Commission y la California Table Grape Commission.

Consumo interno por productos

La expansión de las exportaciones de productos frescos es incluso más importante cuando se mide frente a la demanda interna de frutas y hortalizas.

Se ha seguido un aumento en el consumo por cápita desde 65 kg. a 149 kg. a finales de los 80, la demanda se ha estabilizado, con diferencias significantes registradas en los niveles de consumo tanto para frutas como Para hortalizas.

La patata, incluyendo el boniato, es el producto hortícola más consumido: 57 kg. Per cápita a principios de los 90. Los últimos años han visto un cambio en el consumo de patata; durante los 60 y 70 el consumo de patata era del 90% sobre el total y ahora es el 50%.

En segundo lugar hallamos la lechuga, con cerca de 12,5 kg. y en tercera posición. le siguen los melones (10,3 kg.), la cebolla (8 kg.), los tomates frescos (7 kg.), las zanahorias (3,5 kg.), el apio (3 kg.), el bróculi 1,4 kg., la coliflor (0, 9 kg.) y el espárrago (0,3 kg.).

En los años 90 el consumo de fruta fresca ha aumentado más notablemente. El consumo de plátano es de 11,3 kg. per cápita y es el fruto que goza de mayor aceptación. Las manzanas y las naranjas ocupan el segundo y tercer lugar respectivamente.

Autores: Isaac Albesa y Mónica Fernández
Fuente: Horticom.com

 

Sobre e-campo | Confidencialidad | Condiciones de uso | Publicidad
Copyright
© 2000 E-campo.com S.A. Todos los derechos reservados
www.e-campo.com | info@e-campo.com